viernes, 28 de enero de 2011

DE INCOMPETENTES

En un banner superior de un periódico digital (Vega Media press) aparece, cuando le toca, una frase atribuida a Isaac Asimov: “La violencia es el último recurso del incompetente” El prefijo latino “in” denota negatividad y “competente” -buen conocedor de una técnica, de una disciplina, de un arte- Y, en Román Paladino, entendemos que el incompetente es un inútil.

De inmediato se me ha ido la cabeza a Túnez, Egipto y Yemen. En estos países las manifestaciones están provocando muertos y heridos y el derrocamiento de sus gobernantes. ¿Son todas esas personas incompetentes por hacer uso de la violencia? Creo, sinceramente, que no. Y vaya por delante que no pretendo hacer ninguna defensa de la violencia, sólo intentar comprender los hechos.



Además de poder comer también anhelan la democracia que jamás han tenido, están en su derecho.
Alguien, con la responsabilidad y la competencia para hacer, no ha hecho lo correcto.

Estos incompetentes violentos siempre son las masas. Nunca en ellas están los empresarios, ni los comerciantes, ni los banqueros, ni los financieros, ni los aseguradores, ni los directores generales, ni los de los recursos humanos, ni los brokers bursátiles, ni los especuladores, ni los terratenientes, ni los togados, ni los generales, tampoco los políticos, ni los acomodados por ilustres apellidos. Sólo están los incompetentes de las masas.

Por que ellos son los primeros a los que le falta el trozo de pan que llevarse a la boca, a pesar de que son ellos los que lo producen. Y al personal, cuando le falta el comer, mata.

En estos últimos dos mil años nuestra civilización ha sido incapaz de lograr, jamás, la paz. Siempre estamos guerreando y matándonos los unos a los otros. Y habría que preguntarse el porqué.

En esta civilización lo que ha primado es el ego. Yo, me, mi y conmigo mismo. Han provocado la carencia para que la administración de la misma se traduzca, mediante la especulación, pura y dura, en grandísimos beneficios a unos pocos que, paradójicamente, en ellos provoca la abundancia y el derroche. Cabría aquí eso de “socializar las pérdidas y privatizar los beneficios”

En los Estados donde esas masas, a precios muy altos, consiguieron las llamadas democracias, se traslada la competencia a sus representantes. Así tenemos que los incompetentes de que las cosas no vayan bien, son los políticos. Una de las primordiales funciones del buen político es adelantarse a los hechos y preverlos. Pero no están para eso sino para su escalada a las altas instancias que le aseguren su supervivencia. Acaban convirtiéndose en otros oligarcas. Así es. ¿Qué político europeo se ha enfrentado públicamente al sistema? Que yo sepa, ninguno y así nos va.

Si uno profundiza aunque sea sólo un poco, al final descubre que ambos sistemas son el mismo. Aquí nos encontramos con Europa, 500 millones de personas que gracias a sus políticos están perdiendo todos los derechos conseguidos. Europa ha sido y es esquilmada por los oligarcas del mundo. Y los políticos lo permiten. No han sido capaces de enfrentarse al sistema financiero y bancario (demoníacos donde los haya).

Y cuando ya lleguen las situaciones que hoy están viviendo en el otro lado del mediterráneo, los incompetentes saldremos a las calles y no precisamente a corear consignas más o menos graciosas. ¿O es que pensamos que Europa se va a salvar de ese sin sentido? No somos conscientes, ni los políticos ni las masas de incompetentes, de a dónde nos pretenden llevar.

La situación económica y financiera, la situación laboral, la situación social a la que nos están conduciendo es de desestabilización. Pronto los precios de nuestros alimentos serán prohibitivos. Los especuladores ya están trabajando en ello. Los políticos no hacen nada para evitarlo, no se enteran o no quieren enterarse. Simplemente aceptan lo que les imponen. De nada valdrá llevarse, entonces, las manos a la cabeza.

La globalización de este mundo que, unos pocos fueron imponiendo, se hizo sin La Política. Quizás porque, para esos pocos, los políticos simplemente son un mal menor que hay que tolerar. Se hizo para que unos pocos ganarán más y más dinero y más rápidamente.

Sin importar para nada nuestra Naturaleza y nuestra parte de divinidad que supone ser Seres Humanos. Porque el paradigma de este mundo nuestro no es otro que el dinero. El dinero se ha convertido en el único y verdadero fin de nuestra existencia. ¡Manda cojones!

La Política social era y es necesaria para evitar el colapso de este mundo. Quedan ya pocas cosas que no anden bajo la ley del más fuerte (que no del más sabio y humano).

¿Qué, después de esto, nos quedará a los incompetentes, incluidos los políticos, sino la miseria?

miércoles, 26 de enero de 2011

A VALCÁRCEL Y AL PP, LE CRECEN LOS ENANOS

O mejor sería decir que le crecen los murcianos, los cartageneros, los lorquinos, los ciezanos, los jumillanos, los yeclanos, los molinenses, los unionenses y tantos otros como los 37 restantes municipios de esta santa tierra. En la pasada manifestación les hemos dado una lección y quedó más que palpable la fuerza de unos ciudadanos que han comenzado a quitarse las vendas que les tenían adormilados y engañados. La fuerza que da el saber que tenemos la razón y el derecho a vivir dignamente. Ellos, los que nos gobiernan en la Comunidad y en los ayuntamientos y el partido popular que los sustenta, han perdido ambas, no tienen ni la fuerza ni la razón. Por tener ya no tienen ni nuestro dinero. La malversación, no sólo de éste, sino también de nuestros recursos y potencialidades están ahí, ESQUILMADOS. Con ellos, ni la esperanza, que es lo último que se pierde, le queda a esta Región de Murcia.

Mira que salir ahora, pensarán algunos, el Tribunal de Cuentas con las irregularidades en la adjudicación del aeropuerto de Corvera. Como todos los datos de viabilidad decían que no era viable, ellos incurren en lo que haga falta. El papel lo soporta todo. Que nos faltan unos millones más de pasajeros, da igual, ponlo y en paz. ¿Qué nos importa a nosotros si este aeropuerto no es ni será viable? A nosotros lo que nos importa es la venta política de la construcción y las otras cosas que ya conoces, después les echaremos la culpa al Zapatero, que para eso está… Si los murcianos no se enteran. Y ya sabes, antes no teníamos la Paramount…aunque al día de hoy, tampoco.

Lo importante es que si, además del Tribunal de Cuentas, tiene que intervenir algún otro Tribunal en este caso, que lo hagan ya, por favor, y a las instancias del pueblo de la Región de Murcia. 200 millones de euros de los murcianos inmovilizados por culpa de la gestión realizada. 300 millones de euros es lo que pretendían ahorrar restándoselos a los funcionarios. No hay por dónde cogerlo. Aunque todo queda entre amigos y eso si que es importante, ¿verdad?

También el TSJ de Murcia informa del mantenimiento de la imputación de 9 delitos al que fuera alcalde de Totana, Juan Morales, todavía diputado regional. Entre los delitos el de cohecho, mira que les gusta esto del cohecho. Esperamos que el juicio sea pronto, son muchos años ya.

Además, los responsables del urbanismo del ayuntamiento de Murcia están hasta los topes. Entre otros con el cohecho, como es lógico. Y la compra ventajosa de parcelas, como otros en la Gran Vía, con ventajas adquisitivas según parece. ¡Lo que da de sí la información privilegiada y las empresas paralelas con fines únicos! Y el ayuntamiento capitalino sin cobrar lo que le deben, a ver si en el Casino…o quizás en la Condomina…

¿Es que se han puesto todos de acuerdo? A ver Campos… ¿dónde está Campos?¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Águilas con su Zerrichera, 5 años y seguimos esperando, y con su presidente autonómico, que en el parlamento murciano dijo que “con los papeles en la mano demuestro aquí y en Sebastopol que la Zerrichera es legal”. El día 21 del pasado diciembre se derogaba la orden que aprobaba la urbanización y sin dimisiones, como es preceptivo. ¿Aclarará la justicia este culebrón?

Y Lo Poyo, ¿Cómo estará esto de Lo Poyo? ¿Contará algo el enjuiciado Roca? ¿Llegaremos los ciudadanos a saber de esta trama? Aquí, habría que añadir Novo Carthago. Estas van de misterio y de cluedos

Son sólo ejemplo de los innumerables casos pendientes: Abanilla, Abarán, Caravaca, Ceutí, Cieza, Fortuna, Fuente Álamo, Torre Pacheco, Librilla, Lorca, Los Alcázares, Mazarrón, Mula, Ojos, San Javier, Santomera, Ulea, Villanueva del Segura, el resto de municipios salpicados por la corrupción. ¿Quién da más?

Cualquiera podrá decir, con toda la razón, que son muchos los casos de corrupción política y económica. Es verdad, son demasiados. Quizás sean sólo el reflejo de una acción política, que, como tal, nunca pretendió el bien estar de la sociedad, sino el de unos pocos.

Sociedad murciana que esperaba ser servida, aunque las realidades son las que son. Hemos sido engañados por que no había otro motivo que el propio y vil enriquecimiento personal de cuantos fueron y son. Los que tenían en sus manos el poder, que los ciudadanos les habían confiado, querían alicatarnos toda la región. Acabar con nuestras tierras aunque estuvieran protegidas, ¿Qué más les daba a ellos? Muchos “Murcia Open Bussines” de galería y autobombo. Todo falso, sólo cortinas de humo.

Esta Región de Murcia bien valdría una película, a ver si ahora que Álex de La Iglesia anda por Cartagena se lo plantea alguien y la hace. Éxito taquillero seguro. Nada que envidiar a “Falcon Crest”, ¿Se acuerdan? En esas series siempre había uno que hacía de bueno, aquí ni lo tenemos, habría que buscarlo, a ser posible con bigote. Eso sí, tenemos a todos los demás personajes, a los malos y esos dan una cancha ¡que no te digo! Estoy pensando que esto da para más de una, hay para hacer como en Harry Potter, toda una serie. Lo que faltaría son los líos de faldas. En una buena película tienen que aparecer aunque sean de personajes secundarios. Y algunos buenos cocainómanos que se hacen las suyas propias y se creen que viajan por el mundo exterior y sin escafranda. ¡Menuda retahíla tenemos! Lo que siento es que no aparecerán los caballos y las grandes panorámicas de paisajes naturales, abiertos y limpios, de las películas del Oeste que tanto me gustan. Quizás, más adelante, empiece el guión. Ya les cuento.

Están próximas las elecciones municipales y autonómicas. La justicia no se presenta a ellas pero sí debe estar al lado de los ciudadanos, con toda la responsabilidad social que conlleva tan alta instancia. Y el interés de la ciudadanía está en saber quiénes, de todos los imputados, son merecedores o no de su confianza. Un poco de agilidad, por favor.

Dos son las preguntas que tendríamos que hacernos ahora: ¿No hemos aprendido ya lo suficiente? ¿Vamos a seguir apoyando a estos depredadores de lo público? Piénsenlo, reflexionen, comenten con sus amigos, debatan sobre lo acontecido en esta Región. Háganlo con objetividad y poniendo en la balanza lo bueno y lo malo de estos 16 años. Tienen 113 días para hacerlo con sosiego. Háganlo aunque sea por el futuro de sus hijos. Porque con la experiencia que tenemos, con los mismos, no nos quedará ni la esperanza.

lunes, 24 de enero de 2011

LA VERDAD ESTÁ AHÍ FUERA, EN LA CALLE

La desfachatez y sinvergonzonería del partido popular clama al cielo. La campaña de acoso a la izquierda poliédrica, que sólo se defiende blandamente, es esperpéntica. Digo que blandamente porque sus reacciones ante tanta injuria son, en contra de lo que ha dicho Rubalcaba, de arrugarse. Así, ellos los que injurian, mienten y ladran por doquier, se crecen y no entiendo cómo aún no han pedido el cese de nuestro embajador en las Naciones Unidas, porque ya puestos.

Cuando un perro ladra defendiendo lo que considera su territorio, hay dos opciones. Una, irnos lo antes posible y dejar que se calme y, por lo tanto, dejará de ladrar. Y dos, levantarlo en peso. Meterá su rabo entre las piernas y silencio. Sabrá, al ver nuestra fuerza, que el territorio no es suyo.

Y no arrugarse significa no perder la dignidad de nuestras ideas y nuestra libertad de no estar de acuerdo. No es permisible que, por elevar ellos la voz, hayamos de estar callados. Nos asiste el derecho y el deber, no ya con los propios militantes, sino con todos los ciudadanos de esta Región de Murcia que se sienten progresistas y de izquierdas y también con los que son vilmente engañados. ¿Por qué ante acusaciones directas, basadas en la mentira, hemos de estar silentes? ¿Por qué ante la manipulación de los hechos hemos de silenciar nuestras voces? ¿Por qué ante aptitudes barriobajeras y mafiosas hemos de sellar nuestras bocas? ¿Por qué ante acusaciones falsas y pretenciosas hemos de enmudecer?

¿Dónde están nuestros derechos como ciudadanos? No somos súbditos de nadie. Ya pasaron las dictaduras y los silencios obligados, el miedo a la libre expresión. Algunos, después de 35 años, quisieran creer que todo sigue igual. Esta es la derecha del siglo XXI, la misma que la del XIX.


Se camuflan como los camaleones y pregonan que son el partido de los trabajadores, el partido de los más débiles. Son ellos, la derecha neoliberal, la que se está cargando el estado del bien estar. Ya no quieren que la riqueza sea distribuida. La riqueza la quieren sólo para ellos. Quieren volver al caciquismo, al feudalismo que tanto y siempre les ha gustado. No se dejen engañar estimados lectores, son los mismos de siempre aunque vendan confianza. No confíen nunca. Lo llevan en sus genes. Siempre se han sentido superiores a todos los demás ciudadanos. Se consideran los ungidos, los bendecidos por Dios. Engañan más que hablan, esa es la única verdad.

Son ellos los que están desmantelando a los Estados Europeos, a los estados del bien estar que creó la socialdemocracia europea. Quieren acabar con los Estados Sociales, donde la riqueza es redistribuida y no privatizada. Quieren acabar con los derechos a la sanidad, a las pensiones públicas, a la educación. Ellos sólo buscan a las corporaciones y multinacionales que bien les paga sus servicios. Hacen de lo blanco, negro y viceversa, según les interese. Son los manipuladores de la verdad. Al pueblo lo quieren sin derechos y de rodillas, como siempre hicieron en la historia. No debemos permitirlo, no ya por nosotros, que también, sino por nuestros hijos. Porque su defensa será lo que nosotros seamos capaces de hacer ahora. Ellos no podrán porque lo que haya de ser ese futuro, se les dará hecho.

Nosotros, los ciudadanos, no tenemos los medios de comunicación con los que ellos cuentan, no hemos comprado a nadie, ni tampoco hemos agredido a nadie. Y ante tanta falsa acusación, sólo nos queda nuestra voz, nuestra palabra. ¿Por qué hemos de callar? Son ellos los que tendrían que callarse, no nosotros. Y bajarse de tanta prepotencia y tanta injuria.

Ellos, sin pruebas, sólo por que les parece, culpabilizan a otros. Se creen infalibles cuando el curriculum de su gobernanza es el que es.

Nosotros, los ciudadanos, somos quienes sufrimos los miles de parados, los mayores índices de pobreza, los embargos y desahucios, la incultura y el desconocimiento de nuestros jóvenes, los salarios más bajos y las deudas y déficits en nuestra comunidad autónoma y en todos los ayuntamientos de nuestra región. Nosotros somos quienes sufrimos su política. Y ¿encima hemos de guardar silencio, para que sigan riéndose a nuestra costa? Somos ciudadanos libres y tenemos el derecho a manifestar nuestro descontento y nuestro hartazgo, más que les pese. ¿Cuántas mentiras acumulan en estos 16 años de gobierno? Innumerables.

¡Basta ya! Ni por un momento más debemos dejarnos pisotear con tanta afrenta. Y saldremos a la calle las veces que sean necesarias y elevaremos nuestra voz más alta. Nada más que nuestra voz. Porque, de momento, la verdad está ahí fuera, en la calle. Hoy, en Murcia, a las 18 horas.

Y si les molesta el grito de los ciudadanos libres, tapen sus oídos o dense media vuelta, que la entera se la daremos el 22 de mayo.

viernes, 21 de enero de 2011

FITUR, CARTAGENA Y LA PARAMOUNT

Fitur abrió sus puertas el pasado día 19 y las cerrará el día 23. Más de 160 países, en el mundo hay 193 países con reconocimiento internacional o lo que es lo mismo el mundo entero está representado en esta feria del turismo. Ahí, durante 5 días, se dan cita las mejores empresas de: turoperadores, las agencias de viajes, las compañías de transporte, la hostelería, las infraestructuras, del ocio y la cultura, de servicios y del turismo residencial. Hay acreditados más de 7.352 periodistas y 3.687 medios de comunicación. Fitur es uno de los mejores escaparates del mundo para todo lo que tenga que ver con el turismo.

Antes de continuar quiero solicitar la indulgencia de aquellas autoridades regionales y locales que pudieran sentirse ofendidas. No es esa mi intención. Pero se que algunos están a la que salta y no vaya a ser que la tomen conmigo. Sólo trasladar al lector mis apreciaciones ante la oportunidad que el magno acontecimiento turístico de Fitur posibilita y parece no ser aprovechado.

Lo que más me llama la atención es la ausencia de Cartagena. Su gran momento en la Fitur va a ser la presentación “de la apuesta decidida de la ciudad por fomentar el turismo idiomático, iniciativa en la que se está trabajando por medio de la Fundación de Cartagena para la Enseñanza de la Lengua y la Cultura Española… ofreciendo cursos acreditados de español para extranjeros” ¡Manda huevos! Y, por cierto, no se qué falta le hace a Cartagena esta Fundación (¿cuánto nos cuesta a los cartageneros?) La otra gran apuesta era la presentación de la película de Alex de La Iglesia, pero como no ha ido el consejero Cruz, lo dejan para otro día. El Ayuntamiento de Cartagena, sabemos, está en quiebra. Pero, si para pagar la Med Cup este pasado verano, (650.000€) ¿porqué no ha habido para Fitur? Deplorable. Pésima gestión.

Cartagena, guste o no, es, o debiera ser la panacea del turismo de esta Región (sin menoscabar en absoluto las realidades y las potencialidades del resto de nuestros pueblos y ciudades). Cartagena es la que tiene la arqueología, las playas, los cruceros y fiestas como Semana Santa, Carnavales y Romanos y Carthagineses. ¿De qué sirve el esfuerzo y el dinero invertido en la recuperación arqueológica, sin luego son incapaces de venderlo en la mayor muestra turística de Europa? En Cartagena disminuyen las pernoctaciones, los hoteles cerrados. Es turismo de día, turismo de cercanía. No es internacional.

Esto tampoco funciona, ¿a qué ha ido el concejal de turismo y la Alcaldesa a Fitur? A ver a los 3 ó 4 vestidos de romanos o simplemente a dar un paseo. Ya me contarán ustedes. Cuatro folletos. Vergüenza nos debiera dar a todos los cartageneros. Luego dirán que Fitur no es para tanto, que tal y cual…Mentirán.




Y lo de la Región de Murcia, con la ausencia de Cartagena, es patético. Son tan miopes estos oligarcas que nos gobiernan que, por aquello de no reconocer los valores, la idiosincrasia y el elemento diferenciador que representa Cartagena, son capaces de hacer lo que hacen: Ningüenar las potencialidades que esta Región tiene. No se dan cuenta de que omitiendo y silenciando a Cartagena en cada ocasión que tienen, esta Región de Murcia cada vez irá a menos. ¿De dónde les vendrá tanto miedo? Puede que sea un complejo del que no quieren curarse. Y así nos va a todos. ¡Mediocres de lo público!

Hacer del stand de la Región de Murcia una realidad virtual creo, sinceramente, que ha sido un fracaso. Para todo lo virtual y televisivo ya están Internet y la propia televisión. Un stand en Fitur no debe caer en experimentos virtuales. La gente quiere ver en directo, por eso se desplaza y se encuentra presente. Para lo otro se conecta a la red y en paz. Y, si es posible, degustar las exquisiteces que gastronómicamente se puedan ofrecer y no sólo el fin de semana. Llevarse algo a la boca es real y tangible y hace que las personas se paren y vean.

Además, mienten a todo Quisque. Que van a presentar el proyecto de La Paramount. “de los pasos dados hasta el momento y se va a proyectar un video realizado por la multinacional en Los Ángeles, en donde se habla de su centenario y del proyecto de Murcia” Lo que emiten es sobre su centenario, nada del proyecto en la Región de Murcia y les hacemos publicidad gratuita y le echan la culpa a la ausencia del consejero. ¡Menos mal que andaba por allí el Samper! ¡Y qué suerte! Se encontró con un murciano que estaría encantado de participar en el proyecto. ¡Mira qué es suerte! ¡Ya tenemos solucionado el problemita éste de los inversores! De pena, me da mucha pena. Que se juegue con las ilusiones y la buena voluntad de las gentes. Y que lo hagan los que gobiernan me pone los pelos de punta, por indignación. Y que encima lo hagan en La Fitur.

Y, lo que más de uno tendría que hacer, es lo que dijo Cospedal, “a quién no le guste cómo lo está haciendo el Gobierno de Murcia lo que tiene que hacer es no votarle”

Yo continuaré contándoles lo que pueda y sepa desde otra perspectiva, para que todo no sea tan monocromo como en esta Región de Murcia es.

Y por favor no dejen de acudir a la manifestación del próximo día 25. No es sólo de los funcionarios, es de todos los que vemos la situación de miseria y de engaño a la que han llevado a esta Región después de 16 años. Y para que ellos vayan tomándose el aperitivo de lo que será mayo.

miércoles, 19 de enero de 2011

LA CENICIENTA REGIONAL

Cartagena, tras 16 años de gobiernos populares, sigue siendo la estigmatizada cenicienta regional. Jamás la oligarquía capitalina ha permitido que Cartagena fuera otra cosa distinta a la Cenicienta del cuento. Conocedores de las capacidades naturales de su comarca y del buen hacer de sus trabajadores siempre han amarrado a los machos que pudieran preñarla de nuevos recursos y futuros de riqueza. Cualquier iniciativa, viniera de donde viniera, es cortada al sesgo y acogida pasado el Puerto de La Cadena. Lo que permiten son migajas o molestas cosas que no quieren cerca. Y siempre bajo la autoridad que le confiere la capitalidad.

Nunca ha formado parte de su visión que Cartagena y su Comarca posee unas potencialidades que la Naturaleza ha tenido a bien otorgar. Esa adquirida visión miope mantiene a la zona postergada, minusvalorada y dejada de la mano. Quizás por ello soporta el mayor índice de parados de toda la Región.

En las dos grandes obras, Auditorio y Palacio de Deportes, obras eternas y demasiado caras, sólo en la primera y con muy poquito, ha participado el gobierno regional. Mientras en Murcia, a destajo. Varios Palacios de Deportes y van a por el segundo Palacio de Congresos. Ni siquiera pusieron un euro en la Med Cup. Todo lo sufragamos los cartageneros, a pulmón.

En el Polígono de Los Camachos: 650 hectáreas sin desarrollar en 16 años. Mientras en Polígono Oeste de Alcantarilla tuvo, que recuerde, 4 ampliaciones. Ahora quieren ampliarlo de nuevo y otra vez a costa de Cartagena.

Por fin el corredor del mediterráneo tiene vía libre. Este es un proyecto viejo, lo conozco desde que Borrell lo intentara veinte años atrás. Unir el norte de Europa con la punta de la misma. Será una obra de muchos trabajos y muchos años, pero será más que una obra, además de contribuir a la competencia de los productos europeos, contribuirá a la estructuración territorial europea. Una vez alcance el noroeste de España verá nuestro mar mediterráneo. Desde allí hasta Cádiz, de puerto en puerto. Menos en Murcia. Igual que ocurrió con la A7, la autovía del mediterráneo que termina en Murcia capital, justito al lado del mar.

¿Cómo van los murcianos a permitir que la riqueza que conlleva esta infraestructura se quede en Cartagena y su Comarca? ¡De ninguna de las maneras! De Alicante derechitos a Murcia capital, por cojones.

La zona de actividades logísticas (ZAL) que conlleva este corredor y que es lo que genera la riqueza y, según estos oligarcas murcianos, no tiene porqué estar cerca del puerto (por donde han de salir y entrar las mercancías y las personas), sino a 50 km., en el Polígono Industrial Oeste, éste es el sitio, hay mucho terreno. Ya lo tienen decidido y así lo anunció su alcalde Cámara, con el beneplácito de Valcárcel.

Los empresarios cartageneros, en contra de todo principio de sentido común y sensatez, están elaborando un estudio (sus cuartos cuesta) para hacerles ver a los de Murcia que la mejor ubicación de la ZAL no está allí, sino aquí. Son muy cazurros los murcianicos y por sus cojones y por la autoridad conferida, al igual que el silloncico de la Autoridad Portuaria, será para el beneficio de los murcianos. ¿No decís que no os consideráis murcianos? Pues tomad dos tazas. Nunca han entendido que en nuestra sangre fluyen sentimientos innatos de nuestra identificación como pueblo y que cualquier arreglo administrativo no es suficiente para hacerlos desaparecer, ni siquiera el tiempo.

Así y desde la creación del Estado de las Autonomías no dejan pasar oportunidad para reprochar una y otra vez y, desde la autoridad administrativa a ellos conferida, este sentimiento que nunca han entendido. Nunca tuvieron la generosidad que el buen gobernante ha de tener, en especial, con aquellos que la historia y la cultura han dotado de elementos diferenciadores fuertes y claros.

Qué, tras 16 años de gobiernos populares, ha conseguido Cartagena en sus justos anhelos de prosperidad y bien estar. Nada. Porque nada hay que se pueda imputar a la gestión del partido popular, los de más allá del puerto de la cadena y de los de aquí. No basta el arreglo de cuatro calles que encima están siempre en obras, eso no es gestión tras 16 años de gobierno. Ahora sí, pretender acabar con unos recursos naturales como son la zona del Gorguel y la de Cabo Tiñoso, sí, esto con todo el apoyo.

El macropuerto del Gorguel sólo tiene un emplazamiento, cual es la continuación del de Escombreras. Esta ya es una zona industrial y perdida medioambientalmente, continúen pues ahí. Derriben los montes que quieran y con sus rocas podrán hacer los diques sin necesidad de destrozar otros en otros lugares. Además ahí tienen todas las infraestructuras necesarias, hasta las líneas de ferrocarril.

Y atendiendo a las peticiones de interesados, la Comunidad se desdice de su plan inicial y prácticamente se quieren cargar la zona que va desde Cabo Tiñoso a La Algameca. ¿Qué planes tendrán aquellos interesados? Con esto y lo del Gorguel se cargan las dos únicas zonas que aún continúan vírgenes medioambientales. ¡Un desastre! Un desastre que los cartageneros no hemos de permitir.

Cartagena ha retrocedido, en todos los aspectos, en el tiempo. Y las cuatro calles las ha tenido que arreglar Zapatero con el plan E y en los dos últimos años. ¡Menuda gestión! Y encima el Ayuntamiento en banca rota…

¿Seguirán durmiendo los cartageneros y permitirán tanto atropello o nos daremos cuenta de que nuestro futuro depende sólo y exclusivamente de lo que nosotros hagamos? Si continuamos permitiendo tanto desastre de nuestros gestores locales y autonómicos estamos perdidos. ¿Lo vamos a permitir?

martes, 18 de enero de 2011

LA NAVIERA GAVIOTERA

El buque que días atrás comenzó a escorar, hoy, se encuentra a punto del naufragio. Según fuentes muy bien informadas, El Capitán del barco, ha hecho la peor gestión posible. Dicen que no ha estado a la altura que de él se esperaba por parte de otros mandos de la naviera. Éstos han empezado a sentirse utilizados. Pasados los primeros días desde el escoramiento, las cosas comienzan a verse de otra forma muy distinta y él mismo va moderando los mensajes iniciales. La calma, que el tiempo transcurrido provee, deja paso a otros aires más limpios y claros.

Se vienen abajo las acusaciones, los insultos, las injurias, las palabras envenenadas que tan alto han sido pregonadas. Ya no es sostenible tanta mentira. Y cuanto más se ladre peor.

Comentaba un viejo capitán, ya retirado de estas lides, que así no, así no. Que no son estas las formas y las maneras de llevar una crisis. Que su experiencia le ha dejado claro, que las gaviotas siempre han sido aves depredadoras y que hay que extremar la precaución con ellas. Que una gaviota herida es tan peligrosa como cualquier animal de cuatro patas o de dos. Y que cuando se sienten heridas pueden picotear en todos los platos que se le pongan a juego, pierden el sentido y alguno de esos platos que picotean se le puede indigestar. Y esos platos, tan serviles siempre, habría que desinfectarlos mediante los usos normales. Que la justicia es igual para todos, aunque algunos tengan línea directa. Decía el viejo capitán que no es bueno que las flotas mantengan tanto tiempo a estos capitanes, porque al final se creen que todo es suyo y que pueden hacer lo que les de la gana, olvidándose de que su única tarea es la de hacer llegar el buque a buen puerto, para que todo el pasaje haya disfrutado de un placentero viaje y sus anhelos hayan sido cubiertos. Aunque, en esta travesía, el viaje no ha sido placentero y los anhelos cubiertos han sido sólo para cuatro privilegiados (entre la tripulación y algún pasajero determinado) Ahora, como siempre ellos, quieren socializar las pérdidas, manteniendo la privatización de los beneficios. ¡Menuda es la Naviera!

Pero volviendo al escoramiento. En el fragor de esta crisis, El Capitán, toda la tripulación, los familiares y allegados, los clientes más adeptos y hasta los viajeros sin criterio, han lanzado espumarajos culpatorios a los de babor. Tomaron a un joven de los motores de babor y lo culpabilizaron de ser el causante del herido. Primero dijeron que eran tres, después que dos, se queda en uno y el herido, a una foto presentada, identifica al joven. Aunque los de seguridad no han podido encontrar culpabilidad alguna y de seguro, el juez, lo librará tras las 72 horas preceptivas. Sus fotos están en todas las prensas, su nombre completo, su dirección y hasta la talla de sus calzoncillos por los siete mares andan. Así funcionan, preservando la inocencia del presunto. Le quedará al joven la posibilidad de encontrar buen abogado que sepa restaurarle el mancillamiento del que ha sido objeto. Y los jueces que resuelvan sus querellas, no olviden los hechos y hagan que, por lo menos, las carteras de algunos se tambaleen y sea ejemplar y disuasorio para tanta gaviota carroñera que anda suelta. A pesar de todo, no será el mismo chaval de antes, que por nadie pase.

Con todo esto el pasaje se encuentra más alterado que antes. Los que confiaban en El Capitán, ya dudan y se preguntan, qué hace él aún al mando del buque. Gentes que hasta ahora nunca cuestionaron las instrucciones y directrices de la naviera comienzan a ver. No saben lo que les queda por ver y saber, ni se lo pueden imaginar. Al Capitán ya no le quedan recursos, ni siquiera los económicos, de los que tanto abusó para sus prebendas y correrías. Y aquellos que salieron en su ayuda tampoco; hoy forman parte de otras estructuras mayores y donde su capacidad de decisión no controlan. El Capitán está desesperado y tiene una angustia que le corroe por dentro. Afloran las cizañas sembradas durante tanto tiempo. Y aún cabe la aparición de algún cardo borriquero que con sus finas espinas ayude en la vendimia que se avecina.

Lo grave, dicen algunos del pasaje, es que el incidente de este buque puede traer mayores y peores consecuencias para la Naviera Gaviotera, que aquellas que le trajo aquel (aún pendientes) otro capitán vecino del mismo mar. Coinciden en que pasaron a comandar buques modernos sin haber modificado sus manuales y así les está yendo. La gente ya no es la del carbón que alimentaba las calderas. Hoy la gente sabe más y comprende fácilmente cuando les están engañando. Las estrategias peliculeras ya se las van conociendo y saben quién es el culpable a mitad de la película o en sus inicios. Y los pasajes siempre son dóciles, hasta que descubren el engaño y no hay cosa peor que le mientan a uno. Y aquí, ¡han mentido siempre!

El buque ha escorado tanto que su enderezamiento va a ser imposible y sólo se espera el hundimiento. Ni Paramounts, ni Contentpolis, ni Aeropuertos, ni Aguas, ni Circuitos, ni Corredores, ni la madre que los parió serán capaces de su reflote. El pasaje lo tiene claro, ha visto la luz entre tanta niebla. Y saben que esta Naviera Gaviotera es lo peor de lo peor, les vendieron unos pasajes que sólo han traído miseria, mezquindad, soberbia y mucha ira.

Que son como la curia vaticana que cuando le interesa actúa y cuando no se calla, camaleones de la vida que se enfrascan el disfraz que corresponde, hasta que se descubre que, dentro, siempre están los mismos sinvergüenzas de siempre.

Hay tres animales que me producen verdadero asco, el escorpión, que se retuerce cuando se siente herido con la única pretensión de matar muriendo; la cucaracha, que explota cuando es pisada y la rata, que vive en las alcantarillas, que contagia las peores enfermedades y que come hasta el plástico y el hormigón cuando no tiene otra cosa. Los tres viven a escondidas, no les gusta la luz y mucho menos los taquígrafos…

SE VENDE NAVIERA

lunes, 17 de enero de 2011

LA IMPRUDENCIA DEL GOBERNANTE

Si en lo alto del puente de mando de un gran buque y ante el repentino escoramiento de la nave, vemos a su Capitán con los nervios a flor de piel, gritando a diestro y siniestro , como un energúmeno más, instrucciones y acusaciones que no responden para nada con lo que de él se espera, arreglao va el barco, la tripulación y el pasaje.

¿No debería este capitán transmitir la máxima prudencia y trasladarla al resto de sus subordinados para que la calma, que es lo primero que se pierde en estos momentos, sea la que impere?

Y una vez alcanzada esta tranquilidad del ánimo y controladas todas nuestras vísceras, será el momento de hacer las averiguaciones necesarias para conocer el motivo por el cual el barco se ha escorado.

Este protocolo parece ser el adecuado si se tiene en claro que lo importante es el buque y su contenido.

Hay capitanes que, quizás por que nunca les haya interesado la nave que pilotan, desconocen los protocolos del buen gobierno.

Han navegado en mares de calma chicha y cuando las aguas se remueven, sienten la posibilidad de perder ese poder omnímodo y tan placentero navegar para cuantos en el puente han sido. Y los nervios afloran a borbotones.

La tripulación ha visto, a lo largo del tiempo, cómo se ha gestado el mantenimiento de la estructura y de los motores que hacen que el barco navegue. Y sabían que no era la correcta, pero callaban como corresponde en la línea de mando. Sólo cuando la situación es insostenible y ven amenazados sus empleos y sus salarios, es cuando se les oye en su justa protesta. Y toman la cubierta para ejercer su derecho, que lo tienen. Porque saben que no sólo ellos serán los perjudicados, también los pasajeros del buque notarán la calida de sus servicios.

Los pasajeros, los que siempre han pagado religiosamente sus billetes, fueron los primeros en notar cosas raras en la navegación y en el comportamiento disoluto de los mandos. Les decían que era cosa de la naviera y que lo pondrían en su conocimiento, que les reclamarían en su nombre, que no les hacen caso y no mandan las respuestas a sus solicitudes, que no les mandan el dinero que les deben y no les dejan empuarse y que, así, poco pueden ellos hacer. Que reclamen ellos directamente a la naviera.

El caso es que un día hay un accidente y el barco empieza a escorarse y uno de la tropa resulta herido y los mandos empiezan a culpar a otros sin recato ni prudencia. Y El Capitán el primero. Y se muestra tan digno en su papel sin darse cuenta ¿o sí?, de que no está haciendo lo correcto. Él es el Capitán y en él han de encontrarse las virtudes y no los 7 pecados capitales. Por más que le duela, oiga.

La prudencia es capital para no caer en el consejo de Gracián: “Busca siempre alguien a quien responsabilizar de tus faltas” Porque la humildad es también una virtud que puede ayudarnos a no caer en la vergüenza ni en la afrenta pública.

El Capitán culpa siempre, de sus males, a los de la otra naviera porque es lo que le enseñaron y lo que pone en el manual que le dieron. Que eso siempre les ha funcionado de cara a los pasajeros. Éstos nunca, hasta ahora, se han hecho preguntas, ¿por qué tendrían ahora que hacérselas?

Y el Capitán, todavía nervioso, llama a sus colegas, a otros capitanes de esa flota de barcos decimonónicos y todos al unísono les siguen a coro, que la culpa es de los otros, de la naviera. Y como tienen tantos y tantos altavoces lo pregonan sin recato. Que ellos son sólo unas pobres víctimas (siempre han sido ellos las victimas de los salvajes), que ellos siempre han cumplido con su deber, que han mirado por los necesitados y han posibilitado el progreso y el crecimiento, que sus naves están en perfecto orden de revista (aunque no permitan que se revisen, ¡claro!) y que todo está a punto. Sólo buscan la confusión de los pasajeros para que elijan su naviera que es la más digna y además está bendecida.

Quizás pronto los pasajeros sepan diferenciar quiénes son realmente los bárbaros y los piratas de esta navegación que se llama España.

Les pese lo que les pese a algunos.