miércoles, 8 de febrero de 2017

¿DEJARÁN DESPERTAR A LA VIEJA Y AISLADA ANTARTIDA? ATLÁNTICO, ANTARTIDA, ATLANTIDA

Esta isla es el 5º continente de nuestro planeta y cuenta con 14 millones de km2. Es 1,3% veces más grande que Europa, incluida Rusia.

Representa el 90% de los hielos superficiales de la Tierra y el 70% del agua dulce existente. Si se derritiera todo el hielo que contiene, el nivel de los océanos y mares subiría entre los 45 y 60 metros. El manto de hielo alcanza un grosor de entre los dos mil y tres mil metros de altitud. Durante el verano quedan libres de hielo unos 280 mil km2. Es el gran refrigerador del planeta y gracias a su existencia la vida es posible en el resto del mundo.

Hace unos 170 millones de años la Antártida estaba más al norte de su posición actual y tenía un clima tropical o templado y, lógicamente, contaba con bosques y todo tipo de vida. Formaba parte del supercontinente Gondwana del que se fue desgarrando y hace unos 55 millones de años quedó, de forma repentina, como hoy la conocemos. Cosas del movimiento polar y de la deriva continental de las que estamos sujetos.

Fue la última región de la Tierra en ser descubierta y colonizada. La primera vez que se vio fue en 1820 por el explorador ruso Fabian Gottlieb.
Desde 1959 se encuentra bajo el amparo jurídico-político del Tratado Antártico, del que forman parte unos 37 países. Algunos de estos poseen bases científicas permanentes o temporales en donde más de 4.000 científicos desarrollan investigaciones de todo tipo…

Pues bien, una vez que se ha descrito someramente este continente, pasamos a entrar en el fondo que motiva este artículo y, como preámbulo, le recomendaría leer –si no lo hizo- mi artículo anterior (http://vegamediapress.es/not/14191/la-quinta-civilizacion)

La cuestión es, según se comenta en lo que llamamos “Redes sociales”, que, a principios de este siglo XXI, se hallaron restos arqueológicos bajo las capas de hielo y eso podría constituir a la Antártida en el mayor museo arqueológico de la Tierra y de mayor transcendencia para la Historia de la Humanidad. Desde 2015 varios dirigentes mundiales han visitado dichas excavaciones y el secreto de lo descubierto es total. Putin, Obama, John Kerry –en plenas elecciones norteamericanas del pasado noviembre- Kirill, patriarca ortodoxo de Rusia; Buzz Aldrin –masón, grado 33-; hasta nuestro emérito rey Juan Carlos I parece haberlas visitado…

¡Imagínese! ¡Restos arqueológicos de una civilización con más de 55 millones de antigüedad y más adelantada tecnológicamente!. ¿Podría corresponderse con la Atlántida? Es muy seguro, pero lo que ocurre es que, ante colosal descubrimiento,  parece que están ganando tiempo para ver cómo pueden casar este descubrimiento con la historia que nos han ido contando y que nada tiene que ver con la verdad de nuestros orígenes y devaneos en este planeta. El Papa Francisco se adelanta a los acontecimientos que están a punto de ver la luz y apunta que Adán y Eva son un cuento y que el infierno no existe. ¿Se imagina el enjuague al que se tendrán que enfrentar todas las religiones, en especial las tres más influyentes -Todo fue, y sigue, conformado y desarrollado a su alrededor- Judaísmo, Cristianismo y el Islamismo, cuando las pruebas irrefutables de esos descubrimientos no puedan ser ocultadas por más tiempo? ¿Qué es lo que quedará de ellas?

La situación puede ser muy peligrosa y algo habrá que hacer para evitar un derrumbamiento caótico y total de nuestra civilización. Durante años nos han ido abriendo los ojos a través de películas, series televisivas, libros y documentales sobre una realidad distinta a la que nos rodea. Quizá ya no sea necesario emplearse más en eso que llamaron “Ciencia Ficción” y, simplemente, reconocerlo como “Ciencia Real”. Compensar el trauma que supondrá conocer la verdad, descubrir que hemos sido engañados, chantajeados y esclavizados para que unos pocos vivieran del cuento chino a costa de todos los demás, no será difícil si se hace bien. Constatar fehacientemente, de cómo hemos sido sodomizados durante miles de años para que esas élites gozaran a tutiplén de lo que no les correspondía y que era de todos, de cuántos crímenes y genocidios han sido cometidos en nuestra historia para salvar sus intereses particulares y  sus estatus de clases dirigentes y de incuestionables respetos creados bajo la falsedad, la usurpación y de una desmesurada acumulación de riquezas, no será difícil si se hace bien y con toda la generosidad.

No entraré en la participación de otros seres inteligentes de otros mundos que han estado colaborando en hacer de este planeta un verdadero infierno y del poder que han y continúan ejerciendo en contra de nuestra raza y con la aquiescencia de los cómplices necesarios. Pero nuestra ignorancia es una gran aliada para todos ellos y ya va siendo la hora de asumir la verdad y que cada cual asuma la vela que le toque. Partamos todos con las mismas armas y no nos dejemos seguir engañando. Porque la felicidad es posible en este mundo, éste no tiene por qué seguir siendo el infierno que ellos nos  han ido construyendo para preservar ellos en su exclusivo goce. ¡Tomemos conciencia y responsabilidad! ¡Exijamos la verdad! ¡Es nuestro derecho! ¡Es hacer  justicia a una Historia manipulada y falseada!

El tema es de un calibre tan enorme, que incluso se comenta que esas élites están intentando camuflar los descubrimientos realizados para continuar con el secular engaño que tanto les beneficia. Deseemos que no lo estén haciendo porque sería el enésimo crimen cometido contra esta Humanidad y quizá no haya ninguna otra oportunidad para saber quiénes somos. Les pediría que, por favor, no nos sigan engañando.


Como todo cuanto existe, estamos sujetos a ciclos y un ciclo de luz y de esperanza parece estar llamando a nuestras puertas. ¡Aprovechémoslo y sean éstas abiertas!

viernes, 3 de febrero de 2017

LA QUINTA CIVILIZACIÓN

En esa dicen que estamos aquellos que han buceado en los libros más viejos y en las leyendas más antiguas. Y quizás estemos presenciando su final, sin ser muy conscientes de ello o sí, y todo, a pesar de la histórica transcendencia del hecho y de las devastadoras consecuencias inherentes a esa situación. En los 4.470 millones de años que tiene el suelo que pisamos, yo creo que caben cinco y más civilizaciones, por muchos miles de años que lleve conformar y desarrollar cada una de ellas.

Esta civilización nuestra probablemente se inició doce o catorce mil años antes, cuando las aguas del gran diluvio comenzaron a retirarse dejando libre a tierras nuevas y a unos supervivientes del cataclismo totalmente desnudos, despojados y en la más absoluta miseria. Civilización que, a su vez, también quedará plenamente olvidada por aquellos que logren superar la cronológica hecatombe.

Los museos del mundo mantienen escondidos, a los ojos de los visitantes, infinidad de objetos hallados en excavaciones arqueológicas, por la sencilla razón de no encontrarles una explicación lógica de acuerdo con el relato que nos han ido contando siglo tras siglo. Por eso los ocultan. Cuando no se tienen respuestas que casen con lo establecido lo que hacemos es ignorarlas, es mucho más fácil y evita muchos calentamientos de cabeza al puzle de nuestro pasado. Además, puedes poner tu vida en riesgo, porque aquellos vigilantes de que el relato construido continúe, no te lo permitirán.

Pocas cosas son las que sobreviven al paso del tiempo, al recuerdo y a los desastres cósmicos que nos afectan, pero haberlas las hay, escondidas y deliberadamente ocultas a la verdad histórica del ser humano.

La ciencia, tan empírica ella, no da crédito a las especulaciones. O casa o no casa y punto. Lo que ocurre es que la ciencia, la que tenemos, no entiende de todo, a pesar de los grandes avances que se han hecho en los tres o cuatro últimos siglos. Todo lo demás, el conocimiento que nos ha ido llegando no proviene, en su origen, de ciencia alguna, sino más bien de relatos que, contados o escritos subjetivamente y sujetos a supersticiones y a intereses prejuzgados, nos fueron legando nuestros ancestrales y presentes vigilantes. Y, en base a esos relatos, se fue creando una realidad de ideas, conceptos y conocimientos que pueden, paradójicamente, no tener nada de veracidad pero que hoy son los que conforman nuestro paradigma. Yo así lo creo. La mayoría de ellos están basados, encima, en eso que llamamos religión y que no es otra cosa que una muy buena tapadera de la verdad y del conocimiento auténtico del que tanto nos han alejado conscientemente.

En el inicio de esta quinta civilización no había lugar a la ciencia y puede que eso sea lo que explique todo, porque la cuarta se esfumó en un plis-plas, como todas las anteriores no dejando prácticamente nada en píe; que eso tienen los cataclismos: que acaban con todo a la vista y te obligan a un reinicio completo y en la más precaria de las situaciones, donde los sacerdotes del momento, erigidos en los máximos depositarios del saber, aprovechan para estrujar la ignorancia y el miedo de todos los desvalidos y desamparados que sobreviven al cataclismo cronológico.

Que alguien descubra en una excavación arqueológica un objeto, como aquella muñeca de “El Planeta de los simios”, trastoca con el relato que nos han ido contando y, de aceptar su existencia, significaría reescribir todo cuanto ha estado dado por cierto y verdad hasta ahora. Nuestras estructuras, esas en las que hemos estado basados: sociales; económicas; culturales; religiosas y filosóficas, se derrumbarían. Sería del todo necesario volver a escribir todo y poner cara de pánfilo y dejar que llueva, esperando a que un nuevo ser, realmente humano y cuasi divino, renazca.

Quizás esa verdad, que tan celosa y beligerantemente nos ha sido ocultada, no guste a nadie. Quizá hasta cueste comprenderla y quizá, también, reneguemos de ella después de conocerla por traernos tanta asunción de responsabilidades. O no, que eso estaría por ver. En cualquier caso, lo que subyace es dar respuesta a la pregunta que todos nos hemos hecho en alguna ocasión: ¿De dónde venimos y adónde vamos? ¿Qué somos en realidad? ¿Cuántos más como nosotros, seres inteligentes y dotados de un espíritu, hay por ahí en ese infinito Universo? ¿Quién es Dios?

Pero lo que es del todo necesario es librarnos de la esclavitud a la que estamos sometidos, cada vez más, por esos vigilantes de la verdad oculta, porque un pueblo esclavo no es digno de su esencia, ni dueño de su presente y futuro, ni tampoco está capacitado para dar los pasos necesarios en su evolución de seres espirituales. Y sí no, que no nos hubieran creado como dice el Génesis en I, 26-27 a  “…Nuestra Imagen y Semejanza…”

Con ese desconocimiento de la verdad sobre nosotros mismos, esos vigilantes se han dedicado a instruirnos en el arte de guerrear y en el de mantenernos divididos. Es de ahí, de donde ellos obtienen grandes riquezas que aumentan su poder sobre nosotros. Nos han dividido en infinidad de subdivisiones para crear rivalidades inexistentes. Y su logro más conseguido: Crear Pobreza donde no tendría que haberla. Ellos, esos vigilantes, acaparan toda la riqueza, que, paradójicamente, producimos nosotros. Por eso somos sus esclavos. Ellos nunca fueron a guerra alguna, ni bajaron a los túneles de las minas más oscuras, ni navegaron en las aguas más tormentosas. Ellos nunca pasaron frío, ni hambre, ni fueron obligados a emigrar de sus tierras en busca de sueños repletos de mentiras y engaños. Somos su ganado simplemente porque desconocemos lo que ellos sí conocen, por eso velan tan arteramente en ocultarnos la verdad.

Con todo y con un mundo cada día más convulso no vendría mal abrir todos esos cerrojos a la verdad, vencer a esos vigilantes y destronarlos, desenmascararles y que cuando el fuego llegue, que llegará, nos encuentre a todos bien dispuestos y en orden para la gran purificación de nuestras pobres, desamparadas y míseras almas.

Sería un buen colofón para esta QUINTA CIVILIZACIÓN.


La sexta ya se verá…

sábado, 28 de enero de 2017

INCONGRUENCIAS DE PENSIONES

Hace unos días, en algún informativo televisivo, tuve la ocasión de ver una noticia de esas que llaman a lo entrañable de nuestra condición de seres humanos. Se trataba de la jubilación de un maestro, el último día de trabajo en su escuela se saldaba con un largo pasillo de alumnos que aplaudían al paso del insigne maestro en reconocimiento a su buena labor. Ésta tuvo que ser excelente porque la reacción del alumnado y sus aplausos no dejaban duda alguna. Todos los días se jubilan maestros, pero no todos reciben ese reconocimiento sincero y de gratitud por parte de los pupilos. Tuvo que ser un buen maestro, de esos que tan pocos quedan. Desconozco su nombre pero vaya también mi reconocimiento, desde estas líneas, a ese jubilado MAESTRO.

Lo que me llamó la atención fue lo siguiente: El maestro, según la noticia, se jubilaba tras 32 años de trabajo y de sus correspondientes cotizaciones. Y por aquí es por donde –me toca en lo más profundo- veo la incongruencia del sistema de pensiones que tenemos. Este caso será el de muchos y resulta que el trabajador, si se ha jubilado a los 65 años, empezaría a trabajar a los 33. Aprobaría su oposición y desde entonces habrá estado de continúo en su puesto de trabajo, que para algo está el Estado. Ahora les explico mi caso: Empecé a trabajar a los 20 y hasta hoy tengo cotizados 32 años y cinco meses. Voy a cumplir los 59 y estoy en el paro sin derecho alguno. (En 2011,  pude acogerme a la Ley de Zapatero, aquella para mayores de 52 con 426€)  Los 7 años que faltan de cotizaciones son debidos al tiempo de desempleo entre unos trabajos y otros y por razones ajenas, lógicamente, a mi voluntad. No pretendo aburrirles con mi vida laboral, ni con las vicisitudes, ni con el desempeño de trabajos de toda índole y calificación profesional. En lo único que reparo es que alguien con 32 años de cotización sí tiene derecho a su pensión y yo cuando cumpla los más de 65 años –que ahora exigen- me dejarán una no contributiva si llego. Pude volver a trabajar durante un año, renunciando, como es lógico, a esa ayuda de los 426€, pero ahora ni te la conceden, la anuló Rajoy en el 2012 y que además, ahora, tienen en cuenta los ingresos familiares, y que digo yo, que qué tiene que ver lo que mi cónyuge gane para perder yo mi derecho como trabajador y cotizante.

En fin, que es mejor ponerse a trabajar lo más tarde posible y que lo mejor son unas oposiciones al Estado, es el único que te garantiza el puesto de trabajo hasta que te jubiles y tu pensión máxima. Si te pones a trabajar a los 20 y el mercado de trabajo oscila, si aparecen crisis económico y financieras que tú no has creado y te acercas a los 60, te puedes ir pegando un tiro aunque hayas cotizado los mismos años que otros.


Ahí te dejan, tirado como una colilla.

jueves, 26 de enero de 2017

DEMASIADOS RECURSOS PÚBLICOS PARA UN MISMO FIN (LA ADLE-Cartagena)

La Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE –http:www.adle.cartagena.es) fue un invento de corporaciones anteriores del PP, para  que la exalcaldesa Barreiro dispusiera de un lugar donde mandar a exconcejales y fieles servidores del partido popular, como el Senado lo es ahora para ella. 

Esta Agencia a lo que se dedica básicamente es a servir de intermediaria entre el SEFCARM (Servicio Regional de Empleo y Formación de la Región de Murcia -http://www.sefcarm.es-) y el municipio de Cartagena.

El Sefcarm es el único responsable de las políticas formativas y empleo destinadas a los desempleados. Ningún Ayuntamiento, tampoco el de Cartagena, posee competencias en materia de empleo. El Sefcarm ofrece cursos y los ayuntamientos optan por aquellos que considera más adecuados para cubrir las necesidades formativas de los desempleados locales. Es por lo tanto, y vuelvo a repetirlo, un mero intermediario sin capacidad alguna en la materia.

Recordar que el propio Sefcarm tiene sus oficinas en la Avda. de Murcia, con todos los servicios y más, que pueda ofrecer la Adle en relación a la formación y al empleo. Duplicación de servicios, que se llama y a 1200 metros de distancia. Derroche de servicios públicos.

Bien, pues esa intermediación le viene costando a los cartageneros en todos estos años que lleva funcionando, un montón de millones. Para este ejercicio, el coste del servicio anda por los cuatro millones de euros. No existe en toda la Región ningún organismo parecido, ni con ese coste tan abultado y oneroso, ni siquiera en la ciudad de Murcia. Es a través de las propias concejalías donde se desarrolla esa labor. No se necesita disponer de un edificio administrativo (C/ Serreta) para tal menester, ni necesitan de talleres (Canteras), ni de otras instalaciones como las cocinas de La Milagrosa para impartir el curso que es estrella de todos cuantos vienen realizando: Cocineros y Pinches de cocina.

A mayor Inri, en Cartagena disponemos de la Escuela de Hostelería http://www.murciaeduca.es/cpuifhostcartagena/sitio/, dependiente de la Consejería de Educación, Cultura y Universidades que tanto costó conseguir en 1992 y en donde se imparten todos los ciclos formativos y certificados de profesionalidad de las Familias profesionales de Hostelería y Turismo e Industrias Alimentarias. Más derroche público.

Así, con el esfuerzo económico, vía impuestos, de todos los cartageneros, suplantamos las instalaciones del antiguo INEM en San Félix –Hace años cerradas- creando un sinfín de recursos innecesarios, paralelos y sobredimensionados. Más derroche. Sin olvidar que Cartagena cuenta, también, con el CEEIC (Centro Europeo de Empresas e Innovación Cartagena) dependiente del INFO (Instituto de Fomento) para prestar apoyo a las Pymes y a los empresarios innovadores (http://www.ceeic.com)

Al cambiar el gobierno municipal hubiera sido de esperar que se miraran estas estructuras y su verdadera funcionalidad. Sin embargo, se optó por continuar la dinámica de fondo que las creó: dar cabida a aquellos que se quedan fuera, cueste lo que cueste, que para eso pagan los cartageneros.

Por el contrario, sí se disuelve un organismo como el IMSEL (Instituto Municipal de Servicios del Litoral) que, mejor o peor, prestaba sus servicios para la mejora de infraestructuras en las playas de nuestro término municipal y que, a partir de Semana Santa y Verano, veremos cómo repercute su disolución en el estado de las mismas y qué imagen ofrecemos al sector turístico. Veremos.

En fin, son decisiones políticas que se pueden o no compartir, pero que denotan poca sensibilidad hacia los maltrechos bolsillos de los cartageneros: “Si no tengo las competencias en empleo qué hago yo manteniendo una estructura que tan solo sirve de intermediaria para hacer unos cursos”. Esa labor la podrían hacer otros, ya la hacen, y sin tan alto coste para el ciudadano.

Muchas veces es bueno poner en la balanza los pros y los contras y objetivamente valorar si el coste de tal o cual inversión es ajustada al esfuerzo realizado por los contribuyentes y eso, además, cuando el pasado año dejaron perder casi un millón de euros en cursos. Si en esa balanza ponemos los recursos en infraestructuras y económicos empleados entre unos y otros y el número de desempleados, que no baja, veremos que algo no cuadra. Simplemente no funciona. Duplicar por duplicar servicios no es la respuesta.


Desde mi perspectiva, que siempre será escasa y discutible, considero un exceso la existencia de tal agencia viendo a lo que realmente se dedica y sabiendo que ya hay otros organismos que desempeñan esas funciones. Esta Agencia, debiera ser mucho más ambiciosa y no una mera replicante de lo que otros hacen, o simplemente, ser disuelta. Y los cuatro millones, dedicarlos a la inversión en el mantenimiento de las infraestructuras municipales, que buena falta hace o dejarlos en los bolsillos de cada cual. Aprovecho el presente escrito y apunto que una buena mano de pintura no le vendría mal a la ciudad, a los barrios y a las Diputaciones, no se olviden que un poco de color a nuestro alrededor hace que las cosas se vean de forma diferente y que lo viejo aparezca como nuevo, que para más no hay.

domingo, 15 de enero de 2017

PERO NO PASA NADA

Durante esta crisis económica y financiera que ya nos dura nueve años los españoles salvamos a la banca y a las cajas de ahorro con 122.000.000.000 de euros de los que llevamos perdidos más de la mitad y los que aún quedan por perder. Y nos dijeron que no se perdería ni un euro. Nos mienten a la cara, nos engañan pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera hemos conocido los miles y miles de millones de euros que nos han robado los políticos más dignos de este reino de sabandijas. Incluidos aquellos molt honorables que siguen campando a sus anchas junto a la banda de sus hijos y allegados. No fuera a ser que les dé por cantar la traviata y nos enteremos de robos aún más importantes y de mayor altura, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera estamos presenciando cómo la justicia es fiel lacaya y servidora del sistema al dilatar en el tiempo de años y años que pasan sin sentencias ejecutorias a los culpables y de los indultos del gobierno a los amiguetes que tuvieron mala suerte al tener que ir al juzgado, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera vimos cómo algunos listos se han hecho más y más ricos, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera miles y miles de ciudadanos españoles fueron, primero estafados y posteriormente embargados de sus casas. Tasaciones infladas, cláusulas suelo y cláusulas leoninas que ya veremos cuándo se cobran y quién las cobra, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera nos han inflado los costes energéticos para que algunos cobren hasta 4000 euros al día sin pestañar. Esa energía que en un momento se consideraba “Estratégica” y con su privatización dejó de serlo para servir de cueva a los de Alí Babá. Olvidando que una energía cara hace imposible la productividad, pero no pasa nada, les bajamos los salarios.

Durante esta crisis económica y financiera miles y miles de ciudadanos españoles tuvieron y tienen que hacer las maletas y marcharse a otros países para trabajar. Aquí no hay trabajo ni lo habrá en el futuro más inmediato, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera miles y miles de ciudadanos españoles recurrieron al suicidio como única solución a lo que la sociedad en la que nacieron le ofrecía como salida, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera cientos de miles y miles más han perdido su capacidad financiera y sus trabajos apenas les reportan para vivir. Ni con trabajo son capaces de subsistir, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera millones y millones de españoles son, hoy, más pobres, mucho más pobres que hace nueve años, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera se han aumentado las plantillas de funcionarios en todas las administraciones y sus salarios. No son productivos, pero no pasa nada, se le resta a todos los demás.

Durante esta crisis económica y financiera millones y millones de ciudadanos españoles han perdido prestaciones sanitarias, educativas y sociales, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera muchas empresas cerraron, otras se marcharon, algunas aprovecharon para rejuvenecer sus plantillas a costa del erario público, pero no pasa nada.

Durante esta crisis económica y financiera los políticos de uno y otro signo no han hecho más que tomarnos el pelo. Unos, por su incompetencia para conformar un bloque unido y compacto con el que combatir a ese nefasto neoliberalismo y los otros por imponer un austericidio a la mayoría de los ciudadanos indefensos, que nunca merecieron ni nunca provocaron. Pero no pasa nada…


...El día que pase algo, que pasará, nos vamos a arrepentir de no haber hecho lo que había que hacer. Lloraremos lágrimas de impotencia, de gran terror por tanta ira contenida y detonada. Por tanta injusticia y agravio, por tanto desacato a los principios de un Estado de Derecho, Social y Cohesionado.

martes, 22 de noviembre de 2016

EL NUEVO PRESIDENTE

Viajó lejos para verse con otros presidentes de grandes y pequeñas naciones a los que previamente les invitó a participar en ese encuentro del que un nuevo día tendría que amanecer para este viejo mundo. En la cita, les  dijo que era el momento, el lugar y la hora para cambiar el paradigma que tantos y tantos siglos había estado dirigiendo nuestro planeta. El lugar elegido por el nuevo presidente fue Alepo. Las cancillerías no salían de su asombro y todo eran negativas y excusas por la ubicación del evento, que ese emplazamiento era una locura, que era como sentenciar la muerte de cada uno de ellos. No entendían nada  y requirieron, no una, sino varias veces, la confirmación por si se trataba de algún error. No lo había. La reunión sería en Alepo, aunque sería mucho mejor decir en lo que quedaba de esa ciudad, y cada uno era muy libre de asistir o no. Así que todos los involucrados en ese conflicto  tendrían que tomar las medidas oportunas para que tal encuentro pudiera tener lugar con todas las garantías de la máxima seguridad.

Disponían de cinco días para conseguirlo. Una vez digerida la convocatoria todo fue un no parar de comunicados y órdenes y, al segundo día, cesaron los bombardeos, los cañonazos y todos los disparos. Una gran calma llenó de un silencio absoluto esa ciudad masacrada.

Al amanecer del tercer día, largas filas de camiones avanzaban hacia la ciudad con alimentos y medicinas, y, lo más importante, con cientos de voluntarios dispuestos para atender a los miles de personas que, en estado más que crítico, se hallaban presas de una guerra que ellos no iniciaron y que les fue impuesta. Los cascos azules de la ONU tomaron la ciudad y todos los combatientes fueron retirados, sin sus armas, a posiciones alejadas de la localidad. Las gentes, hombres, mujeres, ancianos y niños perplejos y asombrados no salían de su sorpresa y en sus rostros polvorientos se abrían paso ríos de lágrimas tras demasiados años de gratuito e innecesario sufrimiento.

Al cuarto día, ya reposadas las nubes de polvo y tierra,  la luz del astro rey dejaba ver el dantesco espectáculo de una ciudad arrasada y sumida en el silencio profundo que solo el mayor de los terrores es capaz de imponer. Habían transcurrido seis años de una guerra sin sentido y que, como todas, solo había servido para el incruento sacrificio de miles y miles de vidas humanas únicas, incomparables e irrepetibles.

Los supervivientes salían de entre las ruinas y de aquellos escondrijos que les habían servido de refugios, con sus cuerpos sucios, famélicos, infectos, heridos y con sus rostros demacrados y enjutos. Se acercaban ávidos a los puestos desplegados para socorrerles, adelantando sus brazos y manos con la esperanza de alcanzar agua y alimento.

En la novena hora del quinto día, el nuevo presidente agradeció la asistencia y la valentía de aquellos que optaron a comparecer a su cita. 

Les dijo que ya no era admisible continuar con tanto sacrificio y tanta calamidad, que todos los seres humanos tenían el mismo derecho para ser felices y dejar de estar esclavizados por una serie de dogmas antiguos y por una retahíla de falaces engaños y de no sabemos qué intereses económicos, financieros y demoníacos. Que el conocimiento alcanzado permitía el desarrollo de nuevas tecnologías para que la energía fuera abundante, limpia y gratuita. Que los recursos son suficientes para todos, siempre que seamos consecuentes y coherentes y no antepongamos los viejos provechos por encima de la nueva voluntad mundial que él pretende instaurar junto con ellos. Se imponía acabar con toda obsolescencia programada y con el despilfarro de los recursos naturales.

También les dijo que no quería ver en los informativos de todas las cadenas televisivas y de la prensa mundial más imágenes de bombardeos, ni de explosiones que destruyen y acaban con millones de seres humanos sin sentido alguno. Que por su parte había dado las oportunas y categóricas órdenes para cerrar toda la industria armamentística y replegar todas sus tropas de las bases en los países aliados. Que sus fuerzas armadas están siendo disueltas y que en la Nación que él preside ya no se estudiarán más las estrategias de guerra ni los complots económicos ni las conspiraciones políticas para forzar la voluntad de otros. Él ya ha dado ese paso y espera que sus homólogos hagan lo mismo.

Que es la hora de encerrar en museos del horror toda esta infernal parafernalia de matar por matar, para que queden las pruebas de lo que fuimos y para que nuevas generaciones eviten la reproducción de tales calamidades inútiles y de tantos crímenes en masa que desprecian lo más sagrado que nos fue dado: LA VIDA.

Les ha recordado lo infructuoso que han sido siempre tales actuaciones, cuando se consideran las pérdidas de vidas y no solo la ganancia económica de tal o cual acción. Que las relaciones entre unos y otros países, entre unos y otros continentes, no han de estar basadas en la fuerza de las armas, sino en la colaboración y en el intercambio mutuo, sin imposiciones leoninas, ni estrangulamientos de los uno a los otros por intencionadas y falsas razones.

Que es el momento y la hora de olvidar el chantaje, el engaño y el uso de la fuerza como los únicos modos de relacionarnos. Que la solidaridad y la generosidad nos harán más transcendentes y poderosos en nuestra nueva aventura. Pues, como una especie verdaderamente inteligente y poseedora de los mejores y más altos sentimientos, otros han de ser los retos. Hemos de olvidar la ignominia de estar matándonos los unos a los otros.

Que es ya el tiempo para dignificar nuestro espíritu y hacernos dignos del nombre de nuestra raza: HUMANOS.

Les ha comentado que nuestros avances han estado lastrados por la vergüenza de sus métodos y por el camino equivocado al que eran dirigidos. Que nuestro atraso en todos los campos del saber se debe solo a un primitivismo alentado desde mentes maquiavélicas que han de ser retirados de todo centro de decisión. ¡Que ya está bien! El interés ha de cambiar su significado actual y su parcial sin-sentido. El objetivo no ha de ser otro que el salvaguardar la vida de cada uno de nosotros esté donde esté y de todo aquello que nos rodea, pues es imposible olvidar que esta tierra y todo cuanto en ella es,  no son más que el origen y el sustento de nuestra propia existencia como especie. Entre todos podremos reconducir estos caminos desconectados de la felicidad e iniciar la dignificación de este planeta y de todos los seres vivos que en él cohabitan. Olvidemos los PIB (Producto Interior Bruto) y centrémonos en los FIB (Felicidad Interior Bruta) de todos los ciudadanos de nuestras naciones. Esa y no otra ha de ser nuestra riqueza y nuestra única meta. A eso os invito, a eso os reto.

Sobre la mesa no había documento ni protocolo alguno para firmar. Su firma consistió en levantarse de su silla y dar un abrazo a cada uno de sus interlocutores. Un abrazo sincero, profundo y lleno de esperanzas para este futuro que hoy recién empieza, con el final de la que ha de ser la última guerra entre humanos.

 Tiempo para dejar todo acto de barbarie, aislarla y olvidarla. Tiempo para comenzar una verdadera Edad de Oro de la Humanidad

…Tiempo para fijarnos en las estrellas.


¿Habrá algún día un nuevo presidente como este?

lunes, 24 de octubre de 2016

EL ÚNICO Y GRAN TESORO

Este planeta, esta tierra, que tanta suerte tenemos de poder pisar, es el único y el gran tesoro que tenemos, que nos pertenece a todos y que no es comparable con ningún otro tesoro conocido, porque todos aquellos que han sido producto de la mano del hombre han ido contra él mismo y contra el propio planeta. No hay especie animal o vegetal que haya ido contra su hábitat, más bien todo lo contrario, lo cuidan y respetan y, sin embargo, se les reconoce como especies inferiores; mientras que la nuestra, la superior, no ha hecho otra cosa que ir en contra, no ya de su propio hábitat sino, también, el de todas las demás especies. Recordemos, para mayor indignidad nuestra, que ninguna de esas especies inferiores ataca a sus congéneres, solo lo hace la especie superior, o sea, nosotros, los que encima nos hacemos llamar HUMANOS.

 Y humanidad, humanidad, lo que todos llegamos a entender por humanidad, es bien poca, a pesar de contar con más de 7 mil millones de almas y sus correspondientes auras.

Aquellos dioses (Que no Dios, si lo hay, porque de haberlo, de esto no se ocupa, que bastante tendrá con mantener en su justo lugar a tanto planeta y a tanta estrella y que no se le vaya todo como un castillo de naipes) que tuvieron la osadía de crearnos a su imagen y semejanza, se podían haber esmerado un poco más y, en el proceso de perfeccionamiento de nuestro ser, eliminado también todos los aspectos que nos hacen tan negativos hacia cuanto nos rodea. El caso es que no debe ser fácil crear una criatura a imagen de quien tiene la capacidad de hacerlo. Nosotros comenzamos hace años con los clones, que ya es algo; hemos avanzado en la creación de vísceras y tejidos a partir de células madre; inseminamos artificialmente y hacemos todo tipo de conjugaciones con los óvulos y los espermatozoides buscando seres más perfectos y al gusto de quienes sean los progenitores o científicos. Las investigaciones continúan y pronto no será necesario ningún útero materno que por algo se crearon las incubadoras. Jugamos también a ser dioses, aunque aún menores.

Al final van a tener razón los antiguos griegos y romanos porque ellos no eran monoteístas sino politeístas. Y quizá estuvieran mucho más cerca de conocer más sobre la verdad de nuestra existencia que nosotros tres mil años después y hasta es posible que tuvieran contacto directo con ellos a través de sus Oráculos, Eneidas, Odiseas e Iliadas. A nosotros, para alejarnos de ese conocimiento, se nos vendió como fábulas, mitos y leyendas, cuando, estoy convencido, no eran más que la realidad de sus vidas y experiencias. Todas esas civilizaciones de todos los rincones del globo coinciden en esos dioses de carne y hueso que bajaban de los cielos o que, incluso, cohabitaban con ellas. Hemos de reconocer, los criados bajo la costumbre  católica, que también somos politeístas porque eso de la santísima trinidad (Padre, hijo y espíritu santo) ya me dirán a qué responde sino es a un politeísmo como cualquier otro. Disponer de un solo dios trino, como que no nos ha ayudado en mucho. Tanto poder en uno solo o en los triunviratos, se ha demostrado siempre que no es bueno, todos terminan por creérselo, comenten barbaridades y acaban rompiendo la baraja. Además ya se alzan voces de que todo es falso –Nuevo Testamento- y aportan todas las pruebas que han sabido recoger en sus investigaciones y coinciden sus argumentaciones con la intuición de tantos, en tantos siglos de oscurantismo y obligado silencio o gratuita muerte.

El caso es que nuestro mundo está basado en demasiados cuentos chinos y mientras no rompamos con ellos, nos seguirán contando más cuentos. Va siendo la hora de exigir la verdad porque sólo conociendo ésta podremos decidir lo que nos conviene como especie inteligente. Porque estar a las expensas de no sé cuántas especies alienígenas nos hace ser los blancos de sus dianas y desconocemos qué implican sus dianas. Conociendo la verdad de nuestro origen y existencia podríamos sacudirnos de tanta nefasta religión que tan solo nos han conducido a luchas y guerras fratricidas por cruces, medias lunas o unos huevos fritos.

Sabiendo esa verdad podríamos tomar partido o bien por unos o bien por otros, según nos convenga a nosotros y no a ellos. Es una forma de intentar alcanzar la mayoría de edad para aceptar la responsabilidad de nuestro destino como raza. Dar el salto. Salir de este cuento para niños que ya dura demasiado.  Así, podríamos entender cuánto vale la vida de un semejante y cuánto esfuerzo habría que hacer por conservarla. Exijamos conocer la verdad y desterremos toda mentira malintencionada. En eso debiéramos emplearnos, que ya nos vale.

Dejaríamos tanta tecnología inversa y tanto rodeo, iríamos directamente a la fuente, permitiendo que este planeta pueda seguir vivo y conociendo cuáles son en realidad los riesgos y los peligros de nuestra existencia; cuáles las razones de tanto crimen sin sentido; cuáles las verdades y cuáles las mentiras. Porque eso del libre albedrío está muy bien, pero un libre albedrío bajo el continúo engaño no parece que sea lo más adecuado para ejercerlo. Deja de ser libre albedrío para convertirse en una cruel pantomima.  

Todo eso y más si consiguiéramos desembarazarnos del reparto del que somos objeto. Pues, parece ser que unos apoyan a unos y otros a otros y así este lío no hay quien lo entienda. Que este pequeño planeta se mantenga dividido y sujeto a los intereses de unos y otros no nos hace ningún bien. En ese desconcierto, en esa incertidumbre, en esa ignorancia de lo que realmente sucede, los que conocen, son los únicos que cumplen sus objetivos y éstos puede que no sean del todo éticos ni morales con el sagrado deber de perseverar en la defensa de LA VIDA y en la dignidad de su milagrosa existencia aquí y en el resto del infinito UNIVERSO. Porque ese es nuestro único y gran tesoro: LA VIDA.

Mientras, millones de seres superiores son pasto del sufrimiento; masacrados; asesinados; quizás, ofrendados a no sabemos qué dioses, por sus iguales que, además, desconocen las verdaderas razones de sus crímenes. Me niego a pensar que nuestra existencia ha de limitarse a esa realidad de que unos han de morir para que otros mal vivan creyendo que viven.


¡Me repugna y asquea esta HUMANIDAD!