domingo, 26 de marzo de 2017

UNA NUEVA CONCERTACIÓN EDUCATIVA PARA AHONDAR, AÚN MÁS, EN LA DESIGUALDAD SOCIAL

Nunca me gustó eso que llamaron la concertación educativa. Con esta denominación se camuflaba la enseñanza privada con la pública cubriendo el ciclo de la ESO. O sea, que con el dinero público se les hacía un favor a aquellos que no querían que sus hijas-os fueran a los centros públicos y se vieran obligados a conocer y compartir la diversidad, la pobreza y la desigualdad que existe en la sociedad donde viven, ni a recibir el mismo trato ni a ver la precariedad de unos centros y unas aulas que no están a la altura ni al nivel social de quienes poseen altas rentas y pronuncian mucho las “eses” y visten muy a la moda y pueden, perfectamente, pagarse su enseñanza privada y discriminatoria.

Con razones siempre muy justificadas, en un momento clave y en aras de la universalización de la educación se produjo ese trasvase de recursos; el problema es que nunca hay suficiente para todos y se opta por detraer de las instalaciones públicas y de sus programas educativos y actividades, de su bienestar y confort, abocando a lo público a la precariedad más absoluta. Esa es la cuestión, las prioridades. Visiten uno de esos centros concertados, que siempre serán privados, y verá la manifiesta e irracional diferencia con los públicos. Lo público pierde su dignidad adquiriendo una apariencia que lo hace despreciable. Esa es la idea.

Lo digo con conocimiento de causa. Estuve hace unos días en el salón de actos del Instituto de Educación Secundaria ‘Isaac Peral’ en Cartagena y me encontré de vuelta a mis años mozos, pues fue allí donde hice mis últimos cursos del bachillerato superior y el COU. Aquel salón de actos estaba igual que cuarenta y tantos años atrás. Las mismas butacas, el mismo suelo de terrazo, el mismo escenario, los mismos cortinajes, las mismas paredes blancas. ¡DABA PENA!, mucha pena ver todo eso. Las butacas son para faquires y la base donde las nalgas toman asiento no llega ni a la mitad de los muslos y aprecias en ellas, y con mucha nitidez, toda la estructura de hierro que contiene esa más que arcana goma-espuma; el respaldo, apenas una franja a mitad de la espalda, dejando que sientas el peso de tu sesera al aire. Pero, ¡Claro!, no solo era este salón de actos, todo el centro educativo estaba igual que entonces, las mismas viejas puertas y mobiliario, solo los profesores eran distintos a los que yo tuve, aunque he de decir en su favor, que su afán y entrega por la educación pública no se ha resentido a pesar de tanto agravio ni por el contexto en el que han de transmitir sus conocimientos y enseñanzas. Muy deplorable y visiblemente mejorable para tan digna labor de educar a nuestros hijos y la consecuencia de no disponer de los recursos económicos suficientes.

En estos días, quizás el próximo miércoles, el aún gobierno popular de esta Autonomía con su imputado y aún presidente pretende aprobar una Orden de la Consejería de Educación donde ampliar el concierto a la FP y al bachillerato. Calculan un coste inicial de tres millones de euros, que volverán a ser sustraídos de la pública y que se verán aumentados considerablemente año tras año en detrimento de lo de todos.  

De tal manera que los estudiantes de la privada no tendrán que abandonar sus centros privados para recibir la FP y el Bachillerato, cerrando así el círculo. Sus padres no tendrán que arañarse el bolsillo y pagar los 200 ó 300€ mensuales que les cuesta ahora mantener a la criatura en estos centros sin concertación. Al final, hemos de partir de una serie de premisas para entender toda la operación:

1ª.- La mayoría de las familias que llevan sus hijos a estos centros privados-concertados son familias de una clase social media-alta (aunque en sus declaraciones de la renta aparezcan como pobres de solemnidad para soslayar los requerimientos legales de acceso) y mayormente con una gran significación religiosa, aunque ya casi no existan los religiosos de antaño.

2ª.- Durante los años del concierto estas familias pudientes se han ahorrado un pastón que ha sido pagado por todos y que, perfectamente, pueden destinar a otras necesidades. Con ello, se les hace un grandísimo favor, son más pudientes aún.

3ª.- De alguna manera, por ejemplo a través de las AMPAS, han obtenido fondos adicionales e ilegales para el mantenimiento de sus centros. Doble financiación que se llama. Además de las actividades extraescolares que desarrollan y que administran.

4ª.- El ejercicio, porque para estos centros, no se olvide, es un negocio como cualquier otro, les sale con beneficios que quedan en la empresa propietaria del centro y sus socios.

5ª.- Son cientos y cientos de millones de euros los que se dedican a los conciertos, (Todos los años tienen subidas), mientras los centros públicos ven recortadas sus inversiones, mantenimientos y mejoras.

6ª.- Apelan a la igualdad cuando, paradójicamente, lo que han estado creando es una desigualdad creciente en la enseñanza pública.

La derecha es especialista en crear burbujas y esta de la educación concertada no deja de ser otra más. Explotará y, como ya ha ocurrido en otros sectores, las pérdidas volverán a ser nacionalizadas. Además, esta derecha caciquil es experta –vean si no los índices de los últimos 6 años- en generar más desigualdad e incrementar las diferencias entre los que más tienen y lo que menos y continuar con la segregación por motivos religiosos y por sexo. No olviden que más de un tercio de la población española, a día de hoy, se puede considerar como pobre. Esa derecha vela con celo que sus seguidores no sufran las consecuencias de los recortes, sino todo lo contrario.

La educación pública es garante, debe serlo, de la cohesión social, posibilitando que la diferencia entre quienes más tienen y quienes menos se reduzca en lugar de acrecentarse.
Son la educación pública y la sanidad pública los grandes resortes de un Estado Social, de Bienestar y de Derecho, pero esta derecha incumple, siempre que puede, el artículo 31.1 y 2 de nuestra Constitución, que dicen:

1.- “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.”

2.- “El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía.”

Con las políticas más neoconservadoras y neoliberales de esta derecha caciquil se incumplen esos preceptos, creando una sociedad con unos índices de desigualdad inadmisible y superior a cualquier otro país de la comunidad europea. No olviden que la verdadera concertación es la ocurrida en estos larguísimos años de crisis financiera y económica: Se trasvase el dinero de la mayoría a una minoría y se hacen cada vez más ricos y ricos.

¡Así vamos!


¡De mal en peor! 

sábado, 18 de marzo de 2017

FRACASO DEL SER - PULSOS DE LA FÍSICA CUÁNTICA

“La existencia de Dios es básicamente irrelevante. La manera como definimos a Dios: eterno e infinito, es una hipótesis vacía. No se puede comprobar” (Dtor.  Persinger,  neurocientífico cognitivo de la Universidad de Ontario)

En 1952, el físico alemán, Schumann, constató que la Tierra está rodeada de un campo electromagnético que se forma entre el suelo y la parte inferior de la ionosfera, a unos 100 km., sobre nuestras cabezas. En esa época dicho campo tenía una resonancia de 7,83 hertzios o pulsaciones por segundo. A esto se le conoce como “Resonancia Schumann” y es la responsable del equilibrio de la biosfera, la temperatura y las condiciones mundiales del clima, así como también  influencia directa a través del hipotálamo a todos los mamíferos, seres humanos, delfines y ballenas.

Estas resonancias han ido en aumento progresivo desde los 90, llegando hasta los 11 hertzios en 2003 y a picos de los 15 y 18 hertzios en siguientes años. Esto conlleva grandes cambios electromagnéticos en el equilibrio planetario, en nuestras células, en nuestro sistema nervioso central y hasta en nuestro propio ADN.

El Dtor., Persinger afirma la existencia de una fuerte correlación entre el campo magnético de la tierra y el cerebro humano hasta el punto de que el campo magnético de nuestro planeta está en constante conexión con nuestros propios cerebros influyendo, incluso, en nuestros pensamientos, emociones y comportamientos. Afirma, además, que la frecuencia del campo magnético y el componente eléctrico de la Tierra es de 7 hertzios, idéntica a la del cerebro humano.

Según la física cuántica esto es recíproco ya que nuestras emociones y pensamientos pueden sanar o enfermar a la tierra.

Nikola Tesla dijo: “El día que la ciencia comience a estudiar los fenómenos no físicos, hará más progreso en una década que en los últimos siglos de su existencia”

Así, podemos afirmar empíricamente que la Tierra y cuanto contiene forman un TODO. Es un gran cuerpo con infinidad de miembros vivientes (Mundo animal y vegetal) y no vivientes (Mundo mineral y el éter) Ese organismo, ese TODO ha de funcionar de la manera más correcta porque, de no hacerlo, se resentiría. Eso es de cajón.

Pero lo dramático de esta configuración es la existencia de un miembro producto de la excelencia creadora y, que siendo poderoso,  ha manipulado y tergiversado el orden de ese organismo y, lógicamente, el suyo propio.

…”Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre: todas las cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.
Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.”… (Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos 1855)    http://ciudadseva.com/texto/carta-del-jefe-seattle-al-presidente-de-los-estados-unidos/
Bien, llegados a este punto, coincidiremos en que tantos miles de años de civilización no han servido para nada. No hemos entendido absolutamente nada. Nuestros avances no han ido en la dirección adecuada, todos ellos han sido a costa de otros y demasiada la destrucción que hemos dejado tras nuestro paso. Tanta, que hasta hemos alterado los pulsos de este Planeta y su conexión con cuanto alberga en su interior. El entramado de nuestros hilos ha sido destructivo y desolador para la totalidad del conjunto e incluso para nuestros semejantes, vean, por ejemplo, al pueblo sirio y pregúntenles, o dense una vuelta por África, o por esta desnortada Europa o por los EE.UU., o por Oriente. ¡Un desastre!

Como decía el jefe Seattle: …”Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto…”


El que siembra vientos cosecha tempestades. Así está escrito, así será.

jueves, 16 de marzo de 2017

YA ESTAMOS MUERTOS, PERO AÚN NO LO SABEMOS

Esta es la gran paradoja de nuestro momento histórico. Hemos alcanzado este siglo XXI o el (V)DCCLXXVII, según la cultura hebrea, repletos de las contradicciones más enormes. Destruimos más especies de animales y plantas que nunca; arrasamos hectáreas y hectáreas dejándolas yertas con elementos tóxicos para cualquier tipo de vida; ríos, lagos y mares que hemos desecado con la mayor de nuestra inconsciencia; hacemos, hoy, más guerras que en ningún tiempo y nos matamos entre nosotros por razones sin razón, ni sentido alguno, tan solo para que algunos ganen un poco o un mucho de más dinero. El aire que respiramos es ya irrespirable porque el dinero así lo quiere. El dinero es un gran culpable de todo el mal. Pero más que el dinero, son aquellos que lo utilizan y acaparan solo para ellos modificando su orden y economía. Son como una gran casta sacerdotal que antepone sus privilegios seculares a la vida misma; al derecho de una vida digna para todo ser viviente de este viejo planeta; al derecho irrenunciable de VIVIR en PAZ y HARMONÍA con cuanto nos rodea, sin destrozarlo, cuidándolo, como los únicos tesoros que verdaderamente son y para rendir el culto debido a toda esa excelencia gratuita que se nos dio y por el solo hecho de haber nacidos HUMANOS.

Esa casta sacerdotal milenaria de cráneos alargados y que aquellos que no los poseen –porque no son genuinos- intentan imitarlos con sus mitras repujadas de sedas e hilos de oro, como intentándose ganar su favor y sus prebendas, olvidando quiénes son verdaderamente y a qué raza pertenecen. 

Nos engañan, nos llevan engañando toda la vida, desde el inicio de los inicios y no conseguimos sacar los pies del plato. Por eso estamos hoy más muertos que vivos. No conseguimos alcanzar el equilibrio, no nos dejan. El mal siempre gana todas las batallas, es inútil enfrentarse con el engaño y la mentira.

Han convertido su propio experimento en una suerte de sin sentidos, contradicciones y paradojas. Somos sus peleles (1.- Muñeco de figura humana hecho de paja o de trozos de tela, especialmente el que se saca a la calle en carnaval para quemarlo o mantearlo. 2.- Persona débil o de poco carácter, que se deja manejar por los demás muy fácilmente) y continúan haciendo lo que quieren con nosotros. Y si fuéramos un resultado de ellos, ¿Hasta cuándo les durará el derecho de disponer, a su antojo, de nosotros? Quizá hasta que tomáramos conciencia de esa verdad que nos ocultan a propósito, para que no rompamos esa relación que, hasta ahora, solo parece beneficiarles a ellos y al mal que representan. Pero, ¿Cómo romper ese cordón umbilical si desconocemos su existencia? ¿Es acaso el sufrimiento humano su alimento? Solo así podría tener, todo, una explicación racional.

Parece que la NASA se prepara para dar lo que consideran una gran noticia: La existencia de vida extraterrestre. ¡A estas alturas de esta película! Una mofa más de tantas y tantas. Puede ser un inicio para aquellos que sobrevivan (Que sobrevivirán como siempre ha ocurrido), pero puede que los conscientes sucedáneos de los cráneos alargados que lo hagan, que lo harán, vuelvan a repetir la misma historia ya conocida y que parece terminar en unos pocos meses y no permitan romper este bucle que esclavizará a esa nueva civilización por otros tantos y tantos miles de años.   
      

Porque lo que la NASA no contará es que puede ser que ya estemos más muertos que vivos y no lo sepamos la inmensa mayoría de seres humanos y, sí, unos pocos con mucho dinero, bunkers y mitra. ¡Cuídense! 

viernes, 3 de marzo de 2017

A TODOS VOSOTROS, LOS DIRIGENTES

A todos vosotros, los dirigentes que fuisteis y los que ahora sois. A todos vosotros que tuvisteis y tenéis el poder de la política y de la religión, el poder de la empresa y el poder de los más grandes y mejores ejércitos. A todos vosotros quisiera deciros que habéis fracasado, antes y ahora, ayer y hoy.

El mundo que tenemos está más enfermo y en peligro que nunca antes, y no porque los que han trabajado duro lo hayan hecho mal, sino porque vosotros, los que habéis estado ostentando el poder habéis estado más en la defensa de vuestros privilegios y los de aquellos a quienes rendís servidumbre, que en la defensa de los trabajadores, de sus entornos, de sus naturalezas y de sus verdaderas necesidades para una vida digna, sin boatos, ni superfluas, ni ostentosas riquezas.

El mundo que nos habéis traído hasta aquí, está hoy más perdido que nunca, ya no sois líderes de nada ni de nadie. Nunca lo fuisteis, en verdad. Ya esos trabajadores, los nuevos esclavos de este siglo XXI, están hartos y cansados de vuestros engaños y no encuentran en vosotros a ninguna voz autorizada para representarles con la dignidad que ellos siempre han merecido.

Esos trabajadores maltratados no entienden lo que habéis hecho con este mundo y tampoco entienden por qué aún hacéis la guerra, donde solo mueren los inocentes que vosotros habéis decido que mueran. Ni tampoco entienden que cerréis las fronteras a los que consiguen escapar de vuestros circos romanos. No entienden que vengáis ahora con aumentos exorbitados de los gastos de la defensa, que se detraen de los gastos del bienestar, y que solo provocaran más muertes y sufrimientos en seres humanos que son iguales a vosotros.

¡Hartos estamos de tanto agravio! Y quizá todo sea porque, de alguna forma nosotros, el pueblo, también tengamos parte de responsabilidad en todo este desaguisado que nos envuelve y que, tan bien, resumía Víctor Hugo al decir: “Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una cierta complicidad vergonzosa”

Para vuestra tranquilidad y refugio, apeláis a las reglas, a las normas y a las leyes como escusa a vuestra indecencia, obviando que esas reglas, esas normas y esas leyes, las cambiáis cuando no os vienen bien a vuestros intereses y a los de aquellos a quienes, en verdad, servís. Los ciudadanos de hoy no son más libres que ayer, ni son más sostenibles y solventes, sino, todo lo contrario. La esclavitud y la pobreza avanzan de forma exponencial por todo el orbe y es muy posible que estemos ya inmersos en la más absoluta de las decadencias. La precariedad en la que todo se desenvuelve roza el punto de ruptura y eso lo habéis provocado vosotros, dirigentes de nada y fieles servidores de esa banca propietaria en exclusiva de todo cuanto se mueve en este desgraciado mundo.

No habéis conducido al mundo en la dirección más adecuada y, por eso, este mundo está como está: Hecho trizas y sin visos de mejora porque todo apunta al empeoramiento. Privatizasteis y nos globalizasteis con el solo objetivo de vuestro enriquecimiento más usurero y ahora que vuestra esquilmación ha llegado al extremo, replegáis y queréis haceros fuertes frente a los esquilmados de fuera y de dentro de vuestras artificiales fronteras. ¡Demasiado vuestro cinismo!

No solo habéis acabado, gratuitamente, con el equilibrio de toda ecología, habéis acabado con la esperanza de millones y millones de seres humanos que aspiraban a un mundo más humano, más habitable y razonable. El engaño no será sostenible por mucho más tiempo y comenzarán a resquebrajarse todas vuestras arquitecturas porque no estaban dirigidas a conseguir la felicidad de todos vuestros administrados, sino, únicamente, la vuestra y la de aquellos que os mandan en verdad.

Tantas disquisiciones, tantas apreciaciones, tantas cautelas solo buscaban la confusión y la consecución de un entramado, donde esconder vuestros verdaderos intereses de parte. Habéis construido la mayor estafa posible a este pequeño mundo llamado Tierra.

El mundo que habéis traído hasta aquí está lleno de contradicciones y de crímenes contra todo tipo de vida. Hicisteis de lo falso verdad y, de la verdad, la más absoluta falsedad.


No sois dirigentes ni líderes de nada, sois los peleles reptilianos que continúan practicando los sacrificios y las ofrendas más ominosas y primitivas con el fin de mantenernos encerrados en esta granja de ignorancia y servidumbre.

https://youtu.be/fXynrsrTKbI

miércoles, 8 de febrero de 2017

¿DEJARÁN DESPERTAR A LA VIEJA Y AISLADA ANTARTIDA? ATLÁNTICO, ANTARTIDA, ATLANTIDA

Esta isla es el 5º continente de nuestro planeta y cuenta con 14 millones de km2. Es 1,3% veces más grande que Europa, incluida Rusia.

Representa el 90% de los hielos superficiales de la Tierra y el 70% del agua dulce existente. Si se derritiera todo el hielo que contiene, el nivel de los océanos y mares subiría entre los 45 y 60 metros. El manto de hielo alcanza un grosor de entre los dos mil y tres mil metros de altitud. Durante el verano quedan libres de hielo unos 280 mil km2. Es el gran refrigerador del planeta y gracias a su existencia la vida es posible en el resto del mundo.

Hace unos 170 millones de años la Antártida estaba más al norte de su posición actual y tenía un clima tropical o templado y, lógicamente, contaba con bosques y todo tipo de vida. Formaba parte del supercontinente Gondwana del que se fue desgarrando y hace unos 55 millones de años quedó, de forma repentina, como hoy la conocemos. Cosas del movimiento polar y de la deriva continental de las que estamos sujetos.

Fue la última región de la Tierra en ser descubierta y colonizada. La primera vez que se vio fue en 1820 por el explorador ruso Fabian Gottlieb.
Desde 1959 se encuentra bajo el amparo jurídico-político del Tratado Antártico, del que forman parte unos 37 países. Algunos de estos poseen bases científicas permanentes o temporales en donde más de 4.000 científicos desarrollan investigaciones de todo tipo…

Pues bien, una vez que se ha descrito someramente este continente, pasamos a entrar en el fondo que motiva este artículo y, como preámbulo, le recomendaría leer –si no lo hizo- mi artículo anterior (http://vegamediapress.es/not/14191/la-quinta-civilizacion)

La cuestión es, según se comenta en lo que llamamos “Redes sociales”, que, a principios de este siglo XXI, se hallaron restos arqueológicos bajo las capas de hielo y eso podría constituir a la Antártida en el mayor museo arqueológico de la Tierra y de mayor transcendencia para la Historia de la Humanidad. Desde 2015 varios dirigentes mundiales han visitado dichas excavaciones y el secreto de lo descubierto es total. Putin, Obama, John Kerry –en plenas elecciones norteamericanas del pasado noviembre- Kirill, patriarca ortodoxo de Rusia; Buzz Aldrin –masón, grado 33-; hasta nuestro emérito rey Juan Carlos I parece haberlas visitado…

¡Imagínese! ¡Restos arqueológicos de una civilización con más de 55 millones de antigüedad y más adelantada tecnológicamente!. ¿Podría corresponderse con la Atlántida? Es muy seguro, pero lo que ocurre es que, ante colosal descubrimiento,  parece que están ganando tiempo para ver cómo pueden casar este descubrimiento con la historia que nos han ido contando y que nada tiene que ver con la verdad de nuestros orígenes y devaneos en este planeta. El Papa Francisco se adelanta a los acontecimientos que están a punto de ver la luz y apunta que Adán y Eva son un cuento y que el infierno no existe. ¿Se imagina el enjuague al que se tendrán que enfrentar todas las religiones, en especial las tres más influyentes -Todo fue, y sigue, conformado y desarrollado a su alrededor- Judaísmo, Cristianismo y el Islamismo, cuando las pruebas irrefutables de esos descubrimientos no puedan ser ocultadas por más tiempo? ¿Qué es lo que quedará de ellas?

La situación puede ser muy peligrosa y algo habrá que hacer para evitar un derrumbamiento caótico y total de nuestra civilización. Durante años nos han ido abriendo los ojos a través de películas, series televisivas, libros y documentales sobre una realidad distinta a la que nos rodea. Quizá ya no sea necesario emplearse más en eso que llamaron “Ciencia Ficción” y, simplemente, reconocerlo como “Ciencia Real”. Compensar el trauma que supondrá conocer la verdad, descubrir que hemos sido engañados, chantajeados y esclavizados para que unos pocos vivieran del cuento chino a costa de todos los demás, no será difícil si se hace bien. Constatar fehacientemente, de cómo hemos sido sodomizados durante miles de años para que esas élites gozaran a tutiplén de lo que no les correspondía y que era de todos, de cuántos crímenes y genocidios han sido cometidos en nuestra historia para salvar sus intereses particulares y  sus estatus de clases dirigentes y de incuestionables respetos creados bajo la falsedad, la usurpación y de una desmesurada acumulación de riquezas, no será difícil si se hace bien y con toda la generosidad.

No entraré en la participación de otros seres inteligentes de otros mundos que han estado colaborando en hacer de este planeta un verdadero infierno y del poder que han y continúan ejerciendo en contra de nuestra raza y con la aquiescencia de los cómplices necesarios. Pero nuestra ignorancia es una gran aliada para todos ellos y ya va siendo la hora de asumir la verdad y que cada cual asuma la vela que le toque. Partamos todos con las mismas armas y no nos dejemos seguir engañando. Porque la felicidad es posible en este mundo, éste no tiene por qué seguir siendo el infierno que ellos nos  han ido construyendo para preservar ellos en su exclusivo goce. ¡Tomemos conciencia y responsabilidad! ¡Exijamos la verdad! ¡Es nuestro derecho! ¡Es hacer  justicia a una Historia manipulada y falseada!

El tema es de un calibre tan enorme, que incluso se comenta que esas élites están intentando camuflar los descubrimientos realizados para continuar con el secular engaño que tanto les beneficia. Deseemos que no lo estén haciendo porque sería el enésimo crimen cometido contra esta Humanidad y quizá no haya ninguna otra oportunidad para saber quiénes somos. Les pediría que, por favor, no nos sigan engañando.


Como todo cuanto existe, estamos sujetos a ciclos y un ciclo de luz y de esperanza parece estar llamando a nuestras puertas. ¡Aprovechémoslo y sean éstas abiertas!

viernes, 3 de febrero de 2017

LA QUINTA CIVILIZACIÓN

En esa dicen que estamos aquellos que han buceado en los libros más viejos y en las leyendas más antiguas. Y quizás estemos presenciando su final, sin ser muy conscientes de ello o sí, y todo, a pesar de la histórica transcendencia del hecho y de las devastadoras consecuencias inherentes a esa situación. En los 4.470 millones de años que tiene el suelo que pisamos, yo creo que caben cinco y más civilizaciones, por muchos miles de años que lleve conformar y desarrollar cada una de ellas.

Esta civilización nuestra probablemente se inició doce o catorce mil años antes, cuando las aguas del gran diluvio comenzaron a retirarse dejando libre a tierras nuevas y a unos supervivientes del cataclismo totalmente desnudos, despojados y en la más absoluta miseria. Civilización que, a su vez, también quedará plenamente olvidada por aquellos que logren superar la cronológica hecatombe.

Los museos del mundo mantienen escondidos, a los ojos de los visitantes, infinidad de objetos hallados en excavaciones arqueológicas, por la sencilla razón de no encontrarles una explicación lógica de acuerdo con el relato que nos han ido contando siglo tras siglo. Por eso los ocultan. Cuando no se tienen respuestas que casen con lo establecido lo que hacemos es ignorarlas, es mucho más fácil y evita muchos calentamientos de cabeza al puzle de nuestro pasado. Además, puedes poner tu vida en riesgo, porque aquellos vigilantes de que el relato construido continúe, no te lo permitirán.

Pocas cosas son las que sobreviven al paso del tiempo, al recuerdo y a los desastres cósmicos que nos afectan, pero haberlas las hay, escondidas y deliberadamente ocultas a la verdad histórica del ser humano.

La ciencia, tan empírica ella, no da crédito a las especulaciones. O casa o no casa y punto. Lo que ocurre es que la ciencia, la que tenemos, no entiende de todo, a pesar de los grandes avances que se han hecho en los tres o cuatro últimos siglos. Todo lo demás, el conocimiento que nos ha ido llegando no proviene, en su origen, de ciencia alguna, sino más bien de relatos que, contados o escritos subjetivamente y sujetos a supersticiones y a intereses prejuzgados, nos fueron legando nuestros ancestrales y presentes vigilantes. Y, en base a esos relatos, se fue creando una realidad de ideas, conceptos y conocimientos que pueden, paradójicamente, no tener nada de veracidad pero que hoy son los que conforman nuestro paradigma. Yo así lo creo. La mayoría de ellos están basados, encima, en eso que llamamos religión y que no es otra cosa que una muy buena tapadera de la verdad y del conocimiento auténtico del que tanto nos han alejado conscientemente.

En el inicio de esta quinta civilización no había lugar a la ciencia y puede que eso sea lo que explique todo, porque la cuarta se esfumó en un plis-plas, como todas las anteriores no dejando prácticamente nada en píe; que eso tienen los cataclismos: que acaban con todo a la vista y te obligan a un reinicio completo y en la más precaria de las situaciones, donde los sacerdotes del momento, erigidos en los máximos depositarios del saber, aprovechan para estrujar la ignorancia y el miedo de todos los desvalidos y desamparados que sobreviven al cataclismo cronológico.

Que alguien descubra en una excavación arqueológica un objeto, como aquella muñeca de “El Planeta de los simios”, trastoca con el relato que nos han ido contando y, de aceptar su existencia, significaría reescribir todo cuanto ha estado dado por cierto y verdad hasta ahora. Nuestras estructuras, esas en las que hemos estado basados: sociales; económicas; culturales; religiosas y filosóficas, se derrumbarían. Sería del todo necesario volver a escribir todo y poner cara de pánfilo y dejar que llueva, esperando a que un nuevo ser, realmente humano y cuasi divino, renazca.

Quizás esa verdad, que tan celosa y beligerantemente nos ha sido ocultada, no guste a nadie. Quizá hasta cueste comprenderla y quizá, también, reneguemos de ella después de conocerla por traernos tanta asunción de responsabilidades. O no, que eso estaría por ver. En cualquier caso, lo que subyace es dar respuesta a la pregunta que todos nos hemos hecho en alguna ocasión: ¿De dónde venimos y adónde vamos? ¿Qué somos en realidad? ¿Cuántos más como nosotros, seres inteligentes y dotados de un espíritu, hay por ahí en ese infinito Universo? ¿Quién es Dios?

Pero lo que es del todo necesario es librarnos de la esclavitud a la que estamos sometidos, cada vez más, por esos vigilantes de la verdad oculta, porque un pueblo esclavo no es digno de su esencia, ni dueño de su presente y futuro, ni tampoco está capacitado para dar los pasos necesarios en su evolución de seres espirituales. Y sí no, que no nos hubieran creado como dice el Génesis en I, 26-27 a  “…Nuestra Imagen y Semejanza…”

Con ese desconocimiento de la verdad sobre nosotros mismos, esos vigilantes se han dedicado a instruirnos en el arte de guerrear y en el de mantenernos divididos. Es de ahí, de donde ellos obtienen grandes riquezas que aumentan su poder sobre nosotros. Nos han dividido en infinidad de subdivisiones para crear rivalidades inexistentes. Y su logro más conseguido: Crear Pobreza donde no tendría que haberla. Ellos, esos vigilantes, acaparan toda la riqueza, que, paradójicamente, producimos nosotros. Por eso somos sus esclavos. Ellos nunca fueron a guerra alguna, ni bajaron a los túneles de las minas más oscuras, ni navegaron en las aguas más tormentosas. Ellos nunca pasaron frío, ni hambre, ni fueron obligados a emigrar de sus tierras en busca de sueños repletos de mentiras y engaños. Somos su ganado simplemente porque desconocemos lo que ellos sí conocen, por eso velan tan arteramente en ocultarnos la verdad.

Con todo y con un mundo cada día más convulso no vendría mal abrir todos esos cerrojos a la verdad, vencer a esos vigilantes y destronarlos, desenmascararles y que cuando el fuego llegue, que llegará, nos encuentre a todos bien dispuestos y en orden para la gran purificación de nuestras pobres, desamparadas y míseras almas.

Sería un buen colofón para esta QUINTA CIVILIZACIÓN.


La sexta ya se verá…

sábado, 28 de enero de 2017

INCONGRUENCIAS DE PENSIONES

Hace unos días, en algún informativo televisivo, tuve la ocasión de ver una noticia de esas que llaman a lo entrañable de nuestra condición de seres humanos. Se trataba de la jubilación de un maestro, el último día de trabajo en su escuela se saldaba con un largo pasillo de alumnos que aplaudían al paso del insigne maestro en reconocimiento a su buena labor. Ésta tuvo que ser excelente porque la reacción del alumnado y sus aplausos no dejaban duda alguna. Todos los días se jubilan maestros, pero no todos reciben ese reconocimiento sincero y de gratitud por parte de los pupilos. Tuvo que ser un buen maestro, de esos que tan pocos quedan. Desconozco su nombre pero vaya también mi reconocimiento, desde estas líneas, a ese jubilado MAESTRO.

Lo que me llamó la atención fue lo siguiente: El maestro, según la noticia, se jubilaba tras 32 años de trabajo y de sus correspondientes cotizaciones. Y por aquí es por donde –me toca en lo más profundo- veo la incongruencia del sistema de pensiones que tenemos. Este caso será el de muchos y resulta que el trabajador, si se ha jubilado a los 65 años, empezaría a trabajar a los 33. Aprobaría su oposición y desde entonces habrá estado de continúo en su puesto de trabajo, que para algo está el Estado. Ahora les explico mi caso: Empecé a trabajar a los 20 y hasta hoy tengo cotizados 32 años y cinco meses. Voy a cumplir los 59 y estoy en el paro sin derecho alguno. (En 2011,  pude acogerme a la Ley de Zapatero, aquella para mayores de 52 con 426€)  Los 7 años que faltan de cotizaciones son debidos al tiempo de desempleo entre unos trabajos y otros y por razones ajenas, lógicamente, a mi voluntad. No pretendo aburrirles con mi vida laboral, ni con las vicisitudes, ni con el desempeño de trabajos de toda índole y calificación profesional. En lo único que reparo es que alguien con 32 años de cotización sí tiene derecho a su pensión y yo cuando cumpla los más de 65 años –que ahora exigen- me dejarán una no contributiva si llego. Pude volver a trabajar durante un año, renunciando, como es lógico, a esa ayuda de los 426€, pero ahora ni te la conceden, la anuló Rajoy en el 2012 y que además, ahora, tienen en cuenta los ingresos familiares, y que digo yo, que qué tiene que ver lo que mi cónyuge gane para perder yo mi derecho como trabajador y cotizante.

En fin, que es mejor ponerse a trabajar lo más tarde posible y que lo mejor son unas oposiciones al Estado, es el único que te garantiza el puesto de trabajo hasta que te jubiles y tu pensión máxima. Si te pones a trabajar a los 20 y el mercado de trabajo oscila, si aparecen crisis económico y financieras que tú no has creado y te acercas a los 60, te puedes ir pegando un tiro aunque hayas cotizado los mismos años que otros.


Ahí te dejan, tirado como una colilla.