miércoles, 24 de julio de 2013

DEL FUTURO INCIERTO

De forma aún incomprensible la existencia de inteligencias extraterrestres es controvertida. Lleva la Humanidad siglos y siglos debatiendo sobre esta cuestión,  unos lo consideran imposible y otros no. Es de destacar, que de un tiempo a esta parte, han crecido muy considerablemente aquellos que manifiestan su creencia en tales inteligencias.  Desde que comencé a tener uso de razón, este tema me llamó considerablemente la atención y nunca dude de la existencia de otros seres con eso que llamamos inteligencia. Es más, siempre tuve claro que el ser humano era, de una u otra forma, descendiente de ellas. Pensar por un momento que, en la inmensidad del Cosmos, somos nosotros los únicos seres inteligentes, simplemente me parece disparatado. Y que nosotros seamos el centro del Universo, otro más grande.

Dicen los que saben de esto que la aparición del hombre en nuestro planeta data de hace un millón de años. ¿Qué es un millón de años en el tiempo infinito del Universo? La nada más absoluta.

Además, según las manipuladoras religiones, el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios y literalmente en el Génesis se habla de que: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” ¿Es Dios uno o son varios? Son infinitas las referencias que podemos encontrar acerca de la presencia de entidades extraterrestres. Construcciones imposibles, grabados en piedra de una complejidad difícil de emular hoy, dibujos, restos arqueológicos, que nadie sabe explicar y/o justificar, civilizaciones perdidas y mucho más avanzadas que la actual.

No es nada difícil, si obviamos los intereses terrenales de unas castas religiosas que sólo han pretendido nuestro control y también el de antiquísimas organizaciones siempre secretas y ocultas y todas ellas depositarias de esotéricos conocimientos sustraídos al común de los mortales.

Desde hace muy pocos años hasta el mismísimo Vaticano abrió la posibilidad de la existencia de extraterrestres, a los que, según ellos, también habría que considerar hijos de Dios. Obvia decir que todo cuanto es en el Universo es obra de Dios; aunque no del dios que nos han estado vendiendo durante siglos. Del Dios Supremo y no de los otros dioses, que tanto prodigan en la Historia y que pudieran ser, sencillamente, extraterrestres más avanzados. Por que, emplear la palabra Dios puede ser incluso muy fácil: Yo mismo puedo serlo. Todo depende del espectador, de su formación y conocimiento. A menor éstos, yo puedo realizar ante sus ojos verdaderos milagros y prodigios. ¿No somos dioses para nuestros hijos? ¡Sí!, en algún momento de su infancia, todos los padres los somos. Avanzan, aprenden y en su aprendizaje descubren que no lo somos. Todo depende de un tiempo y del conocimiento que se adquiera.

Incluso las grandes multinacionales y corporaciones han realizado congresos donde la posibilidad de intercambios comerciales con ellos, sea factible en un futuro más o menos cercano.

Partiendo de esta realidad incluso hay quienes hablan de tener contabilizadas más de 50 tipos diferentes de extraterrestres. El cine, mal llamado de ciencia ficción lleva décadas preparándonos ante posibles escenarios. Unos pacíficos y otros violentos. La bondad y la maldad también existen más allá de nuestro planeta. Y es muy posible que existan hasta confederaciones galácticas de unos y de otros.

A lo largo de nuestra existencia aquí, hemos sido tutelados por distintas razas. Hoy, también. Ya se habla de que varias especies extraterrestres colaboran con los EE.UU., y otros Estados del mundo. Es posible, incluso, que nuestro aprendizaje ya haya adquirido la madurez necesaria para descubrir parte de la verdad que se nos tenía oculta. Conjeturas sobre los cientos de miles de personas que desaparecen al año en el mundo podrían tener una explicación. Avances tecnológicos conseguidos de la noche al día, también.

Esa verdad significará una revolución, la más grande revolución que la Humanidad haya visto y vivido. Ya todo no será, no podrá seguir siendo igual. Todos los fundamentos de nuestra vida terrenal serán modificados. Las bases sobre las que hemos estado sumergidos serán removidas y nuestro entendimiento será elevado a los cielos de todos los universos.

Quizás ahora, cuando el mundo ha sido globalizado, pésimamente globalizado, sea el momento de saber y conocer de la verdad que se nos ha ocultado durante milenios. Esa globalización, ese gobernar al mundo desde la esclavitud no es sostenible. La Humanidad no soporta ya más guerras, ni hambrunas, ni epidemias artificiales, ni la destrucción de nuestro planeta. Y por que la vida no es algo privado, no es algo que le pueda pertenecer a alguien por el hecho de tener mucho dinero y armas de destrucción masiva.

Decía Celso (Filósofo griego. Siglo II d.C.) : “Ellos oyeron decir que después de un ciclo de varios siglos, en el retorno de ciertas conjunciones de astros, se producen conflagraciones y diluvios”

En el supuesto de que ese ciclo de varios siglos esté llegando a su final, que creo que sí, pues, enorme es la cantidad de datos que nos aventuran ese final; y el desvelar la existencia de seres extraterrestres, ¿Tenga algo que ver? Es del todo posible. Una especie no debe desaparecer así como así. Y, al igual que nosotros mismos nos encargamos de que no desaparezcan muchas especies de animales y plantas ante nuestra propia invasión de sus ecosistemas, sólo les pido y deseo que elijan bien a quiénes salvaran. No por nada, sino para que no se vuelvan a repetir, en el nuevo mundo, las aberraciones cometidas por nuestros antepasados y presentes más depredadores para con la Naturaleza y para con sus propios semejantes.


Pues eso, que mientras pueda, lo pase usted bien y continúe con su lucha, sea ésta la que sea, porque, al fin y al cabo es la suya. Y el segundo sol, con una cruz en el centro, puede desviarse lo suficiente si esos poderosos dioses así lo quieren y si somos merecedores de ese esfuerzo divino. 

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