sábado, 18 de mayo de 2013

DIOS, PATRIA Y REY


Este triunvirato ha sido y es para algunos la base de lo que consideran “Sus principios más sagrados”. Han dedicado la vida a su más estricta observancia. Observancia –ciega-, eso sí, pues ese dios no parece que sea Dios, si no más bien un sucedáneo, esa patria ahora pertenece a Bruselas y a los mercados y el Rey igual ni termina su reinado impuesto por el dictador.

Dios, Patria y Rey; Santiago y cierra España; Santiago Apóstol, el matamoros, patrón de España; Una Grande y Libre; Por el Imperio hacia Dios; Arriba España. Terminologías que no son eternas porque no amparan ninguna verdad. Simbologías usadas e impuestas para forjar cerebros, para manipular voluntades y sobre todo para limitar las libertades y crear masas de adictos incondicionales.    

Batimos todos los récord en cuanto al cumplimiento de tales principios, pues llevamos más de quinientos años con la misma historia. Sobresalimos en ser la “Reserva espiritual de Occidente” y no hay país en el mundo con más procesiones, romerías y rogativas que éste. Sería harto difícil entender tales manifestaciones si no es por que todas ellas van, obligatoriamente, acompañadas de buenos manjares y comidas. Y otra cosa no, pero, beber y comer morcillas, jamón, chuletas a la brasa, buenos quesos curados y paellas de conejo, eso se nos da de maravilla; y si le ponemos música a 300 decibelios, la cosa es una fiesta de cojones. Nunca entendí que ambas cuestiones fueran siempre juntas, nunca me pareció serio, ni siquiera, compatibles. Adorar falsas imágenes junto con el hedonismo propio de la jarana. Lógicamente, la mayoría de todas esas manifestaciones se hacen cuando la primavera asoma y continúan hasta el fin del otoño, que los inviernos son desapacibles para sacar a los santos y santas a pasear por el campo. ¿Irían las mismas gentes si no hubiera fiesta?, ¿Irían se fuera invierno y el calorcito no acompañara?

Este Dios que algunos, hace ya más de 1700 años, se inventaron a su imagen y semejanza, ha sido un Dios impuesto por la violencia y el chantaje y demasiada sangre derramada en su nombre. De no haber creado a la santa inquisición, no serían quiénes son. Asesinaron a los que no pensaban como ellos, los embargaron, los encarcelaron. El miedo era la mejor arma para su objetivo de dominación sobre las voluntades libres. No había lugar a opinar diferente. Impusieron diezmos obligados que, aún hoy, mantenemos en el IRPF. Era y es un chollo poner a Dios por delante. ¿Quién se va a oponer a Dios? ¿Quién es el guapo que va a contradecir la palabra de Dios? Y un aderezo importante en el guiso, es la ignorancia del personal. No hubo escuelas públicas hasta bien entrado el siglo XX y aún hoy vemos cómo pretenden eliminar todas aquellas que no sean las suyas. Les es muy importante la educación para seguir adocenando y aborregando a las mentes más tiernas. Y la beneficencia, que no se olvide, como si nos dieran algo que no nos pertenece.

Este Dios siempre ha estado junto al poder, si es monárquico o dictador, mejor que mejor, que la tradición es muy importante para forjar las mancilladas voluntades. Y sus guerras las convierten en cruzadas, como la civil que provocaron con el único interés de no perder sus privilegios, ni riquezas, amenazados por un sistema de gobierno Republicano en donde lo que se pretende, siempre, es que lo que pertenezca al pueblo sea siempre del pueblo y no de los infinitos intermediarios, sean de ese dios o de las oligarquías empresariales y financieras.

Para terminar con esta unidad del triunvirato, le diré más: Todo eso de ese dios y de esa iglesia no es más que una gran mentira. Son los mayores tergiversadores de la Historia, de la verdad histórica. Todos sus ritos son copiados de otros más antiguos, así como sus grandes verdades, que también. Por eso es tan importante la ignorancia y “su educación”. Al ignorante se le puede manipular, no así al que descubre cuáles son sus bases ideológicas y de fe. Y el negocio hay que mantenerlo al precio que sea, les va la vida en ello. Por que esto que llaman religión, no es más que un negocio de unos listillos sobre los más burros de la clase. Al fin y al cabo a aquellos y a los que son como ellos, sólo les interesa el brillo dorado del oro y el dinero en metálico, les da igual la moneda y su procedencia. La cuestión es tenerlos en abundancia. Y lo más grave de todo esto es cómo juegan con las buenas voluntades de la gente, cómo se aprovechan de su bondad e inocencia y cómo manipulan el espíritu que llevamos dentro para impedir que nos acerquemos, de verdad, al Dios verdadero.

Después tenemos al Rey y su aristocracia, que eran los que los anteriores decidían que fueran y no otros. Es el poder mundano para hacer los trabajos más sucios. Son los recaudadores y los ejércitos y policías para extender la dominación más allá de los espíritus, por la violencia de la fuerza y para mantener el “Orden público” que a ellos tanto beneficia. También gustan de los brillos dorados y de dineros en metálico, que, a diferencia con los ensotanados, que sí cuentan con banco propio, éstos necesitan de los paraísos fiscales para evadir el dinero. Comisionan de todo trato sea éste bueno o malo para la plebe y los guardan en esos paraísos donde su propia Hacienda no los encuentre. Violan las mismas leyes que hacen y hacen recaer en sus pueblos todo el peso de sus desmanes, con hambre, desempleo, suicidios, desahucios y la pérdida de unas pocas migajas conseguidas en la educación, en la sanidad y en la dependencia de los viejos y viejas que, una vez más, han de ser los que hagan un esfuerzo más en mantener a sus hijos y nietos. Éste rey que impuso el dictador, que juró los principios de aquel movimiento nacional, también es católico, como todos los que antes fueron y profesa de esa religión falsa e hipócrita.

Y la Patria. La Patria, ¿De quién? Todos los anteriores han utilizado esta palabra en falso intentando apelar a un sentimiento primario de Nación, cuando ellos lo único que han sabido hacer es esquilmarla y robarla y asesinarla. A diferencia de otros pueblos, éstos no supieron ni conservar el más mínimo lazo con todos aquellos territorios que, el azar de la Historia, convino en poner en sus manos. Mezquindad y mediocridad, como la que hoy vivimos y sufrimos. Nunca tuvieron la más mínima generosidad con “su pueblo”, nunca repartieron nada, bien al contrario.  Todo queda sujeto y bajo los intereses de ese dios, de esa monarquía y de esos aristócratas y oligarcas. ¡Así nos va! En esa Patria no caben los que piensan diferente, los que cuentan con su propio criterio y opinión, no caben los que vienen a joder el negocio secular establecido. Es mejor una Patria de obedientes y sumisos a lo que se les diga, aunque sea mentira, que ellos velan por todos.

Apelan, algunos, a la tradición como seña de identidad. ¿Tradición de qué? Si todo no son más que mentiras y mentiras. Si todo no es más que para sigamos siendo pobres, menesterosos, sin derechos, ni dignidades, sin educación libre de preceptos y axiomas prejuzgados por ellos y su poder, sin siquiera para curar nuestras heridas y enfermedades. Dame pan y dime tonto. Es lo que les gusta, y que les demos las gracias con la genuflexión adecuada y si es posible les besemos la mano que nos extienden.

Ellos gustan de privilegios y exenciones porque se creen superiores al resto. Todo “Por la gracia de Dios”.

Sólo pedimos Libertad, Igualdad y Fraternidad. No más privilegiados viviendo del trabajo de los demás, no más comisionistas, ni vividores del esfuerzo de todo un pueblo. Ni especuladores, ni corruptos legales. ¡Justicia! Y verdadero reparto de la riqueza y de los impuestos.

Este viejo pueblo ha de sacudirse el polvo de tantos SIGLOS injuriado, menospreciado, despojado, atracado, engañado. Este viejo pueblo ha de despertar de ese sueño al que lo tienen sometido, de ese sueño que no es más que una pesadilla que nos mantiene atontados.

¡DESPIERTA PUEBLO ESPAÑOL!

miércoles, 8 de mayo de 2013

¿NUEVO ORDEN MUNDIAL O NUEVO DESORDEN MUNDIAL?


Desde hace siglos, grupos reducidos de gente pero muy poderosos y muy ricos han estado y están, aún más en la actualidad, trabajando con un solo fin que se le conoce como “UN NUEVO ORDEN MUNDIAL”.

Esos grupos de gente no han escatimado recursos ni esfuerzos para conseguirlo. Sus descendientes siempre se han mantenido fieles a los objetivos iniciales de sus antepasados. Hoy son más poderosos que cuando unos pocos de ellos decidieron acometer esa empresa que sabían les llevaría siglos de espera, de paciente espera.

Han provocado guerras, hambres, pestes, crisis económicas; han evitado desarrollos tecnológicos que hubieran significado un antes y un después en las relaciones humanas. Han variado la naturaleza de las cosas y destruido ecosistemas completos. Han manipulado las voluntades de millones y millones de personas con el fin de que sus preceptos fueran admitidos como verdaderos y positivos. Han constituido entidades supranacionales para eludir los controles de aquellas naciones más beligerantes con sus indicaciones e imposiciones. Controlan todos los medios de comunicación escritos, audiovisuales, radiofónicos y la Internet. Controlan a la gran banca mundial y a las grandes multinacionales. Su poder en el mundo ya es incuestionable. Sólo les queda dos cosas por hacer en la culminación de su secular empresa: que desaparezca el dinero en metálico y que nos puedan implantar un chip electrónico en el brazo, bajo la excusa más imbécil. Ambas cosas están más cercanas de lo que podamos imaginar. Y nuestra esclavitud será total, sin barrotes, sin jueces ni vigilantes, por un trozo de pan duro haremos lo que ellos quieran.

Lo que yo siempre me he preguntado es ¿Por qué? Por qué un grupo de unas 60 ó 70 personas, y siglo tras siglo, tiene como meta ese objetivo de Un Nuevo Orden Mundial. No es que no estaría mal un nuevo orden, es la forma, los medios empleados hasta ahora para cumplir con su objetivo y el final predecible que se intuye. No son los seres humanos los que vayan a beneficiarse de ese nuevo orden mundial, no lo parece ni de perfil. El curriculum que les precede no apunta para nada en esa dirección. ¿Entonces?

¿Sería acaso tal colosal empresa para dar satisfacción a quienes puedan creerse dioses? ¿Juegan a ser dioses? ¿De qué tipo de dioses? Qué fuerza sobrenatural es la que los ilumina en la consecución de tal empresa. Y, esa fuerza sobrenatural, ¿De dónde procede o de quién?

Porque llevan siglos trabajándose el asunto y el mundo no está mejor, si no todo lo contrario. Quizás se trate de eso, de empeorarlo de tal forma y manera que sus soluciones sean acogidas como agua de mayo. Son ellos los que han provocado la situación del mundo en nuestros días y ¿Serán ellos los que nos provean las soluciones? Raro, raro. Todo resulta contradictorio y mosqueante. Quizás hayan pisado el pedal del acelerador para dar por cumplida la misión lo antes posible.

Así que, aquel despertar de las Humanidades en el Renacimiento, se fue diluyendo hacia la pesadilla mercantilista en la que estamos sumidos. Ese poder sobrenatural, sólo conocido por esos 60 ó 70, nos ha conducido a ser sólo una mano de obra esclava y excedente. A ser nosotros el problema y ellos la solución a través de ese nuevo orden mundial, donde sólo quedaran los justos y necesarios ¿Ciudadanos? para que estas élites puedan dormir tranquilos sin pensar que este mundo se va a quedar sin recursos para todos. También así, su pensamiento y filosofía no conocerán de rivales, que siempre es más cómodo y sus riquezas, fortunas y propiedades no correrán peligro alguno.

Yo no se usted qué puede pensar de todo esto o si ha llegado incluso a planteárselo. El caso es que para mí, ese nuevo orden se lo podrían meter donde les cupiera. Porque yo hubiera preferido que la efervescencia de las artes y de las humanidades del Renacimiento hubieran seguido desarrollándose al infinito. Que las cuestiones mercantiles y financieras, se hubieran quedado sólo de apoyo para que todas las capacidades evolutivas contenidas en nuestros míseros cuerpos, hubieran tomado las alas del infinito universo. Un orden que impusiera la solidaridad y la protección de las necesidades vitales de todo humano, por encima de las meramente dinerarias. Ese maldito dinero ideado por ellos para dominarnos.

Así, cuando todas las posibilidades de crecimiento evolutivo están garantizadas, es posible hablar de un nuevo orden mundial, donde el ser humano es el centro y el beneficiario de todo cuanto le rodea. ¿O no fue creado para ello?

“Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó macho y hembra“. (Génesis)

Entiendo, pues, que hay otra fuerza distinta a este Dios del que somos parte, y que, desgraciadamente, es la que nos está ganando la batalla.

No se trata, entonces, de un nuevo orden mundial, si no que más bien se trata de un DESORDEN MUNDIAL, que tenemos ante nuestra narices.

martes, 30 de abril de 2013

LOS MERCENARIOS DE LA POLÍTICA


Creo que ya no quedará ningún español sin saber quiénes son los verdaderos mercenarios de la política en España. Son precisamente aquellos a los que la boca se les ha estado llenando de arengas sobre el patriotismo, sobre España y los españoles. Es una plaga que dura siglos y siglos y que nadie ha podido  aún fumigar.

Son como aquellos miembros de una secta judía que afectaba rigor y austeridad, pero eludía los preceptos de la Ley, y, sobre todo, su espíritu. Son los fariseos de entonces y de siempre, los judas de cualquier organización, de cualquier Nación.

Son como la hipocresía más pura, fingiendo cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan por todos los demás.

Son como la mentira y que se manifiestan contrarios a lo que se sabe, cree o piensa. Ellos se erigen como la única verdad posible, la imponen con fuego y con saña.

Son los mercenarios que siempre anidaron en esta vieja España. Los que bien cobran “sus servicios” aunque supongan la ruina de los demás. Son estafadores por excelencia y de la estafa se han servido siempre, de la estafa y del chantaje. La carcoma que ha corroído, desde siempre, a este desgraciado País.

Se han servido de dioses e iglesias que son como ellos, mercenarios de la fe que bien que les posibilita el atesorar riquezas y privilegios. Ninguno de ellos ha trabajado nunca y ni han tenido que enfrentarse con la miseria y con la desesperación más absoluta. Jamás. Ellos, predispuestos, ya nacen en el nido donde las víboras de la gorgona les alientan a mentir las veces que sea necesario con tal de conseguir que la mentira se considere verdad. A ellos nunca alcanza la pobreza, la pobreza no está hecha para ellos. Ellos son los que la provocan con el objetivo de doblegar las voluntades y obtener las mayores ganancias. La confusión es una de sus armas más poderosa y se prodigan en difundirla, para que las buenas gentes caigan en sus mentiras y no alcancen a diferenciar lo bueno de lo malo, lo público de lo privado.

Su preocupación está en ocupar la mayoría de los cargos en todos los organismos que tengan poder. Es el poder lo único que ambicionan. Es el poder que ellos tergiversan y manipulan hasta convertirlo en mero súbdito suyo. Son mercenarios y ambicionan toda riqueza, es el dinero su único afán. A ellos, nunca interesó las gentes que hacen posible que todo funcione. Las gentes, que no son más que la esencia de ese Poder y de esa Nación. Las gentes, que sufren y padecen sus infames designios y sus leyes intencionadas. Las gentes, a las que habría que servir para lograr su bienestar y felicidad, que ese debiera ser el único objetivo loable del que entiende la política como un servicio público, que no es otra cosa. Pero ellos son mercenarios y se sirven de esos ciudadanos para arrebatarles lo que sólo es de ellos, lo que de su trabajo ha sido posible y puesto en común. Nunca entendieron el bien común, nunca nadie les enseñó qué era eso. Ellos se aplican gustosos en su propio bien privativo para que los demás sólo seamos sus esclavos.

Se creen importantes los mercenarios cuanto más roban y atesoran ellos. Saben que su dinero (Que es el nuestro) es la mejor arma inventada para su saqueo. Son el botín de sus guerras que siempre van contra la mayoría de la gente. Ellos nunca han servido a ninguna nación, ellos siempre se sirvieron de ella para su latrocinio. De ahí sus fortunas. Las guardan lejos para que nadie las conozca y sepa. Ninguna fortuna se obtiene por el trabajo honrado, ninguna. Pero no hay justicia que los ajusticie. Porque la justicia también es suya y la manipulan y la cercenan. La chantajean y la compran.

Que tengamos paciencia dice un mercenario tonto y cobarde, como si a más de 6 millones de desempleados les quedara algo de esa paciencia que pide. Como si los cientos de miles desahuciados y endeudados para el resto de la vida, fueran a tener alguna posibilidad para rehacerlas. Como si al resto de los 16 millones que aún trabajan no los fueran a despedir en los próximos dos años. Como si los mayores de 50 años pudieran volver, algún día, a trabajar. Como si los muertos fueran a resucitar de las tumbas del sistema que él defiende. A él le importa un bledo, a él nunca le falta. Siempre le llovieron sobres, como a todos los mercenarios. Tras más de cinco años, a su cinismo no se le ocurre ninguna otra idea. Nunca la tuvo, sólo mentiras y mentiras. Conseguir el poder y la inmunidad que procura. Sobre todo en situaciones internas, donde está claro que sólo son mercenarios de la política y que han cobrado de todos y por todos.

España y Patria, Patria y España, ¿De quiénes?, pregunto. No cabe ninguna duda, es de los mercenarios que la han llevado y la llevan a la situación actual donde el esfuerzo y la miseria siempre es del mismo. Los mercenarios nunca sufren ni padecen las desgracias, que por algo saben bien aprovechar el infortunio de los demás para el suyo propio. Y se hacen más ricos y poderosos y su dolor por España es bastante más pequeño, un leve y pasajero dolorcito de cabeza.

Porque para ellos, España es sólo la realidad que ellos viven día a día y nada tiene que ver con la España que padecemos todos los españoles que no somos ni mercenarios, ni ensotanados, sólo meras estadísticas. Porque, por encima de todos ellos, somos personas, seres humanos con toda la dignidad y con todo el derecho a vivir nuestras vidas con los recursos apropiados. Y que ni ellos, ni otros como ellos, tienen el más mínimo derecho a arrebatarnos. Todo lo contrario.

Has de saber que en los últimos días sobrevendrán tiempos difíciles, porque habrá hombres egoístas, avaros, altivos, orgullosos, maldicientes, rebeldes a los padres, ingratos, impíos, desnaturalizados, desleales, calumniadores, disolutos, inhumanos, enemigos de todo lo bueno, traidores, protervos, hinchados, amadores de los placeres más que de Dios… (3.1 Epístola II de Pablo a Timoteo)

Son los mercenarios de la política. Échenlos de sus vidas. Nunca les deleguen su poder, lo utilizarán en su contra. Es lo que siempre han hecho.


jueves, 25 de abril de 2013

EL ANIMAL ENVIDIOSO O EL IMPERIALISMO ALEMÁN


¿Quién obligó a los bancos alemanes a invertir en la orgía inmobiliaria española? Nadie. Entonces, ¿Por qué han convertido en un tema europeo la recuperación de esas inversiones fallidas? Si es el principio básico del capitalismo que tanto defienden.

Los alemanes siempre nos han tenido mucha envidia. Nuestra forma de vivir, nuestra cordialidad, nuestra solidaridad, nuestro ingenio y nuestra envidiable rapidez en encontrar la solución adecuada a las peores situaciones. También nuestra gastronomía, tan apetitosa, rica y variada. Nuestras frutas y verduras frescas de una tierra agraciada por los dioses. Nuestros vinos y aceites. Los pescados y mariscos de todos nuestros mares que bañan casi todo nuestro territorio. Nuestro cielo siempre azul y nuestras noches suaves y estrelladas. Nuestro sol. Se pirran por nuestro sol, ¡El sol de España! Les da envidia nuestra alegría y nuestras risas sinceras y abiertas. Nuestros quesos, carnes y leches de vacas fecundas y vigorosas. Las finas arenas de kilómetros interminables de playas donde los niños y los mayores juegan y disfrutan de una parte de nuestra generosa naturaleza. Porque también tenemos nieve y esquiamos hasta en Granada. Todo eso les encanta a los alemanes. Por eso vienen a las Baleares y a la costas alicantinas, malagueñas y cartageneras. Les encanta España y los españoles. Pero no nos lo perdonan y su rabia de envidia les corroe. ¡Lo que ellos darían por que Alemania estuviera donde está España!

Porque con todo eso que tenemos y más, ellos ven cómo les compramos sus buenos coches, sus buenos electrodomésticos y todo lo que de bueno son capaces de hacer los alemanes, también lo tenemos. Y cuando la cabeza nos da molestias, también nos tomamos su famosa aspirina y ¡Zas! A seguir disfrutando. Ellos se llenan de envidia: Tenemos tantas cosas buenas que además también tenemos las que ellos fabrican y elaboran. ¡Es insoportable! Se retuercen. ¡No es posible! Nosotros hechos unos pringaos y ellos,  siendo más pobres, son más ricos que nosotros. ¡Intolerable!

Ellos y su naturaleza que los ha hecho como los ha hecho: ¡Envidiosos! Esa misma naturaleza que produjo a los bárbaros de antaño y a los nazistas de no hace mucho. De tal tierra, tales frutos. Esto es lo que es y lo que hay. Quizás por ello sea esto de querer ser los dueños del mundo y apoderarse, como sea menester, (Unas veces con guerras mundiales y otras con guerras económicas, como ahora) de aquellos países donde la vida no es tan dura porque su tierra así lo permite. Pero eso tiene que ver con ser Ario de pura cepa.

Pero por encima de todo esto hay otra cosa que no nos perdonan, cuál es nuestra bella lengua: El Español. Un idioma fácil, melodioso, rico en palabras y en giros lingüísticos que sólo la ironía y el sarcasmo ibero pueden entender. Una lengua que la hablan más de 500 millones en todo el mundo. Ellos tienen otra cosa a la que también llaman lenguaje. Un lío de consonantes que mal suenan y hacen daño al oído más rudo. ¡Eso tienen para comunicarse! Una lengua pareja a su climatología infernal.

Así que primero se han apoderado de eso que llamamos comunidad económica europea para imponer sus reglas y filosofías. Ellos se han apoderado de Europa para conseguir sus decimonónicos anhelos de una Europa germanizada. La del Sacro Imperio Romano Germánico y del Toisón de oro.

La pobre España, la cada vez más empobrecida España, gracias a estos germanos envidiosos, se hunde en el día a día. Y lo hace por que en este puñetero País de pandereta y sacristía nunca hubo un puñetero buen dirigente del Estado. La mezquindad, la cutrez y la ordinariez de todos cuantos estadistas han sido y son, es la desgracia de este viejo País. Todos ellos sólo miraron para lo suyo y para lo de sus amigos. Nunca tuvieron, eso sí se lo reconozco a los alemanes, la visión de una Nación, donde todos son, por encima de todos y de todo, alemanes. España desde que perdió su imperio cayó en el sálvese quien pueda político y llenaron de guerras fraticidas y de sangre hermana todas nuestras tierras. Y no hay quién nos despierte de tanta cutrería y mezquindad. Nuestras virtudes apartadas del bien común y sólo nuestros defectos esparcidos, restregados entre nosotros mismos. ¡Sálvese quien pueda! Es el único slogan que le queda a España. Así parece ser por la casta política más absurda que jamás hemos tenido.

¡Ay, si yo tuviera el poder del pueblo! Se iban a enterar estos alemanes y sus inversiones fallidas. Se iban a enterar en esa Europa usurpada, en esa Europa secuestrada por los del marco. Por que, quizás no tenga ese poder económico, pero sí tengo otros poderes, como el de abandonarlos a su suerte. Como el de romper con un proyecto que ya no es el que nos contaron: Aquel de la Europa social y de los ciudadanos que se ha quedado sólo en la Europa de los mercados y banqueros. Sólo con esa insinuación, más de uno empezaría a correr y bajaría la prima de riesgo a la hermana generosa que todo lo perdona. Tontos no son. Por que, al fin y al cabo, ¿Qué se nos ha perdido a nosotros en esta Europa germana? ¿Qué nos une ya? ¿Tan ciegos estamos que no vemos qué nos están haciendo y para qué? Se están llevando hasta nuestros hijos mejor preparados. ¿Habrá mayor humillación a un País? Lo permitimos, lo permiten los de la casta.

Tenemos 500 millones de hermanos de sangre, de cultura y de costumbre al otro lado del charco. Nos une más a ellos que a estos de arriba los pirineos. Es cuestión de recuperar nuestra verdadera identidad con aquellos países de Texas para abajo. Y éstos sí que nos están dando lecciones de política. Han roto con todos esos organismos –FMI, BM- que lo único que buscan es la esclavitud de los pueblos a través de los bancos y empresas monopolísticas.

Hoy hemos conocido que somos ya más de 6 millones doscientos mil parados en España. Mañana, un triste, cutre y mediocre presidente nos seguirá apretando las tuercas y avanzaremos más rápido en nuestra pobreza. Sigue las órdenes dadas por esos desalmados sirvientes de los mercados y de los bancos centroeuropeos. Pero, ¿Qué se puede esperar de tal personaje, si su partido político es la corrupción misma? Ellos sólo buscan su propia salvación.

Me duele España, me apena España, me entristece España.
¡Lloro por España!
Es lo único que puedo hacer, no tengo el poder.

miércoles, 24 de abril de 2013

EL CERVANTES DEL 2012


Esta mañana, día 23 se ha entregado el premio Cervantes 2012 al poeta gaditano José Manuel Caballero Bonald. En sus sabias palabras de buen poeta, la verdad asomaba y hablaba de que:

 “Los enemigos históricos de la libertad han recurrido desde siempre a una suprema barbarie: la hoguera. O quemaban herejes o quemaban libros. En las ficciones futuristas de un mundo amorfo, despersonalizado, regido por computadores, la quema de libros representa algo más que un mandamiento atroz: Es una metáfora de la esclavitud. Bien sabemos destruir, prohibir ciertas lecturas ha supuesto siempre prohibir, destruir ciertas libertades. Quien no leía, tampoco almacenaba conocimientos. Y quien no almacenaba conocimientos era apto para la sumisión. De lo que fácilmente se deduce que conocimiento y libertad vienen a ser nutrientes complementarios de toda aspiración a ser más plenamente humanos.”

Entre aquellos que iban desfilando hacia el interior estaba el obispo de Alcalá de Henares y como todos, excepto al premiado, fueron abucheados y con gritos de fuera, fuera. Banderas republicanas recibían al republicano Caballero Bonald. Dentro todo sería diferente y distinto. Otras ideologías, otras banderas bien distintas y éstas junto al obispo, digo yo que no tuvieron más remedio que tragarse la vergüenza, si es que aún la conservan, cosa que dudo. Por que esas ideologías, banderas y obispados precisamente fueron los ejecutores de las hogueras de los herejes (Aquellos que piensan diferente) y de los libros en tiempos atrás. Además, cuarenta años soportamos con la censura eclesiástica, que era toda la censura.

Ellos decidían qué podían leer o ver los españoles. Ellos fueron los que impidieron conocimiento y libertad, los que nos inundaron de basura inorgánica nuestras pobres mentes. Nos preferían esclavos y sojuzgados a sus creencias e intereses, a sus soeces ladronicios por los chantajes y coacciones y las inmatriculaciones de los bienes. Por la gracia de un dios erigido en juez y parte. Por la victoria de una bendecida cruzada de sotanas negras. Siempre buscaron la ignorancia de “sus ovejitas”. Esa ignorancia secular bien que les proveía de las riquezas que arrebataban en el nombre de ese dios suyo hecho a imagen y semejanza de una iglesia falsa e hipócrita.

Y hoy vuelven a ser los que nos gobiernan. El conocimiento y la libertad nunca llegan a este viejo y maltratado País. Y vuelven a hacer lo que llevan siglos haciendo para que ese conocimiento y esa libertad nunca arraiguen en nuestras formas de pensar y de ver las cosas. Quieren un único prisma: el suyo. Y por eso nos empobrecen todo lo que pueden, culpando de ello a otros que, por otros intereses, así lo necesitan. Ellos nos quieren bajo sus sotanas y cirios y temerosos de un orden público que no lo es y de una justicia que jamás tuvimos en estas viejas tierras. El próximo viernes, nos darán más vueltas en la tuerca que ya no tiene más rosca. Les importa poco, a ellos nunca les ha de faltar y su dios está con ellos (que por algo son a los únicos a los que la tijera no llegó) Ellos son los que pretenden un nuevo orden mundial: El Sacro Imperio Romano Germánico.

Tierra vieja de favores y de amigos. Sin ellos nada te es posible. La Cosa Nostra nada tiene que ver con sus maquinaciones y con sus mentiras. Todos ellos se conocen a la perfección, todos ellos son el cuerpo ungido de ese dios falso fabricado por ellos mismos y que la ignorancia obligada por su denodado empeño, tanto les facilita. Por eso tanto les interesa la educación. Su educación. La que desprecia toda libertad de pensamiento, la que desprecia todo aquello que no sea lo que ellos digan. Para ellos no ha de pasar el tiempo. Si están bien, ¿para qué cambiar? La mentira jamás contada dura milenios y se impuso por la ignorancia, por las hogueras de herejes y de libros, por las censuras de las guerras fraticidas que han ganado. ¿Por qué cambiar? Sería su suicidio. El mejor suicidio de la Historia.

Siguen llenando los caminos de romerías y procesiones ante miles de vírgenes y miles de santos y miles de Cristos, para que cada cual de los ignorantes escoja el o la que más le guste. Parafernalias donde las halla. Esta iglesia llamada católica, apostólica y romana en la que no aparece el nombre del que sí se apoderó para tergiversar toda la verdad de su doctrina: JESÚS-CRISTO. Dejó dicho que vendría y quizás no esté lejos su llegada. Tendrá bastante, bastante trabajo para desmantelar tanto ultraje a sus enseñanzas.

“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora” (Proverbio Indú)

Ellos y los que son como ellos, sus cómplices, sólo buscan esclavos. Ayer y hoy. Si en 2012 años no han tenido tiempo para hacer de este mundo el paraíso que debiera ser, no habrá sido por falta del mismo. Será más bien que nunca les interesó eso del amor, de la libertad, de la justicia y de la fraternidad. Esperemos que el mañana sea distinto sin ellos.

Y que quede claro, no es solamente esta iglesia, son todas las iglesias que en el mundo son, las verdaderas culpables de la trágica situación de la Humanidad. Quizás por que todas ellas sólo sean una perfecta mentira, una perfecta manipulación de la verdad Histórica, de nuestro origen real…

jueves, 18 de abril de 2013

DIVAGACIONES SOBRE UN PAÍS LLAMADO ESPAÑA (EL AÑO LO PONE USTED)


Cuando los dirigentes políticos de todos los ámbitos demuestran, día tras día, su inquebrantable honorabilidad, honradez e imperturbable credibilidad, el País al que sirven sólo puede recoger los beneficios de tan ejemplares actitudes. Sus ciudadanos encuentran en ellos, y en sus intachables conductas, los modelos a imitar, los espejos donde reflejarse llenos de tan altas virtudes humanas. Los espíritus mundanos dejan de serlo y se convierten en aquellas musas inspiradoras de las más altas empresas y de las almas puras y leales al desarrollo de una verdadera Humanidad.

No es fácil alcanzar ese grado de perfección en las instituciones públicas y privadas y, no por ello, imposible. Es el caso que nos ocupa. Una nación tan vieja como la española ha sabido, por fin, elegir a los más excelentes para la mejor gobernación. Es un placer oírles en el día a día y cuando, por aquellas circunstancias de los silencios obligados, enmudecen, nos asoma el mono, como si de la más poderosa droga se tratara. Un derroche de preparación, de inteligencia, de saber explicar la complejidad diaria. ¡Cerebros!

Da encanto ver cómo, incluso en los colegios e institutos, ya todos privatizados, se ensalzan esas figuras de la política y de la economía. Los alumnos babean cuando los educandos, tras los preceptivos rezos, cuentan los logros y las hazañas que sus líderes consiguen para el bien estar de su pueblo. De cómo las más altas virtudes son los únicos faros que les iluminan y guían. De cómo la más mínima duda que pueda surgir en las aguas turbulentas de la siempre difícil tarea de la gestión de lo público, es rápidamente disipada y debidamente apartada para evitar que aquellas manzanas podridas, siempre atentas al descuido, puedan contaminar a esa élite dirigente, con los viejos y depravados intereses partidistas. Esos jóvenes alumnos se imaginan ya inmersos en la defensa de lo colectivo y lo social, combatiendo a la inmundicia acechante y privativa que siempre hay en todos los ámbitos donde el dinero se mueve. El orgullo patrio se les amontona en sus jóvenes corazones y desean llegar pronto a la edad de poder servir a su País y a su Dios, como éstos que ahora son ensalzados en sus aulas. Pero saben que ahora su misión es aprender de ésa ética y de esa moralidad social y catecúmena, para mañana poder servir a ese noble fin del bien común.

España nunca estuvo tan bien en su Historia. Somos testigos afortunados de estar viviendo y beneficiándonos directamente de tanta virtud y rectitud y de tanto reparto de la riqueza nacional.

Porque es en ese reparto de la riqueza nacional donde estuvieron todos los secretos de cualquier sociedad cohesionada y fraternizada. Aquellas orgías privatizadoras, aquellos saqueos de las cuentas públicas y privadas promovidos por el afán de la codicia y de la avaricia, fueron superadas por estos nuevos dirigentes, que supieron anteponer los intereses de la Nación por encima de los suyos propios. Así podemos ver cómo uno de esos presidentes autonómicos sólo disponía de una cuenta corriente con 122 euros a mitad del mes. Como tantos y tantos millones de conciudadanos que no llegaban a fin de mes. Tal es su actitud cartujana. Su generosidad para con los demás, su renuncia a la riqueza personal. Sólo su servicio al público que lo elige como ejemplo. Verdaderos cartujanos de la vida. Sus estatuas lo recuerdan en cada ciudad, en cada pueblo.

Atrás quedó tanto robo y expolio, por fin. Hoy, los dirigentes que tenemos la suerte de tener, son los más transparentes y no pasan ni una. Al menor aviso, al más mínimo atisbo de que alguien puede no estar haciendo lo correcto, corren veloces a taponar esa mácula. No quedó inmune la más alta instancia del Estado en aquellos tiempos del todo vale. También fue mancillada, o es que nunca se supo de cuáles eran sus artes y negocios.

El pueblo cortó por lo sano y los echó como a sus antepasados. Su hipocresía y falso patriotismo fue descubierto en Suiza, al igual que aquellos miles de esas familias modélicas y ricachonas, tan respetuosas e intocables que colaboraban con el chino Gao Ping para que éste les blanqueara o deslocalizara sus ahorritos.

El pueblo, por primera vez en su larga y triste Historia, se puso en píe y pidió y exigió lo que, en verdad, le corresponde. Al fin y al cabo es siempre el pueblo el que provee, el que trabaja, al que se esclaviza para que el 10% de los que son como ellos, vivan a cuerpo de Rey. Por fin tuvo conciencia que lo que habían estado haciendo con ellos y sus antepasados y, después de más de 500 años, supo hacer la Revolución que nunca hizo. No fue fácil, es lógico pensarlo, pero se consiguió echar a tanto corrupto y tantas y tantas instituciones que amparaban el latrocinio de sus semejantes y conciudadanos.

Todo presupuesto y por pequeño que fuera es debatido y aprobado por el pueblo al que ha de servir. Hasta ahí han llegado en su transparencia y eficiencia.

La banca fue nacionalizada totalmente y son sus depositantes los que también supervisan y autorizan los gastos y las inversiones. Fueron eliminados aquellos consejos de administración de las grandes empresas que más bien eran consejos para repartirse, entre ellos, los dineros ajenos. Ahora son los propios trabajadores y ciudadanos los que deciden.

Otra de las primeras medidas fue también la nacionalización de todas aquellas empresas que fueron consideradas estratégicas o de interés social y ciudadano. Se acabaron los intereses espurios de aquellas que robaban a la gente gracias a la impunidad y al compadreo político.

Junto a las anteriores, la educación y la sanidad fueron nacionalizadas totalmente. Así, incluso se puede ir a un dentista sin temor a tener que suscribir un préstamo personal. De igual modo fueron nacionalizadas aquellas empresas y agencias de seguros que estafaban hasta los muertos. Amparadas en sus monopolios y engaños.

Las iglesias y credos fueron expropiados de cuantos bienes muebles e inmuebles tuvieran y nacionalizados sus templos reconvertidos en museos, salas de exposiciones y de representaciones culturales. Acabando con una de la mayores mentiras de la Humanidad o, cuando menos, una de las mayores usurpaciones y tergiversación de la Verdad, que tan buenos réditos produjo a sus sumos sacerdotes durante milenios.

Fue conseguido que todos dispusieran de la energía libre, no contaminante y gratuita. Eliminando la súper hipoteca que para todos suponía el pago de tal recurso.

Nuestra sociedad también supo liberarse del yugo que nos impusieron otras nacionalidades del norte, con la complicidad de aquellos pusilánimes politicuchos. Supieron esclarecer la estafa que nos idearon para robarnos nuestro dinero y toda nuestra riqueza, a través de una deuda obligada por sus propias normativas y errores y que nos produjo la mayor de las pobrezas que sufrió nunca nuestra Nación.

Hoy, España es otra España. No existen crímenes de ninguna índole. Todo el mundo tiene trabajo y todos ganan lo suficiente para incluso poder ahorrar, todos cuentan con superávit en sus cuentas domésticas. Ya la “movilidad exterior” no es para buscarse un trabajo, es para hacer turismo y ampliar nuestros conocimientos de otras culturas y lugares. La educación y la sanidad son totalmente gratuitas y los más ancianos cuentan con todos los recursos necesarios para que sus últimos años de vida sean lo más confortable posible.

La Justicia apenas si tienen casos que resolver y ser abogado, hoy, no es ninguna panacea, si no más bien todo lo contrario. Las leyes se redujeron sólo a 10…

Los científicos e investigadores cuentan con todos los medios para que sus logros sean repercutidos en el bien estar de todos nosotros y del mundo entero.

Las universidades imparten los conocimientos más actualizamos y aquellos otros que siempre fueron objeto de censura en sus aulas. Son universidades libres de pensamiento y verdaderas fábricas del saber, de todo el saber.

Los ejércitos fueron desmantelados y las fábricas de armamento reconvertidas en la fabricación de máquinas y enseres mucho más duraderos, sin obsolescencias programadas.

El transporte público, tanto el urbano, como el de cercanías como el de larga distancia son gratuitos. El agua, la recogida de basuras y el saneamiento son también gratuitos. Así, todos los servicios considerados públicos y de interés general son gratuitos. La vivienda y el suelo están garantizados por el control sobre el suelo y los precios. Un reparto equitativo de los impuestos y la nacionalización de la mayor parte de los sectores productivos, lo hacen posible. No hay cabida a la especulación, ni al robo, ni al enriquecimiento por parte de unos pocos avispados. Los nuevos gestores públicos, incorruptos y leales al servicio público y a su interés general lo hacen posible. Y sin ningún Dios falseado ni manipulado.

Hoy, España es otra España. Póngale usted el año.

lunes, 8 de abril de 2013

A través de Avaaz he realizado una petición muy sencilla: "Que nos olvidemos del petróleo". Creo que ya va siendo el momento de abandonar los hidrocarburos como fuente de energía. Hay otros métodos que
pudieran ser gratuitos para todos los ciudadanos del planeta y además ser respetuosos con el medio ambiente, nada contaminantes. Espero vuestro compromiso firmando esta petición. Porque este cambio a otras fuentes energéticas lo tenemos que reclamar los ciudadanos, las grandes multinacionales del sector no lo permitirán mientras les quede aliento. Muchas gracias a todos.

http://www.avaaz.org/es/petition/Olvidarnos_del_petroleo/?cwYoTbb