sábado, 9 de mayo de 2015

PILAR BARREIRO AHORA ES TAMARA Y DE CÓMO NOS TOMAN POR TONTOS

Uno, que no es letrado ni tenedor de títulos sobre la pared, lee cosas y algunas le llaman sobremanera la atención. Me explico, un Auto judicial es el veredicto final a una causa y, digo yo, que ese auto debe ser inmaculado en cuanto a su contenido pues, si no fuera así, qué credibilidad podría tener. Es el medio a través del cual el magistrado firmante informa y traslada las conclusiones de sus investigaciones sobre el caso en cuestión. Y en estos casos no tratamos de temas baladíes y sí de consecuencias muy importantes y transcendentales, tanto para unos como para otros.

Leía el auto de la sala de lo Penal del Tribunal Supremo y en sus “Antecedentes de hecho” punto primero decía … “Al existir indicios racionales de criminalidad contra Doña Tamara, Alcaldesa de Cartagena y Diputada en las Cortes Generales en la presente X Legislatura, como así consta acreditado en autos”.

Lo primero que me viene a la cabeza es que ya empezamos mal: ¿Cómo pueden errar en el nombre de la persona objeto de la causa? Si yerran en esto qué credibilidad tendrá lo que viene después? Si llamamos Tamara a quien se llama Pilar Barreiro, qué de cierto habrá en el resto. Si no hay exactitud en el nombre del sujeto, cómo la habrá en cualquier fundamento posterior. En las tres primeras páginas se repite tres veces el nombre de Tamara, como alcaldesa de Cartagena, o también podría haber sido la alcaldesa de villa enanitos de abajo, porque, ya puestos, parece que es irrelevante saber de quién estamos hablando, quién es la imputada.  No hay verdad, ni exactitud en lo que se dice y con este  pésimo inicio continúo la lectura del auto.

En su apartado II. Razonamientos Jurídicos, me llama la atención lo siguiente: “…se practicaron las diligencias necesarias en averiguación de los hechos presuntamente delictivos atribuidos a la Alcaldesa. Dichas pruebas estuvieron constituidas por la declaración de Doña Tamara, el pasado 5 de marzo, asimismo se aportó numerosa documental, así como los planos correspondientes…” O lo que es lo mismo, el juez instructor solo ve necesarias las pruebas que aporta Tamara, o sea, la imputada. Es el acusado el único que aporta pruebas que, lógicamente, le serán favorables en su defensa, ¡faltaría más! Esas pruebas contienen un interés claro que es el que responde a los intereses de la acusada y, quizás, no a los intereses de la propia Justicia.

Ya en el apartado III… “Tras la práctica de las diligencias de instrucción se descarta todo vestigio de indicio del delito imputado, ya que toda la tramitación de la Modificación Puntal 113 se ha llevado a cabo conforme a las normas establecidas por las disposiciones vigentes en cada fase de tramitación.” Subrayo este párrafo porque indudablemente será cierto, aunque también es posible que el “criminal” haya eliminado, previamente, todas las posibles alarmas que delataran su crimen. Quizás la voluntad manifiesta y los indicios en el tiempo conducentes a procurar un fin no sean de importancia. Pondré un ejemplo: “Una banda criminal fija su objetivo en perpetrar un gran golpe en un gran banco. Lo primero es planificar y estudiar qué inconvenientes tendrán en contra y procurar eliminarlos, cosa que lleva su tiempo. Así van detectando y eliminando todo aquello que no les conviene para su plan magistral. Al final dan el golpe y se hacen con el botín. Si son descubiertos irán a la cárcel y tendrán que devolver lo robado. No les será de eximente la eliminación previa de todas las alarmas que el Banco instaló en defensa de su dinero, aunque sean sus propias argumentaciones ante el juez las únicas que se cotejen”. Algo parecido puede haber sucedido aquí. Hay un territorio protegido de la especulación inmobiliaria  en donde algunos se fijan y se alían con los necesarios para procurar los cambios de la protección y conseguir sus objetivos. Son los años de la locura inmobiliaria y especulativa que nos ha llevado a la ruina en la que estamos hoy. No nos olvidemos de la desaladora de Escombreras que también juega en el plan y que tan cara estamos pagando.

En cualquier caso, este auto de diez hojas se carga el trabajo de otro magistrado, Manuel Abadía, que le llevó 8 años de minuciosas investigaciones y donde “los indicios racionales de criminalidad contra la alcaldesa de Cartagena son muy sólidos y consistentes”. En él supimos de otros imputados como el consejero de agricultura, Cerdá, de tan presurosa e intencionada dimisión y de las numerosísimas cuentas corrientes que muchos de los altos funcionarios o políticos implicados en el caso tenían y del relevo de funcionarios que no comulgaban con esta historia. Construir dos campos de golf, dos hoteles y 10.000 viviendas conlleva una grandísima inversión y, por lo conocido hasta ahora y en estos últimos años en España, el enriquecimiento de unos pocos, a costa del empobrecimiento de la mayoría. Tampoco olvidemos aquello que dijo Guillén sobre Pilar, de que iba a largar y desvelar las presuntas falsedades vertidas contra el en el T. Supremo. Recordemos el “Pacto de Silencio” al que llegaron en el despacho de unos abogados en Cartagena y del que solo ellos sabrán.

Por otro lado, verá el lector que no entro en los temas de fondo del PORN, del PGOU, del PGMO, del SNUE, del SGEL, de la Red Natura y de cualquier otra figura normativa, no soy experto en ellos.

Lo que si reitero es la ligereza con la que se tratan determinados temas que son del interés general de los ciudadanos por parte de algunos altos estamentos del Estado y que flaco favor hacen a esta democracia con resoluciones de las que previamente todos hemos sido capaces de deducir su final y en las que se intuye cierta intromisión de personajes oscuros que, aprovechándose de las sombras y el poder que ostentan, ellos y los que les mandan, tergiversan y manipulan el normal desarrollo de, en este caso, algo tan sagrado como la Justicia, que queda convertida en un instrumento más del mercadeo de bajos y soeces intereses de aquellos que consideran a este País como de su propiedad.

Habría que ir pensando en incluir a esta Justicia en el ránking de las mayores preocupaciones de los españoles, como ocurre con el desempleo, la sanidad, la educación y la situación de la economía.


Termino diciéndoles que el 24 de este mes, elecciones municipales y autonómicas, serán una muy buena oportunidad para expulsar de los poderes públicos a aquellos que piensan que Lo Público es solo suyo. Solo así se podrá empezar a cambiar las cosas que ocurren con el mayor de los descaros y sinvergonzonería y con la mayor afrenta que se puede hacer a los ciudadanos honrados de este País y que somos la mayoría.

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