viernes, 16 de septiembre de 2016

LA REALIDAD DE NUESTROS DÍAS, DIVAGACIONES DE SEPTIEMBRE

En este septiembre de 2016 se cumplen ocho años de la caída de Lehman Brothers, que nos supuso la entrada a una de las más grandes crisis que la humanidad ha experimentado jamás. ¿Qué tendrá septiembre que a tan altos y graves acontecimientos siempre nos invita?

Esa crisis que, en principio, era solo financiera, supuso, en realidad, un retroceso en todos los niveles medibles del bienestar de esta humanidad que traga con todo lo que le echen. Quizá porque no tenga más remedio; quizá porque ignora demasiado; quizá porque muchos son los miedos que la atenazan y quizá, también, porque bastante tiene con su día a día y con rezar al falso dios de turno.

Ocho años después, la situación no ha mejorado, más bien ha empeorado. Todos los estados están más endeudados que entonces; todos los ciudadanos más pobres, desconcertados y las condiciones de vida han perdido, para más de un tercio de la población, todos los mínimos de dignidad.

En estos ocho años, los gobiernos han dictado nuevas leyes que solo han beneficiado y amparado a cuatro: El mundo económico-financiero (incluidas las aseguradoras); el mundo corporativo de las grandes multinacionales que dominan, oligárquicamente, todos los campos de la producción y distribución de bienes y servicios; los poseedores de grandes fortunas y a todos aquellos que hacen de la corrupción su modus vivendi. Ellos son los que realmente legislan y ordenan, los otros acatan y obedecen. Chantajean, engañan y enmarañan para obtener aquellos réditos que jamás se llevarán consigo tras su deplorable existencia en este planeta.

El retroceso social, económico y cultural de todas las ciudadanías ha sido, en estos ocho años, de verdadero pavor. Jamás fue tan claro y manifiesto el trasvase de la riqueza de todos –de la aldea global- en favor de unos pocos, de esos cuatro que he englobado anteriormente. No les marearé con la galopante precariedad laboral, ni del colapso económico inminente –a tanto ha llegado la usura y la codicia-, ni tampoco de lo inoperantes que resultan nuestros políticos –abducidos por esos cuatro jinetes apocalípticos- pues ni se atreven, ni saben cómo revertir lo que antes ya fue revertido. Están de fiesta en fiesta, que a ellos no les alcanza el sufrimiento ni falta alguna y ya sabemos que aquel que no sufre, desconoce qué es eso. Guerras, éxodos, desempleos, desahucios, hambre, miseria que aumenta exponencialmente y pérdida de la identidad humana, independientemente de cuál sea su origen, más o menos divino. ¡Vamos para atrás y contra corriente!

Anteriormente, el 11/09/01 (Otro septiembre), con el atentado de falsa bandera de las torres gemelas, se dio salida a todo cuanto después nos ha ido llegando: Destrucción y desestabilización de zonas geográficas –Oriente Medio- y las consecuencias implícitas que tales acciones conllevan: Aumento del terrorismo allá donde interesa que la tranquilidad deje de estar y aumente el miedo y la aceptación de la pérdida de libertades y movimientos; corrientes migratorias atroces, insostenibles, indignantes, terribles e inhumanas que hagan de espejo a nuestros particulares egoísmos con aquello de: “Virgencica, virgencica que me quede como estoy”. La complacencia y aceptación para cuanto quieran hacer de y con nosotros. Para ellos somos como una ofrenda a no sabemos qué dioses del Olimpo.

Esos dos hechos no habrían de ser considerados como producto de las casualidades, sino que son, más bien, consecuencias de un plan prefijado y planificado en el tiempo. Lo que buscan, está claro, no es el bienestar social de las poblaciones y su sostenibilidad –que es totalmente posible-. Lo que persiguen es otra cosa totalmente contraria. ¿Por qué? ¿Para qué? No es fácil dar respuesta cuando es escaso el conocimiento del que esto escribe, pero la intuición, que también es parte del saber, me indica el trágico final, fácilmente predecible, de toda esta dramática historia, contraria al principio de la vida y su defensa. En eso parecen estar. Al fin y al cabo siempre han actuado de esa forma y continuamente en la Historia les salió bien: Destruir para Construir.

El Universo está lleno de vida, pues no otra puede ser su misión: Albergar Vida. ¿Para qué tanta estrella e infinito espacio sino es para albergar vida? Menuda chapuza sería afirmar lo contrario. Así pues, piense detenidamente en lo recogido en el Kybalión y en uno de los siete principios de Hermes Trismegisto: 2. Correspondencia. “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: el Físico, el Mental y el Espiritual”.

A principios de diciembre pasado, el Papa Francisco avisó a las multitudes congregadas en la Plaza de S. Pedro que esa Navidad podría ser la última para la Humanidad. Que este año podría ser irreconocible: “Estamos cerca de la Navidad. Habrá luces, habrá fiestas, árboles brillantes, incluso escenas de la Natividad mientras el mundo sigue en guerras” “Mientras el mundo se muere de hambre, quemaduras y desciende aún más en el caos, debemos darnos cuenta de que las celebraciones de Navidad de este año para aquellos que optan por celebrarlo pueden ser el último”

Países que avisan a sus ciudadanos para que acopien víveres y efectivo para dos semanas; para que se preparen para volver a ser militarizados. Movimientos de tropas en el centro de Europa enfilando las viejas fronteras con URSS. Estados que conocen cuál es la crítica situación en la que estamos y de las malévolas intenciones de quienes ostentan el verdadero poder y que, como siempre ha sido hasta ahora, a ellos nunca les alcanzarán. Es la ventaja que tienen los que conocen la hoja de ruta –por ser quienes la elaboran o por tener línea directa con ellos- y que, para esas situaciones, bien que se aseguran con los debidos márgenes para que no les afecte en lo más mínimo.

Muchas son las amenazas para esta casa en la que vivimos, demasiadas incertidumbres y temores. Y sobre todo la sensación de estar solos ante tanto ser inhumano que parecen disfrutar y gozar con el sufrimiento y la necesidad de sus semejantes.

Esta noche, que ya está entrando disfrutaré viendo un cielo limpio, estrellado y con una luna llena resplandeciente y hermosa. Esa a la que dicen que llegamos y que no es verdad, como tantas y tantas otras mentiras a las que nos han estado sometiendo por miles de años. Intereses de los dueños, será, porque al fin y al cabo son ellos los amos de este mundo llamado Tierra.


Despertar e intentar saber algo de la Verdad a la que nos tienen alejados, solo eso nos queda. De momento, apreciado lector, cuídese en lo que pueda, que pintan bastos.

miércoles, 17 de agosto de 2016

GEOPOLÍTICAS AUSENTES

Halford John Mackinder (1861-1947), geógrafo y geopolítico inglés expuso en 1904 su “Teoría de la Isla Mundial” donde, como resumen, definía que esa gran isla mundial estaría compuesta por un gran Continente formado por Europa, Asia y África. Después, grandes islas como Gran Bretaña y Japón (Creciente Interior) y América y Oceanía como creciente exteriores.

Afirmaba que dentro de la Isla Mundial existe una gran zona central que se llamaría “Área Pivote” (Rusia) y aseguraba que: “Quien gobierne en Europa del Este dominará el Área Pivote, quien gobierne la Isla Mundial controlará el mundo”. “Cualquier poder que controle la Isla Mundial controlaría más del 50% de los recursos del mundo. El tamaño del Área Pivote y su posición central, le convierte en la clave para controlar la Isla Mundial”.

A lo largo de la historia podemos observar varias tentativas por controlar esa Isla Mundial: Imperio romano; Imperio Carolingio; Imperio español; Napoleón; el Tercer Reich y lo que yo llamo el protectorado anglosajón, a partir de la I y II Guerra Mundial y el último intento: la CEE. Ninguno de ellos tuvo éxito por controlar esa Isla Mundial, quizá porque ninguno pudo controlar el “Área Pivote” pese a sus denodadas y reiteradas intentonas. Ni siquiera en ese intento de la CEE en el que aún estamos y que ha fracasado con todo su falso esplendor por basar todo en la economía como un fin único y último, olvidándose que la economía solo ha de ser el medio para alcanzar la felicidad de los ciudadanos. Y lo más importante de su fracaso: no haber incluido a Rusia, pues tan Europa es como Portugal o España. Ese fracaso, ya manifestado con el abandono de Gran Bretaña será rubricado si los EE.UU. consiguieran ganar la partida del TTIP.

El caso es que conocemos más sobre un país de poco más de doscientos años, y que se halla más allá del oceáno atlántico, que de Rusia que comparte el mismo territorio. El mundo anglosajón-sionista se nos impuso en cada una de sus victorias bélicas en la propia Europa y les hemos sido fieles y obedientes en todo cuanto ellos han necesitado y más. Poco hemos influido en la política internacional siendo, tan solo, unos “aliados” más. Como mucho, correa de transmisión de las órdenes anglosajonas. Europa, los 27, no supieron zafarse de las garras del águila de cuello blanco. El TTIP no servirá para defender los intereses europeos, servirá para defender los anglosajones-sionistas. Por ello, Gran Bretaña, se va. Lo que necesite del continente lo obtendrá y, además, de gratis, vía los EE.UU.

El corporativismo anglosajón-sionista se constituyó y se mantiene gracias a la guerra. Sin guerra no hay beneficios. Esta es la base de su dominación: la guerra y el saqueo de cuanto se le pone a tiro. Su único interés es el beneficio para las grandes multinacionales, para las grandes oligarquías que controlan este mundo en base a gráficas en las que ellas nunca pierden. Ahí tienen ustedes la historia pretérita y toda la zona del Medio Oriente en el presente.

La cuestión es que Rusia no ha estado garbillando agua. Rusia ha sabido ampliar hacia el oriente toda su influencia y el territorio es lo suficientemente grande como para contener a muchas Europas de los 27. Sus alianzas con otras grandes naciones, incluidas China y la India, están dando la razón a Mackinder y es la propia Rusia quien está conformando el Área Pivote y, más temprano que tarde, Rusia gobernará la Isla Mundial. Le pese a quien le pese y este quien este.

Alemania y Francia ya están dando los pasos para el acercamiento con Rusia y se mantienen más encuentros que nunca. Seguros de que ese es el camino y no otro.

Lo que me pregunto es dónde está la geopolítica española. Lleva enterrada más siglos que el Cid y no hay en el espectro político español nadie con algo de amplitud de miras y que se eleve sobre tanta mediocridad de nuestra clase politica. Ocho meses sin gobierno y lo que nos queda. Un país en bancarrota y esos politicuchos centrados en conservar el sillón al coste que sea. España debiera, per se, de contar en esta historia de la geopolítica internacional, pero, a pesar de nuestra influencia en tan vastos territorios de este mundo, se prefirió controlar el cortijo de parte de la península ibérica, guerras civiles incluidas. En eso llevamos siglos, centrados en los negocios particulares de cuatro sabandijas que no nos dejan ni respirar. Con índices más del tercer mundo que de este en el que dicen que estamos. Lejos quedó el Real de a Ocho que fue la primera divisa de uso mundial durante más de cuatro siglos.  

Así que continuaremos en la ignorancia forzada, pero, eso sí, desfilaremos y procesionaremos en cuantas fiestas y romerías hayan en nuestro pueblo y los vecinos, rendiremos pleitesía a vírgenes y santos que tanto hacen por nosotros, los míseros siervos de la conformidad de los más tontos.

Una Nación dormida, nunca será un Estado y un Estado dormido será pasto de moscas y mosquitos, de corsarios y piratas de fuera y de dentro. Después vendrán las hambrientas y risueñas hienas a llevarse los restos que esparcirán por los suelos secos y áridos de lo que pudo ser y no fue. Un Estado sin proyecto alguno, ni interno ni externo, no va a ningún sitio. Lo que se pueda estar escribiendo en la bitácora actual es de una banalidad total, no hay aspiración alguna más allá de la mediocridad a la que nos han conducido y en la que parece que estamos tan contentos y felices. ¡Lástima de País!


¿Geopolítica? ¿Eso qué es?

lunes, 11 de julio de 2016

¿HABRÍA QUE CONSIDERAR UN POSIBLE FINAL A TANTO DESATINO?

Que el dinero del que pueda disponer en su cuenta corriente, mañana, le sea arrebatado por la legalidad del sistema.

Que sus años de trabajo y de pagar sus impuestos no le sirvan para cuando más lo necesite.

Que la estructura económica en la que ha estado obligado se derrumba por la codicia y la usura de unos pocos iluminados.

Que todo cuanto le han estado contando en su vida es tan solo una retahíla de mentiras y engaños para que unos pocos pudieran vivir como verdaderos reyes y señores de todos los demás.

Que la civilización que le vio nacer ha llegado a su decadencia obligada y condicionada por la codicia y la usura de unos pocos.
Todo eso y más habrá de ser considerado por usted y mucho antes de lo que se pueda imaginar. Porque no es que este barco se esté hundiendo, es que está ya hundido y tan solo nos queda el oxígeno almacenado en los compartimentos estancos y durará lo que dure.

Una vez más las fuerzas del mal salen victoriosas. Van a acabar con otra civilización de las muchas que antes lo fueron en nuestra Historia.

Es nuestro sino bajo el gobierno de esas fuerzas oscuras de las que nunca supimos liberarnos. Es difícil hacerlo cuando todo está bajo el engaño y la mentira desde el inicio de los inicios.

Han conseguido nuestro agotamiento más profundo y nuestra mayor ignorancia sobre todo cuanto nos rodea. En contra de lo que pudiera parecer, hoy, somos más borregos que nunca. Son ellos los que manejan la información, la manipulan y tergiversan, convirtiéndola en basura. La verdad nunca se puede alcanzar. Ellos lo han impedido siempre con la única intención de mantenerse en el poder sobre este mundo.

Hay movimientos que levantan la sospecha, cuando menos, de que algo importante y trascendental pueda llevarse a cabo en breve, aunque pudiera parecernos inverosímil y disparatado, dada la aparente placidez en la que nos encontramos en esta parte del orbe.

En nuestro día a día no cabe el análisis sobre hechos aislados que se producen en décadas y que, solos, no son entendibles. Un plan maestro requiere de tiempo, de estrategias, de arduas tramas que se tejen poco a poco en el tiempo pero que tienen una finalidad manifiesta cuando se ven en su conjunto. Hay un plan que nos sobrepasa y del que no somos conscientes porque nuestra percepción será, tan solo, para ver el final. Lo de los hechos consumados, que se llama.

Movimientos amenazantes de tropas en puntos estratégicos, ratificaciones de los apoyos de los aliados y alerta a los puntos adelantados y que, junto a una economía en la más absoluta ruina, indican la toma de posiciones para el inicio de “otra gran empresa”.

“Otra gran empresa” de la que usted y yo solo seremos unas víctimas más. Porque jamás de los jamases fueron esas fuerzas oscuras perjudicadas por sus propios actos, sino todo lo contrario, salen renovadas y más fuertes. Saben mantenerse al margen, que por algo son ellos quienes planifican, dirigen y ejecutan el plan desde sus amplias mesas de camilla. Seremos los “daños colaterales” que pagaremos sus orgiásticas y malévolas tramas. Apelaran a los mismos principios de siempre para convencer a las mayorías de la necesidad y bondad de sus intenciones. Caeremos como moscas. Como siempre ha sido a lo largo de la Historia de este ser humano, al que nunca permitieron ejerce como tal.

No espere ayuda de nadie. Nadie vendrá. Ellos, esas fuerzas del mal, siguen dominando este aún bello planeta. Y será, que el infierno no existe más allá de este mundo, porque está en este. Al fin y al cabo aquellos ángeles caídos cayeron aquí y aquí siguen, no descubiertos, per secula seculorum y, todo ello, mientras no haya una masa crítica suficiente que desmantele tanto engaño.


A pesar de mi visión nada optimista por lo que veo por ahí, no pido más que esas otras fuerzas de luz, que no me cabe la menor duda de que las hay, nos ayuden y no permitan más desastres. Que ya está bien de tanto sufrimiento innecesario y que si cometimos algún “pecado venial” yo creo que lo hemos pagado ya, y con creces, a lo largo de toda nuestra existencia como raza. Que nos permitan cambiar de bando, que para ellos no ha de ser tarea ni imposible ni baladí. Y, si es que estamos condenados para siempre, que nos lo digan y nos dejaremos de tonterías y sandeces, que mucho parece estar durando toda esta broma de tan mal gusto. ¿O no?

jueves, 7 de julio de 2016

EN OCTUBRE A POR LAS TERCERAS Y DEFINITIVAS ELECCIONES

Es lo suyo. Cualquier otra solución sería alterar el claro resultado del pasado 26 de junio. En ellas, el gran beneficiado ha sido el PP, único partido que ha conseguido aumentar considerablemente el número de diputados pasando de los 123 diputados del 20D a 137 y con 7.215.530 y 7.906.185 de votos respectivamente.

El PSOE, bajando, pasó de 90 a 85 diputados con 5.530.693 y 5.424.709. Tanto bañar y guardar la ropa tiene esto, que te adelantan por todos los lados y la mediocridad abunda cuando lo importante para algunos es estar por estar y al precio que sea. El café, café y no el descafeinado. La política de Estado hay que defenderla con arrojo y valentía aunque implique, que lo implica, enfrentarse con los más poderosos. Para ser correa de transmisión ya está la marca propia de la casa.

Podemos pasó de 69 a 71 con 5.189.333 y 5.049.734 con su alianza con IU y contra todos los pronósticos.

De estos resultados concluiremos que la izquierda suma más que la derecha sin conseguir desbancarla. La división de fuerzas tiene esto y la derecha siempre unida, gana. Además de la posible utilización de todos los medios que el control del Estado facilita a la hora de saber actuar buscando lo más favorable, no para la Nación sino para los intereses que esa derecha representa. No sería la primera vez.

A lo que voy es a buscar un poco de coherencia y dentro de esta buscar toda la pedagogía posible:

1º.- La transición de la dictadura a la democracia no fue modélica, fue una bajada de pantalones con una Ley –Una sola hoja- de amnistía total para todo lo anterior. Se garantizaron su fuerza y supervivencia en el nuevo proceso.

2º.- González se encontró el marrón de una economía antigua y un País hecho unos zorros. Sucumbió al neoliberalismo de Thatcher y Reagan. Nos metió en la Comunidad Económica Europea y se hizo neoconservador y neoliberal.

3º.- Aznar utilizó todos los resortes posibles para alcanzar la Moncloa y le salió bien gracias a la inestimable ayuda del tío Sam y a que los casos de corrupción en el PSOE –hoy son un chiste- fueron debidamente castigados por la ciudadanía –no como ahora al PP-. Terminó de vender todo lo que quedaba por vender y cambió la ley del suelo provocando “El pan para hoy y el hambre para el mañana” El dinero manaba, solo había que ir a pedirlo y te lo daban.

4º.- Zapatero se tragó el marrón de los ocho años de Aznar y llegó el hambre y la ruina. Ni supo defenderse. Aceptó las órdenes de Obama y de Merkel y nos dejó con el culo al aire con la modificación del artículo 135 de nuestra Constitución. Había que devolver el coste de la juerga. ¡Un buen puñetazo en la mesa le faltó! O amenazar con salirse de este club de burócratas y economistas de mesa de camilla, que no de defensores de los intereses de los ciudadanos que son quienes, al final, pagan el club.

5º.- Rajoy se aplicó con ahínco para que los españoles medios y bajos pagaran la fiesta. Para los suyos no y continuaban como siempre con el expolio y el saqueo a lo público y a los bolsillos de esos conformistas ciudadanos que no abren los ojos por aquello de “Ojos que no ven, corazón que no siente” Reformas y recortes; pérdida de derechos y libertades; reducción de ayudas a parados; trabajos en precario y por horas; indemnizaciones perdidas, jubilaciones que están a punto de desaparecer, déficits y más deuda, etc. Etc.

Su partido se descubre como el mayor comisionista en B de esta triste historia de esta pseudo democracia. Sus allegados, los más corruptos de los corruptos de este esquilmado pueblo de analfabetos, pero muy religioso con esa fe que tanta paz y tranquilidad procura a los pobres de espíritu. Hoy mucho más pobres también con sus monedas, que cada vez son menos en sus bolsillos y más pobres en su dignidad de ciudadanos libres, que  pensaban formar parte de las naciones más avanzadas en la aplicación de los derechos humanos y en la redistribución de su riqueza… ¡Tururú! Están dejando en un perfecto Crack a España y a los españoles y en todos los órdenes. Todo ello avalado por la amnistía que saben que tienen y que les impide visitar la cárcel. Ellos o la guerra. Amenazan y tocan la tecla del miedo en el subconsciente colectivo de un pueblo derrotado y sabiendo que tan buen resultado les dio para sus intereses de una oligarquía medieval.

Bueno, que me disperso, que a lo que yo iba es a lo que sigue:

Que hayan nuevas elecciones, en Octubre mejor, por favor. Que los ciudadanos más despiertos y espabilados no acudan a esta pantomima. Así, el PP podrá alcanzar mucho más que la mayoría absoluta de los 176. Sería bueno que llegara a los 350. ¿Por qué no? Eso les gusta, les viene de antiguo. Que no lo obtengan por abstenciones obligadas, claudicantes y contraproducentes. Dejen tranquilo a Rajoy que no todos los países pueden tener a su propio Forrest Gump y nosotros lo tenemos en todo lo malo.

¡Déjenles! gobernar a su manera y ¡Déjenles! aplicar sus políticas económicas, sociales y culturales. ¡Déjenles! En dos años o antes, habrán terminado de hundir y expoliar a este País llamado España y la mayoría de ellos se habrán ido al Caribe a vivir la vida loca. ¡Déjenles! Quizá sea este el camino para que aquellos temerosos, ineptos y analfabetos abran sus ojos y dejen de apoyar a tanta sanguijuela suelta, a tanto descendiente de aquellos autoamnistiados y con patente de corso. El camino limpio de tanto sinvergüenza y canalla, de tanto hipócrita y falso servidor público.

Que esos analfabetos políticos no puedan echar las culpas al anterior, como hicieron con Zapatero. Que confirmen quienes son los que llevan a este País a la peor situación posible. Que se convenzan sufriendo las consecuencias de sus equivocados y cortos razonamientos. Que entiendan quiénes les comen el tarro en esos falsos medios de incomunicación intencionada.

Es sufrir, en definitiva y por méritos propios, la catarsis en la propia piel. Que eso tiene no aprender y no estar a la altura de las circunstancias. Los griegos en esto fueron más aplicados y utilizaban la tragedia del teatro como medio para su purificación, nosotros, en cambio, debemos sufrirla en nuestra carne. ¡Qué le vamos a hacer! Ya saben, cuando sus pensiones sean reducidas y no puedan pagarse, cuando sus hijos –si trabajan- no alcancen ni la subsistencia por sus bajos salarios, cuando más de la mitad de la población se encuentre al borde de la pobreza más absoluta, cuando salir a la calle sea alto riesgo…

Vean un ejemplo: En esta uniprovincial y mal llamada Región de Murcia existe una laguna única, no ya en España, sino en Europa, el Mar Menor. Pues bien, durante más de 21 años de gobiernos de esta destructiva derecha no han hecho absolutamente nada para su mejora medioambiental y, que conste, los síntomas no aparecen de un día a otro. Hoy, los datos y la realidad parecen indicar que se está muriendo como espacio ecológico. Y eso llevará a que también muera como espacio económico, turístico, cultural y sociológico. Mientras, estuvieron haciendo otras cosas: Aeropuerto, desaladora, Contentpolis, Paramount, la del bancal y la de Vera, y que tantas riquezas nos han procurado. Ruina. Pero, en fin, la tragedia, la catarsis tendrá que ser, una vez más, compartida y sufrida solo entre nosotros, porque, no se olvide, ellos se irán al Caribe a vivir la vida loca.


Elecciones en octubre y para dentro de cuatro años, o antes, un pueblo nuevo con la lección aprendida, que vuelva a hablar.

lunes, 20 de junio de 2016

FRANCIA, ¿EL ÚLTIMO BASTIÓN?


Aunque los medios de comunicación tienen instrucciones muy claras de cuál ha de ser el tratamiento a las informaciones sobre la lucha que los trabajadores franceses están llevando a cabo, tenemos otros medios a través de los cuales nos enteramos de esa realidad, de ese pulso que están llevando a cabo contra el sistema corporativo mundial. Y es para descubrirse ante tanta valentía.

Asistimos a un cambio, en todos los aspectos, de lo que las leyes han estado legislando hasta ahora. Estas leyes están siendo cambiadas en beneficio de la productividad y de las transnacionales corporaciones. El mundo se ha hecho mucho más pequeño y la globalidad creada ha sido solo para la economía de unos pocos. Así, el ser humano deja de tener consideración alguna –con lo que costó ganarlo- y ha pasado a ser un mero instrumento más de este sistema depredador y que, por donde pasa, no crece hierba alguna.

Primero, las corporaciones financieras y empresariales arrebataron a los Estados todas sus empresas nacionales a cambio de un precio pactado, anunciando “el pan para hoy el hambre para el mañana”. Segundo, trasladaron sus producciones a lugares más rentables económicamente y menos restrictivos con los sistemas de producción, ya en el aspecto laboral, ya en el medioambiental. Y tercero, modificaron y modifican aquellas leyes del viejo sistema europeo que velaba por el asalariado a cambio de mayores beneficios, para adaptarlo a esa globalidad que ellos controlan en exclusividad. No lo olvidemos, los Estados ya no tienen ninguna capacidad de intervención ni en sus propias economías, pues las posibles herramientas –empresas estratégicas- fueron liquidadas y están en posesión de la “Gran Corporación”. Además, nos obligaron a ceder las soberanías nacionales para su exclusivo beneficio porque, al fin y el cabo, quienes toman las decisiones importantes, en esos nuevos centros de soberanía multinacional, son nombrados por las propias corporaciones. A los Estados se les ha adjudicado el papel de modificar las leyes que ellos les dicten; controlar y repeler policial e incluso militarmente a las poblaciones que intenten reivindicar sus derechos; recaudar los impuestos que son aumentados exponencialmente para pagar las deudas que nos generan y atender las ilimitadas exigencias de los dueños de esas corporaciones para que sus balances aumenten año tras año. Todo en beneficio exclusivo de sus propios intereses oligárquicos, no en el de los ciudadanos. Cortar y recortar las inversiones en todo aquello que beneficie a la clase trabajadora y sus familias y, por ende, beneficiar a los intereses corporativos.

Un panorama que ya tenemos –en España somos muy adelantados- encima de nuestras cabezas. Europa cuenta ya con más de 150 millones de parados y la pobreza aumenta de forma desorbitada y la explotación laboral casi ya roza al medievo.

Una de sus últimas ideas –de esas corporaciones- es anular el dinero físicamente. Ya hay algún que otro país donde no pagan en metálico. Lo van a imponer más pronto que tarde, con las consecuencias que ello conllevará. No lo hacen para que usted pueda disponer de cuanto necesite sin atender a si tiene o no tiene saldo. Lo hacen para ejercer todo su poder sobre todos nosotros, porque usted no tendrá posibilidad alguna y ellos tendrán todo su control sobre su economía particular y le harán chantaje y lo esclavizarán aún más. No lo hacen para evitar los paraísos fiscales, ni el contrabando de armas, ni la trata de blancas y la prostitución, ni el tráfico de drogas. Ellos tendrán el control absoluto de la tecla “Intro” del ordenador central. No lo hacen para ellos, lo hacen para manejarte a ti. Todo quedará bajo su más absoluto control y ellos, arbitrariamente, decidirán lo que les plazca hacer. Y el Estado les ayudará y te perseguirá y te hundirá en la miseria.

Han acelerado la implementación de nuevos sistemas productivos sin resolver la problemática social que conlleva inevitablemente. Les importa más bien nada lo que les pueda ocurrir a miles de millones de seres humanos. Y, quizás, una de sus razones sea esta, ¡Somos tantos, que les sobramos! Y ahora, con los avances telemáticos y el mundo de la robótica, no te digo.

No se han dedicado a poner en valor los grandes avances técnicos como la energía abundante, libre, gratis y sin contaminar. No se han dedicado a buscar los equilibrios medioambientales y hacer llegar a todos los rincones del globo los beneficios de un mundo más humano y más habitable –que sitio aún queda-. Solo procuran guerras, genocidios y exterminios de lo que no les conviene a sus intereses cortoplacistas en sus balances. Les sobramos.

Son tiempos muy difíciles, complicados, donde la conjugación de todos los parámetros tendría que tenerse en cuenta y no solo una parte de ellos. Implicaría generosidad y bien poco saben de esto quienes manejan de verdad este cotarro. O más bien, eso que están haciendo que olvidemos: “La redistribución de la riqueza” ¡Si, si, en eso están pensando! ¡Qué ilusos somos! Si queremos esa redistribución de la riqueza, porque todos somos creadores de la misma, no será porque nos la van a dar sin más, hay que pelearla y lucharla sin  cuartel.

Así que los franceses tienen una ardua tarea y su coraje y decisión no tienen por qué disminuir. Al fin y al cabo, fueron ellos los que inventaron y, tan acertadamente, dieron uso a la guillotina. Y quizás, no estaría de más llevar también el miedo a aquellos que tan rápido nos lo han impuesto y por ser los más pusilánimes y lacayos. Que vuelvan a ser los franceses los que nos enseñen el camino no sería más que repetir la Historia. ¡Aprendamos! Tenemos la oportunidad de votar el próximo día 26, ¡piénselo bien y no tire su voto a la cloaca!


¡Vivan los franceses, viva Francia!

viernes, 22 de abril de 2016

DIVIDE Y VENCERÁS - MÁRGENES ROTOS

Que se sepa. Los márgenes están rotos. Tras más de ocho años de la última crisis económica, laboral, social y humana, y no bastando con el derroche a espuertas realizado en obras a sabiendas de su inutilidad colectiva y con el único objetivo de llenar los bolsillos de unos pocos; a sabiendas de todo el despilfarro llevado a cabo en todos los rincones de este desgraciado País; a propósito de expoliar y expoliar como si el mundo se fuera a acabar y, como poniéndole el broche de oro a dantesco panorama, lo que estamos conociendo sobre Andorra, Suiza, Panamá y tantos otros lugares (aún por descubrir) donde durante años se fueron ocultando las fortunas de la codicia y de la usura, hemos de reconocer que cualquier margen tolerable ha sido superado. Y no solo aquí.

De tal forma, que no debemos de llevarnos las manos a la cabeza cuando veamos que el contenido de esos márgenes se desborda sin control alguno y que, como ocurre con los castillos de naipes, nada quedará en píe.  

El sufrimiento, la angustia y tanto suicidio provocado en plebeyos, lacayos y sirvientes, no pueden quedar sin justicia. Y hablo de la justicia natural, no de la artificial que siempre está al servicio de todos aquellos que la pueden pagar, y ellos pueden. Así que estén tranquilos todos aquellos que tan bien velaban por lo que consideraban y consideran que son sus dineros. Nada les pasará ni nada tendrán que devolver. El sistema es garante con todos ellos y primero habrá que demostrar la ilegalidad y eso no es siempre fácil cuando los resquicios de todos los reglamentos son tantos. Y que pasen diez o quince años de procesos son una garantía más para su impunidad. Pregunten a Fabra, que, tras catorce meses ya solo irá a la cárcel a dormir, si le ha compensado tanto premio de la lotería. Así, esa justicia natural, aquí como allí, no tendrá más remedio que imponerse. Nuestra incapacidad, propia o inducida, en reconducir tanto mal provocado a tantos, no será óbice para que sea implantada. No habrá excusa alguna y nuestro mundo sufrirá tanto desmán y desatino por la insistencia de ir en contra de todos sus preceptos naturales. Son estos, y no los nacidos en esos parlamentos artificiales, los únicos que debiéramos haber seguido en nuestra conducta y actitud.

Ya no quedan palabras y las fuerzas de sus significados se han diluido de tanto repetirlas. Este País, esta sociedad mundial se han convertido en un zombi más, que deambula sin horizonte ni luz alguna que la ilumine. Cegados ante el sufrimiento que nosotros mismos imponemos a los demás. Miles, centenares de miles que huyen de las guerras que les provocamos y los abandonamos a su suerte y desdicha. Asistimos al nuevo espectáculo, perplejos y cómplices del mismo. Siempre fue así.

Este País, esta Nación de Naciones, y como todas las demás de este pequeño mundo, han sido engañadas durante los milenios que han sido y siempre por los mismos. Y de tanto engaño surgió la ignorancia y el conformismo con la propia y ajena miseria social, económica y espiritual. Reduciendo a la mayor de las mediocridades todo intento de lucha por la verdadera libertad, por la verdadera fraternidad y por la verdadera igualdad de todos los seres humanos que la han conformado y conforman.

Nos han mantenido desiguales y divididos, sustraídos a toda verdad natural y revolucionaria y, por ello, sumidos en lo más profundo de un pozo de aguas sucias del que jamás nos dejarán salir. Un planeta de entre miles de millones, con todo lo necesario para una vida digna para todos sin excepción. Y, sin embargo, su especie inteligente y suprema, lleva guerreando entre ella miles de años para conseguir riquezas efímeras que nadie ha conseguido llevarse más allá de su tumba. Una Humanidad de demonios y de monstruos, un mundo fallido. Los demás, como un hámster dando vueltas y más vueltas a la misma rueda que no deja de girar porque él mismo es quien la impulsa sin tomar conciencia de ello.

Siempre son las mismas retóricas, los mismos cánticos que nos adormecen siempre a los mismos, las mismas reglas y normativas que nos impiden cualquier movimiento de liberación y que tanto defienden a esa clase de engendros que se creen iluminados por un dios falso y creado por y para su conveniencia e interés. Crear A y crear B para distraernos en una lucha infructuosa y sin sentido de la que C siempre sale victorioso. Derechas e izquierdas; arriba y abajo; norte y sur; católico o protestante; judío o musulmán; capitalista o comunista; blanco o negro; del Madrid o del Barcelona; dios o el demonio; dulce o salado… Una antiquísima estrategia en la que C maneja los hilos a su antojo, mientras nuestra inconsciencia y desconocimiento se convierten en su gran aliado y cómplice para esta vida única que se nos da.  Divide y vencerás.

El objetivo de C sigue siendo el mismo desde hace miles de años:


¡Que se jodan con su ignorancia y mediocridad!

lunes, 11 de abril de 2016

POBRES, LOS GORRIONES

Hasta este pequeño pajarito está dando muestras de cómo está la cosa en este perdido mundo. Su número está disminuyendo. Ya ven, el gorrión, ese pequeño pajarito, tan fuerte y que tan bien supo adaptarse a todos los climas y a todas las latitudes (Como nosotros), también está sufriendo las consecuencias de este preámbulo a la mayor de las  incertidumbres y locuras en las que nos encontramos todas las especies ya sean éstas acuáticas, terrestres o áreas.

De ese preámbulo somos nosotros, la especie más inteligente, los autores, que no quepa duda alguna. Hasta aquí hemos sido los publicistas de este prólogo que vaticina el peor de los desenlaces para esta tragedia en que hemos convertido LA VIDA. A cada efecto le corresponde una causa anterior y es por ello, por los efectos presentes que estamos viendo y sufriendo, que sabemos de las causas  que fueron y de las nuevos efectos inducidos que nos han de venir y siempre dirigidos por unos pocos locos. No es nada difícil y necesitado de sesudos análisis ni conjeturas, es, tan solo aplicar el sentido común.

Por cierto, en ese pino donde mi calle termina, los gorriones están alborotados y sus piares no cesan. Será cosa de esta primavera y de este excelente día de primeros de abril. La brisa se oye al rozar las hojas de los árboles y, de repente, surge  sobre sus cánticos, majestuoso y potente, el trino de un mirlo negro y brillante que parece avergonzar a esos pobres gorriones pues, al poco, acallan todos sus estridentes piares. No ha habido que pagar entrada para disfrutar de esos minutos de vida, cosa que agradezco a unos y al otro, porque en esta vida que nos ha tocado todo ha de pagarse, todo tiene un precio y si no pagas, mueres. Y si no trabajas, no cobras y si no cobras, mueres. Todo ello se fue construyendo en nombre de un dios porque, no habiendo justificación natural alguna, el hombre acudió a él para justificar lo injustificable y frenar así toda disputa de los sensatos.

Estarán contentos esos dioses con tanto como se ha hecho en su nombre. Y eso, lógicamente, si existe algo parecido a ese concepto de dios que nos fueron inoculando siglo tras siglo y que, de haberlo, nada tendrá que ver con la realidad que se esconde más allá de este cielo que hoy es tan azul, tan claro y tan inmensamente bello y que otros tanto se molestan en hacerlo oscuro y opaco. Porque, estoy seguro, nos habría ido mejor a todos de no contar con esa figura tan divina y nefasta. Nos habríamos preocupado más de lo que nos rodea y, no conociendo de todas esas parafernalias y cuentos chinos, nos habríamos preocupado más de nosotros mismos y de cuanto con nosotros forma parte de este planeta. Nadie hubiera podido utilizar ese falso “salva conducto divino” para cometer los mayores crímenes contra esta única y bellísima NATURALEZA y contra nosotros mismos. Porque no otra cosa hemos estado haciendo desde nuestros principios más lejanos: Jodernos los unos a los otros. Eso es lo único que sabemos hacer bien, pues nos lo enseñan desde niños. Y esa jodienda está alcanzando unos niveles tales que se están tornando insoportables e intolerables para la inmensa mayoría y, como ésta no cuenta, los pocos que son arquitectos de esta mal lograda civilización, procederán, directa o indirectamente, al mayor de los genocidios. Les sobramos y nos achucharán aún más entre nosotros para que les hagamos el trabajo sucio de nuestro propio exterminio. Están trabajando en ello a destajo. Así que el fin de las  especies no se quedará limitado a aquellas que consideramos inferiores –gravísimo error esta consideración hacia quienes han contribuido con su existencia a que este mundo sea lo que aún es- si no que nos alcanzará a todos, a ellos también aunque crean que no. Tal es la degeneración a la que hemos llegado que, al igual que en las últimas grandes civilizaciones de nuestra historia, nuestro fin se acerca de forma inexorable. El equilibrio ya fue roto y solo nos quedan los bandazos a diestro y siniestro antes de la inexorable caída.

Mires hacia donde mires solo ves engaño, fraude y una insoportable manipulación de todo lo cierto. Te roban hasta lo que no tienes: tu futuro y el de tus hijos. Nos han robado todo y como no les queda nada más que robarnos, nos borraran de la existencia. Así de simple. Una vez más, esa silenciosa y laboriosa Naturaleza será la encargada de poner cada cosa y cada especie en el lugar que le corresponde. Hasta ahora así ha sido y lo seguirá siendo mientras el planeta que nos acoge siga dando vueltas. Una especie, la nuestra, con una inteligencia superior es incapaz de respetar la vida tal y como se le entrega, rompe todas las reglas que la hacen posible y, por lógica, termina por sucumbir a su propia destrucción. Otra vez más.

Los cimientos sobre los cuales pivotan todos nuestros anhelos y buenos deseos están putrefactos. Demasiada maldad. Las estructuras que compartimentan nuestras vidas no dejan resquicio ni a la verdad ni a la libertad, nos mantienen presos e impotentes, totalmente condicionados a unos parámetros inamovibles y estancos. Ya no queda aire ni para respirar. Los techos de toda esta deplorable, penosa y triste arquitectura oprimen en tal extremo que todo se limita a una mera supervivencia, a un sálvese quien pueda y caiga quien caiga.

Me resta una pregunta:
¿Dónde están aquellos dioses buenos que salven a los gorriones?

No hay otra, solo ellos pueden ser nuestra última esperanza. Es lo que hay.