jueves, 16 de abril de 2015

LAS TRASTIENDAS DE PILAR Y DEL PEPÉ

Cosas raras vieres, amigo Sancho y ninguna de ellas huele bien y los tiempos parecen, más que avanzar, retroceder.

Hace dos días que supimos, a través de los diversos medios de comunicación, que la fiscal del Tribunal Supremo había pedido (Abril 2015) el sobreseimiento de la causa abierta contra la alcaldesa de Cartagena y diputada en el Congreso, Pilar Barreiro, por el caso “Novo Carthago”. La fiscal que lleva el caso, Illana Navia-Osorio, presentó un escrito ante el alto tribunal donde decía que “De lo actuado hasta el momento no puede imputarse a Barreiro un delito de prevaricación”.

Hace la consideración de que este sobreseimiento es provisional ya que la causa sigue siendo investigada en los juzgados ordinarios de Murcia. Recordemos que con la dimisión esperpéntica de otro de los imputados-aforados, el exconsejero Cerdá, el caso debía de ser arrebatado al Juez que lo instruyó durante más de ocho años en el T. Superior de Justicia de Murcia y devuelto a los ordinarios, que ahora estarán estudiando toda la causa para conocerla.  

Sin embargo, sucede que esta misma fiscal, el pasado noviembre concluyó que de las diligencias del caso sí se deducían indicios suficientes contra la alcaldesa de Cartagena y diputada nacional, que justificaban que fuera investigada por un presunto delito de prevaricación. Este informe, coincidía prácticamente con las conclusiones del magistrado de la Sala de Lo civil  y de Lo Penal  del TSJ de Murcia, Manuel Abadía.

¿Qué puede haber sucedido para este cambio de opinión? ¿Hay acaso alguna prueba que desbarate la extensísima instrucción de Abadía? De noviembre 2014 a abril de 2015 lo único relacionado con este caso fue la declaración de Barreiro el 5 de marzo, y ésta, como es lógico, nada objetiva para  dirimir sus posibles delitos. ¿Qué mueve entonces a la fiscal para desdecirse de sus declaraciones de noviembre? La larga visita de cuatro horas de Vicente a la Fiscalía General del Estado el pasado mes de marzo, ¿Tiene alguna implicación en el cambio de opinión de la fiscal Navia-Osorio? 

Con la presentación de este sobreseimiento de Barreiro ¿Se pretende cerrar la posible y pendiente inculpación de Valcárcel? ¿Para cuándo los miembros de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo darán su opinión? ¿Se ha pretendido mal limpiar la imputación de la alcaldesa para que pueda presentarse en las próximas elecciones municipales y engañar así a los incautos y cándidos votantes, que siguen siendo muchos, por desgracia.

Son preguntas que surgen ante tal espectáculo de indecencia política y democrática.
El aforamiento ha de ser abolido de nuestro Estado Social, representa una reminiscencia y privilegios más de la Edad Media y sus aristocracias y señoríos, que del siglo XXI. Evitaremos los privilegios de unos ciudadanos sobre otros y la Justicia podrá ser un poco más justa e igual para todos.


No quisiera terminar mi aportación a tan deplorables hechos sin mencionar la magnífica oportunidad que tienen los ciudadanos españoles, en las cercanas elecciones municipales y autonómicas, de cambiar el rumbo de su pueblo, de su ciudad, de su comunidad y de nuestro País en noviembre. Dejen de confiar en aquellos que solo les engañan y les arrebatan sus derechos y su dignidad de seres humanos. Tienen solo dos letras: PP y un pájaro depredador sobre un fondo azul. Cuando desaparezcan, este viejo País podrá empezar a vivir sin tanto listo de ladrón de guante blanco, que eso es lo que son y no otra cosa. 

¡Piénselo solo un RATO! Y después, si lo quiere, váyase al “Bar de cenas” y se sacude de tanta sanguijuela suelta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario