sábado, 12 de febrero de 2011

TÓTUM REVOLÚTUM

El señor Rajoy debiera acudir a su médico lo antes posible. En las últimas jornadas se le aprecia una considerable falta de agilidad mental. Ya no reconoce ni su propia letra y deja de opinar sobre asuntos en los que se le presupone conocimiento.

Nadie está seguro frente a aquellos que callan las respuestas que no les favorecen y, mucho menos, frente a aquellos que intentan confundir a la ciudadanía con mensajes que nunca fueron suyos.

Todo les vale incluido el 5º principio para la propaganda de Joseph Goebbles (ministro de propaganda de Hitler): “Toda propaganda deber ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además tienen gran facilidad para olvidar”

Por otro lado, el señor Valcárcel sigue, erre que erre, el camino emprendido. No ha sido capaz de hacer bien su trabajo y eso que ha dispuesto de 16 años. Continúa “empeñado” en que los murcianos, a parte de nuestras deudas particulares, sigamos escalando más y más porcentajes de deuda comunitaria. No sabe o no quiere cuadrar las cuentas. Ante la falta de efectivo para atender los gastos corrientes, firma préstamos puente o si hiciera falta de acueducto romano. ¿Qué más le da a él? Su economía particular desconoce, en demasía, de déficits y deudas. Su única meta es ganar, una vez más, las elecciones de mayo.

En cada reunión con los sindicatos afines y no afines, se aleja la pretensión inicial de reducir gastos (300 millones del 2010) que pretendía hacer a costa de los funcionarios. De lo que habría que concluir que sus cuentas no saldrán. El déficit exigido para este año 2011 es del 1,3% (500 millones). El pasado año el exigido fue del 2,4% que fue incumplido y de ahí la famosa y denostada Ley del tijeretazo, que incumplida en sus objetivos, ahora le ponen fecha del 31 de diciembre del presente año. Unos 800 millones de gastos que no tendrían que producirse y se producirán. Visto lo visto, solo cabe la pretensión de hacer más deuda sobre la ya presente (más de 2.000 millones de euros o más de 350.000.000.000 de las antiguas pesetas) Dentro de muy poco no se podrán pagar ni los intereses de tanta deuda. A esa situación no está llevando el presidente Valcárcel y su equipo. A la mayor de las pobrezas posibles. Son cosas que, en su momento, no hemos de olvidar.

Mientras hayan murcianos, convencidos o engañados, que voten al Sr. Valcárcel, ¿Qué le importa a él cómo sea la realidad? De llegar el caso, que cada vez se encuentra más cerca, ¿Qué podría pasarle a él? Nada. Se devuelven las competencias al Estado y santa pascuas. No tiene más responsabilidad que la de ganar las elecciones. A pesar de ser el origen de todo, él, es incompetente. El cómo y el cuánto nos deje a todos los murcianos de deudas y desastres, no le atañe. Ya ha demostrado lo que le importa de verdad: Su sillón y el de sus acólitos. A los murcianos viejos, maduros y jóvenes que les vayan dando.

Archivado el caso de la Zerrichera vendrán las correspondientes denuncias de los perjudicados. Después de todo también han sido víctimas. Incidiendo en los párrafos anteriores es aquí donde comprobamos que nunca hay responsables. Ni tan siquiera alguno de los ex y consejeros que promovieron el disparate. Ni tampoco el presidente. Primero aprueban el proyecto, después lo desaprueban. En el camino quedarán los cientos de millones que, en su momento, tendremos que pagar los murcianos a los afectados –Hispania y la Kutxa-, cuando hablen los jueces. La responsabilidad caerá sobre nuestras cabezas y no sobre las de los que promovieron la ilegalidad. Así funciona Murcia con sus dirigentes populares. Aún les queda Marina de Cope. ¿Lo permitiremos?

¡Menos mal que llegará la Paramount y Contempolis! Con estas iniciativas de desarrollo económico, social y geopolítico todo se arreglará. ¡Cuánta mediocridad y cara dura! Esto es lo que hay y como todo parece indicar, dado el alto nivel de formación adquirido (o no) en estos 16 años por todos los murcianicos y murcianicas, seguirán cuatro años más. A Mubarak, los egipcios, han tardado 30 años en darle el pasaporte.

¿Serán necesarios esos 30 años aquí en Murcia o con los 16 que padecemos son suficientes? ¿No vemos la realidad? ¿O nos dejaremos engañar por enésima vez? Quedan 98 días para que las ventanas puedan ser abiertas y el aire fresco y renovado circule por las dependencias repletas de mugre casposa. Son cosas que, en su momento, no hemos de olvidar...

Por otro lado, aquí en Cartagena, la Alcaldesa (del mismo palo ideológico) no tiene ninguna prisa en aprobar los presupuestos de este año -ya deficitarios en el borrador presentado-. Sin presupuestos es más fácil el desgobierno financiero. Así que a esperar a que pasen las elecciones y después Dios dirá. ¡Que a todos nos pille confesos! Y con la ropa interior bien limpita. Son cosas que, en su momento, no hemos de olvidar...

A algunos, se les ha ocurrido la conveniencia de colocar en el paseo del muelle de Cartagena una noria como la de Londres, por ejemplo. Y digo yo que como no la pongan sobre la mar ya me contarán dónde. Se cargaron el mencionado paseo con tanta edificación inadecuada y ahora, hagan lo que hagan, no lo van a arreglar. Ese punto de la ciudad, el que nos diferencia y hace único del espacio urbano, no fue pensado con el corazón ni con la inteligencia, sólo con intereses de mezquindad (véase el edificio de la Cámara de Comercio que respondió a la megalomanía de un ex presidente, como también de la innecesaria y ruinosa autovía de Cartagena-Vera “a rescatar por el malísimo de Zp”. Esto es lo que hay (que se padece y sufre) y no lo que debiera haber supuesto: punto de encuentro ciudadano para su goce y disfrute. Sin alma lo dejaron. Por cierto, aún, la señora, no ha dicho esta boca es mía. Estamos impacientes los cartageneros por saber si vuelve a presentarse. No es que sea muy importante, la verdad. Pero ayudará a la resignación de los cartageneros, ¿o no?

Sin abandonar la ciudad, los empresarios (Coec) llevan meses ocupados con el sillón de la Autoridad Portuaria, en una larga letanía de enfrentamiento con otros empresarios de más alta representación (Croem). Queda claro que poco trabajo tienen cuando dedican tanto tiempo a este menester. Que si me voy, que si no. Que se me dijo, que si le dije. Que si somos o no somos. Que si yo más, etc., etc. No tienen otras preocupaciones o eso parece, como pudiera ser la muy loable de intentar crear empleo en la ciudad de la región que más lo necesita. Pero, ¡claro!, a cualquiera, en estos tiempos, se le puede llamar empresario, cuando habría que matizar que más que empresarios se asemejan a comerciantes; que no es lo mismo. Al día de hoy son más necesarios los empresarios y menos los comerciantes. Y así nos va a los cartageneros, con más comerciantes que empresarios.

La verdad de esta Región de Murcia es que se encuentra secuestrada por cuatro oligarcas políticos, empresariales-comerciales y financieros que decidieron imponer su santa voluntad para obtener sus santos réditos monetarios y patrimoniales, convirtiendo, en meras ovejitas de balidos acompasados, a todo un pueblo. E instaurar lo cutre como bandera. A propósito, ¿Funciona ya la desaladora autonómica de Escombreras? Si, a aquella que se le prendió fuego al poco de ponerse en marcha. Lo recuerdo por aquello de la cutrería. Son cosas que, en su momento, no hemos de olvidar...

Mientras los murcianicos y las murcianicas no sean conscientes de los hechos, no será posible ni el desarrollo, ni la prosperidad de esta tierra. Sin un cambio que rompa con esta política clientelar aumentaremos en más pobreza y miseria y no sólo en lo económico, sino también en lo espiritual como comunidad de ciudadanos que cada vez somos menos libres y más rehenes de las deudas que nos echan al lomo.

 
¡Que entre el aire limpio y fresco! Aunque sólo sea por higiene. Que son cosas que, en su momento, no hemos de olvidar...

Y ¡Visca el Barça!


P.D., mi más fraternal felicitación y enhorabuena al pueblo egipcio. ¡Vamos por Argelia!







sábado, 5 de febrero de 2011

YA ESTÁ EN MARCHA LA REVOLUCIÓN DE LOS PUEBLOS

Estamos presenciando las contundentes y ejemplarizantes manifestaciones de los pueblos del norte africano. Ni los más avezados especialistas, ni los agentes secretos más espabilados, ni los diplomáticos más aventajados olieron la movida. Las gentes que conforman los pueblos no necesitan de anuncios ni de propagandas, tampoco de salas perfectamente decoradas con grandes mesas al centro. Las gentes, un día se levantan y dicen hasta aquí. No necesitan de sindicatos, de partidos ni de asociaciones ecologistas que los defiendan. Las gentes, después de todo, tienen un poso, un subconsciente común que los une. Ahí está la historia para ser consultada.

Se toman su tiempo, el que haga falta. Pero una vez que el camino es visto, lo siguen con determinación. Tienen claro lo que quieren. Siempre suelen ser los mismos caminos, los que unos y otros emprendemos. Y no es otro que el de la DIGNIDAD. Asistimos a momentos cruciales de nuestro futuro y el de nuestros hijos. Las gentes comienzan a andar y no estamos dispuestos a seguir el camino de la miseria obligada por el que nos quieren conducir. Hemos de tomar el camino que nos devuelva la DIGNIDAD a todos los habitantes de este maravilloso planeta.

¿No es el ser humano, solo por el hecho de serlo, merecedor de tal dignidad? Creo que sí. Y tendría que ser de obligado cumplimiento por todos aquellos que son, por las propias gentes, elevados a su gobierno y sin barreras fronterizas que lo impidan.

Y cuando se le van recortando sus derechos –comer, vestir, vivienda, educación, sanidad y trabajo- los más básicos para no perder la dignidad, ¿no tienen las gentes motivo suficiente para exigirlos? ¿Puede alguien negar estos principios básicos? Bajo qué principio unos pocos acaparan las riquezas que al resto nos hacen nadar en la miseria.

¿Por qué siguen muriendo las gentes de hambre? ¿Por qué no pueden ir vestidos, cobijarse entre cuatro paredes con techo, acudir a que les enseñen el conocimiento que no es de nadie, sino de todos? ¿Por qué no pueden ser curados y acudir a sus trabajos?

¿Quién o quienes de este mundo tienen la potestad para que los pueblos del mundo sigan siendo igual de pobres y míseros que en las centurias pretéritas? ¿En qué se basan nuestros avances tecnológicos y para qué han sido y servido?

No hemos conseguido eliminar a las oligarquías (conjunto de algunos poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio –los mercados-), estos son el problema y nuestro gran error, permitirlas. La riqueza de este mundo no pertenece sólo a unos pocos. La riqueza ha de ser redistribuida.

Las democracias (donde tanto nos costó conseguir) dependen de sus decisiones y nos dan (buscando nuestra conformidad y silencio) para quitarnos más después. Siempre me he preguntado qué harán con sus fortunas y palacios, ¿se los llevarán a su tumba como los antiguos faraones? ¿Desconocen, acaso, que se irán con la misma desnudez con la que vinimos todos, ellos también, a este mundo? Y sólo subirá el espíritu que los alienta, un espíritu manchado de inequidad y de ángeles caídos. Que ellos, en vida –dirán-, han disfrutado de sus lujos y placeres, comido delicatessen y bebido hasta el oro en escenarios casi divinos (que piensan ellos). Que ellos han navegado por los siete mares y gozado la vida como los pocos elegidos que han sido y son. Nunca permitirán que se diga que simplemente son unos ladrones, a pesar de que su riqueza sea la miseria de los demás.

Con su dinero han hecho las leyes que les favorecen y que les permiten continuar con los saqueos a nuestra dignidad. Con su dinero disponen quiénes darán la cara por ellos y les rendirán cuentas. Con su dinero retuercen hasta las leyes naturales. Con su dinero piensan que son como dioses. ¡Pobres gentes, sin espíritu! (Aunque rían)

Nuestras socialdemocracias están perdiendo la batalla. Estamos asistiendo al mayor ataque de estos oligarcas. Primero se hicieron con los gobiernos neoliberales y ahora nos están atacando directamente a los ciudadanos. Nosotros, las gentes, estamos pagando sus líos de faldas.

¿Por qué se permiten los paraísos fiscales? ¿Por qué se permiten las especulaciones? Sólo con cambiar los colores de los billetes en curso bastaría. Que pasaran, de uno en uno, a cambiarlos por los nuevos. Sólo serán unas preguntas, sin más. Que la verdad aflore. Bastaría con esto para que la economía volviera a su sitio y el dinero a los ciudadanos, que son sus verdaderos dueños y es donde debe estar.

Nuestro desarrollo tecnológico, incluidos aquellos que aún no permiten, posibilitaría que esos derechos inherentes e indelegables fueran cubiertos para todos los seres humanos. Nuestra tecnología y nuestros conocimientos son más que suficientes para dar cobertura a los 7.000 millones de personas y a 14.000 millones más. Además, sin necesidad de acabar con el planeta. Sólo esas oligarquías lo impiden. ¡Qué inmundicia de gente, estos oligarcas! No están a nuestro servicio sino al de ellos y al de sus más directos siervos.

Crearon el dinero y lo controlan. Y con él infectaron al mundo de inmundicias, de odios, de crímenes y de guerras. De desigualdades, de preeminencias, boatos y falsas apariencias. De bosques desertizados, de aguas y de aires sucios. Cortocircuitan aquello que, siendo bueno para todos, no les reporta a ellos “sus ganancias”. Como si el mundo fuera de su propiedad, eso creen.

Y por que el mundo no es eso y por que nos asiste el
derecho a vivir dignamente y en libertad, hemos de seguir manifestando nuestro descontento y nuestro hartazgo. Uniendo y cargando todas nuestras energías positivas. Somos más y hemos despertado. Cada uno en su parcela, en la más cercana. Y cuando veamos a otras gentes defendiendo su dignidad, que también es la nuestra, unámonos a ellos. Su espíritu y el nuestro en uno.

Este mundo, no pertenece a nadie y es de todos. Nadie tiene, en él, más derecho que otros a disfrutarlo. El mundo aún es bello, la vida es bella y lo ha de ser para todos y no han de ser ellos (los inmundos oligarcas) los que jueguen a destruir esta casa. No queremos esa economía que ellos han montado. Estamos ya hartos. La vida es algo más que gráficas y porcentajes. Esa economía ha de estar a nuestro servicio y no sólo para unos pocos. Esa economía ha de servir para que todos los seres humanos, sin distinción, puedan vivir con dignidad y les permita su desarrollo como seres humanos y no como máquinas de un engranaje. Y será posible si estamos decididos a que así sea.

Hay suficiente energía y además gratuita. ¿A qué entonces tanto engaño? Estas oligarquías, con la única misión de permanecer, son capaces de procurar la muerte de este planeta. Sus balances, su poder, no pueden ponerse en riesgo. ¿Qué sería de ellos? No saben hacer otra cosa que procurarse su riqueza, que bien pagamos nosotros; hasta con nuestras vidas.

El clamor de nuestras voces ha de ser tan intenso y fuerte, que será oído más allá de estos cielos. Que sepa el Universo que nuestro único deseo es vivir en paz y en armonía con cuanto nos rodea. Que sepa el Universo que estamos ya dispuestos a acabar con el ultraje y la mentira de unos pocos. Que deseamos libertad. Que ansiamos elevarnos hacia la verdad. Que no vamos a permitir que este mundo sea destruido. Es nuestro mundo, el de todos y además sabemos que nosotros lo hacemos único.

Hemos de acabar con estas oligarquías, con las sociedades secretas, con los medios informativos intervenidos, con las sotanas alienantes. Con LA MENTIRA.

Es nuestra obligación natural impedirlo ahora y para que nuestros hijos y nietos tengan la posibilidad de continuar sanando a este mundo. Habrá otros mundos, ¿quién lo duda?, pero nuestro mundo es excepcional y además es el nuestro. Si no somos capaces de entenderlo es que no lo merecemos. Si no sabemos apreciar los mensajes que nos transmite, por ejemplo, una pequeña flor del campo, es porque
la oligarquía ha vencido. Y hemos perdido nuestra esencia y la del mundo. El mundo no es de plástico. El mundo es de vida. Y el hombre su máximo exponente. Todo sea por alcanzar al HOMBRE LIBRE Y DIGNO, por encima de ideologías o credos que lo único que hacen es dividirnos de nuestra unidad.

De momento nuestra parcela se llama Murcia. Así que, a acabar con las oligarquías más cercanas. El día 10 todos a la calle.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿EMPRESARIOS?

Con el inicio de la crisis (2008) la patronal exigía cambios en el mundo laboral. Con la legislación vigente, decían, no era posible la creación de empleo. Se sentaron los sindicatos con la patronal del inope Díaz Ferrán (cuando fueron a embargarle como consecuencia de su nefasta gestión al frente de sus empresas, el hombre sólo tenía 1000 euros) Por culpa de este señor y de lo que representaba, estuvieron dos años (perdidos) sin llegar a acuerdo alguno. Al fin tuvo que ser el Estado quien resolviera esta reforma. Y la reforma laboral entró en vigor mediante su publicación en el B.O.E. del 18/09/2010.

El Estado se decanta por los empresarios facilitándoles un considerable abaratamiento del despido, poder despedir por causas económicas y la posibilidad para que las empresas no apliquen determinadas cláusulas pactadas en los convenios además de mayores incentivos económicos a la hora de la contratación. Una buena tajada. Pierden los trabajadores

Termina 2010 y la tasa de paro rompe todas las gráficas. 4.700.000 de desempleados, un 20,33% de la población activa. En Murcia un escandaloso 25%. Ante estos datos y todavía no satisfechos, la patronal aconseja a sus asociados en el sentido de que “conviene la moderación salarial en la negociación colectiva para dar una oportunidad al empleo”

Estos mediocres empresarios son la hostia. Si por ellos fuera, nos contratarían por horas y a 5 ó 6 euritos. Y encima habría que darles las gracias.

Mientras, en Alemania necesitan 800.000 trabajadores cualificados. ¿Qué pasa con estos empresarios alemanes? ¿No tienen los mismos problemas que los nuestros? Además allí si pagan buenos salarios. ¿Dónde está el truco? ¿Tienen mayor responsabilidad social? ¿Son acaso, más listos e inteligentes que los nuestros? O ¿es, quizás, que tienen mayor formación de lo que es ser empresario del siglo XXI?

Ya se han ido muchos de nuestros jóvenes y más que se van a ir. Con nuestros impuestos les hemos pagado sus años de formación y dejamos que ahora se marchen porque aquí, en este santo país, no hay empresas que los acojan. ¿Qué empresarios son los nuestros? ¿A qué se dedican la mayoría de nuestros honorables empresarios? A quitar a los trabajadores sus derechos laborables y sus salarios, parece que a nada más.

Esas son sus miras. No por buscar, como los alemanes y otros, dónde y cómo crear empleo. Cómo crear las estructuras empresariales necesarias para crear competitividad. Siguen durmiendo en el siglo XIX. No son empresarios, son otra cosa. En restar al trabajador, en eso están, es su única preocupación. No en procurar su dignidad y su bienestar. ¡Que inventen ellos! El empresario español subvencionado y amparado a la teta estatal. Eso es lo que les gusta. Ir siempre cogidito de la mano a ver si pesco algo de mi buen amigo fulanito de tal.

No tenemos empresarios emprendedores o, por lo menos, los suficientes. Por eso nuestros jóvenes, los más preparados, se están yendo de nuestro país. Los ingenieros, los médicos, los arquitectos, los químicos, los profesores, los matemáticos, los biólogos, los informáticos. Todos aquellos que se han esforzado durante años en ser los mejores, se van. No tienen empresas que estén a su altura. No tienen empresas españolas que apuesten por ellos.

Si los empresarios españoles permiten esta diáspora, lo tenemos claro los que ya no tenemos más remedio que quedarnos. Porque son ustedes, los empresarios, los responsables de que eso esté sucediendo. Cambien de mentalidad ya, por favor. Hagan honor a su función en nuestra sociedad. Apuesten de verdad por ella. Dejen de pensar sólo en su inmediato beneficio y en el pelotazo. Comiencen a pensar que este país bien merece la pena. Salgan ya de tanta mediocridad y cómanse el mundo. Si otros pueden ¿por qué ustedes no? Sean valientes y rompan los cánones que los dirigen desde hace ya demasiado tiempo. Que ustedes no son el ombligo de nada, son sólo una parte más de esta sociedad, que llamamos España.

Una situación de crisis económica y de desempleo masivos que ahora aprueba que nos jubilemos más tarde y con más años de cotización. Y, después de todo, quien, en su vida laboral, consiga cumplir con todos los requisitos (sólo unos pocos), recibirá una mísera recompensa. De entrada un 25% menos.

Todas estas reformas conducen a un mayor empobrecimiento de los ciudadanos, en activo y en pasivo. En eso se basan. Así parece que conseguirán elevar nuestros índices de productividad (craso error) y también los de nuestra miseria (real acierto).

Mientras, nuestra juventud trabajando en Alemania y para los alemanes. ¡Cojonudo!

Y si fuera por la banca, nacionalícenla ya. O cuando menos constituyan una nacional. Pero no. Se opta por la privatización de las cajas. Así el 51% de nuestros ahorros se ponen al servicio de la gran banca (sin fronteras) y ésta se los llevará calentito y, sin ir más lejos, a Alemania.

A sucursal de primera regional, que así nos van a dejar…

viernes, 28 de enero de 2011

DE INCOMPETENTES

En un banner superior de un periódico digital (Vega Media press) aparece, cuando le toca, una frase atribuida a Isaac Asimov: “La violencia es el último recurso del incompetente” El prefijo latino “in” denota negatividad y “competente” -buen conocedor de una técnica, de una disciplina, de un arte- Y, en Román Paladino, entendemos que el incompetente es un inútil.

De inmediato se me ha ido la cabeza a Túnez, Egipto y Yemen. En estos países las manifestaciones están provocando muertos y heridos y el derrocamiento de sus gobernantes. ¿Son todas esas personas incompetentes por hacer uso de la violencia? Creo, sinceramente, que no. Y vaya por delante que no pretendo hacer ninguna defensa de la violencia, sólo intentar comprender los hechos.



Además de poder comer también anhelan la democracia que jamás han tenido, están en su derecho.
Alguien, con la responsabilidad y la competencia para hacer, no ha hecho lo correcto.

Estos incompetentes violentos siempre son las masas. Nunca en ellas están los empresarios, ni los comerciantes, ni los banqueros, ni los financieros, ni los aseguradores, ni los directores generales, ni los de los recursos humanos, ni los brokers bursátiles, ni los especuladores, ni los terratenientes, ni los togados, ni los generales, tampoco los políticos, ni los acomodados por ilustres apellidos. Sólo están los incompetentes de las masas.

Por que ellos son los primeros a los que le falta el trozo de pan que llevarse a la boca, a pesar de que son ellos los que lo producen. Y al personal, cuando le falta el comer, mata.

En estos últimos dos mil años nuestra civilización ha sido incapaz de lograr, jamás, la paz. Siempre estamos guerreando y matándonos los unos a los otros. Y habría que preguntarse el porqué.

En esta civilización lo que ha primado es el ego. Yo, me, mi y conmigo mismo. Han provocado la carencia para que la administración de la misma se traduzca, mediante la especulación, pura y dura, en grandísimos beneficios a unos pocos que, paradójicamente, en ellos provoca la abundancia y el derroche. Cabría aquí eso de “socializar las pérdidas y privatizar los beneficios”

En los Estados donde esas masas, a precios muy altos, consiguieron las llamadas democracias, se traslada la competencia a sus representantes. Así tenemos que los incompetentes de que las cosas no vayan bien, son los políticos. Una de las primordiales funciones del buen político es adelantarse a los hechos y preverlos. Pero no están para eso sino para su escalada a las altas instancias que le aseguren su supervivencia. Acaban convirtiéndose en otros oligarcas. Así es. ¿Qué político europeo se ha enfrentado públicamente al sistema? Que yo sepa, ninguno y así nos va.

Si uno profundiza aunque sea sólo un poco, al final descubre que ambos sistemas son el mismo. Aquí nos encontramos con Europa, 500 millones de personas que gracias a sus políticos están perdiendo todos los derechos conseguidos. Europa ha sido y es esquilmada por los oligarcas del mundo. Y los políticos lo permiten. No han sido capaces de enfrentarse al sistema financiero y bancario (demoníacos donde los haya).

Y cuando ya lleguen las situaciones que hoy están viviendo en el otro lado del mediterráneo, los incompetentes saldremos a las calles y no precisamente a corear consignas más o menos graciosas. ¿O es que pensamos que Europa se va a salvar de ese sin sentido? No somos conscientes, ni los políticos ni las masas de incompetentes, de a dónde nos pretenden llevar.

La situación económica y financiera, la situación laboral, la situación social a la que nos están conduciendo es de desestabilización. Pronto los precios de nuestros alimentos serán prohibitivos. Los especuladores ya están trabajando en ello. Los políticos no hacen nada para evitarlo, no se enteran o no quieren enterarse. Simplemente aceptan lo que les imponen. De nada valdrá llevarse, entonces, las manos a la cabeza.

La globalización de este mundo que, unos pocos fueron imponiendo, se hizo sin La Política. Quizás porque, para esos pocos, los políticos simplemente son un mal menor que hay que tolerar. Se hizo para que unos pocos ganarán más y más dinero y más rápidamente.

Sin importar para nada nuestra Naturaleza y nuestra parte de divinidad que supone ser Seres Humanos. Porque el paradigma de este mundo nuestro no es otro que el dinero. El dinero se ha convertido en el único y verdadero fin de nuestra existencia. ¡Manda cojones!

La Política social era y es necesaria para evitar el colapso de este mundo. Quedan ya pocas cosas que no anden bajo la ley del más fuerte (que no del más sabio y humano).

¿Qué, después de esto, nos quedará a los incompetentes, incluidos los políticos, sino la miseria?

miércoles, 26 de enero de 2011

A VALCÁRCEL Y AL PP, LE CRECEN LOS ENANOS

O mejor sería decir que le crecen los murcianos, los cartageneros, los lorquinos, los ciezanos, los jumillanos, los yeclanos, los molinenses, los unionenses y tantos otros como los 37 restantes municipios de esta santa tierra. En la pasada manifestación les hemos dado una lección y quedó más que palpable la fuerza de unos ciudadanos que han comenzado a quitarse las vendas que les tenían adormilados y engañados. La fuerza que da el saber que tenemos la razón y el derecho a vivir dignamente. Ellos, los que nos gobiernan en la Comunidad y en los ayuntamientos y el partido popular que los sustenta, han perdido ambas, no tienen ni la fuerza ni la razón. Por tener ya no tienen ni nuestro dinero. La malversación, no sólo de éste, sino también de nuestros recursos y potencialidades están ahí, ESQUILMADOS. Con ellos, ni la esperanza, que es lo último que se pierde, le queda a esta Región de Murcia.

Mira que salir ahora, pensarán algunos, el Tribunal de Cuentas con las irregularidades en la adjudicación del aeropuerto de Corvera. Como todos los datos de viabilidad decían que no era viable, ellos incurren en lo que haga falta. El papel lo soporta todo. Que nos faltan unos millones más de pasajeros, da igual, ponlo y en paz. ¿Qué nos importa a nosotros si este aeropuerto no es ni será viable? A nosotros lo que nos importa es la venta política de la construcción y las otras cosas que ya conoces, después les echaremos la culpa al Zapatero, que para eso está… Si los murcianos no se enteran. Y ya sabes, antes no teníamos la Paramount…aunque al día de hoy, tampoco.

Lo importante es que si, además del Tribunal de Cuentas, tiene que intervenir algún otro Tribunal en este caso, que lo hagan ya, por favor, y a las instancias del pueblo de la Región de Murcia. 200 millones de euros de los murcianos inmovilizados por culpa de la gestión realizada. 300 millones de euros es lo que pretendían ahorrar restándoselos a los funcionarios. No hay por dónde cogerlo. Aunque todo queda entre amigos y eso si que es importante, ¿verdad?

También el TSJ de Murcia informa del mantenimiento de la imputación de 9 delitos al que fuera alcalde de Totana, Juan Morales, todavía diputado regional. Entre los delitos el de cohecho, mira que les gusta esto del cohecho. Esperamos que el juicio sea pronto, son muchos años ya.

Además, los responsables del urbanismo del ayuntamiento de Murcia están hasta los topes. Entre otros con el cohecho, como es lógico. Y la compra ventajosa de parcelas, como otros en la Gran Vía, con ventajas adquisitivas según parece. ¡Lo que da de sí la información privilegiada y las empresas paralelas con fines únicos! Y el ayuntamiento capitalino sin cobrar lo que le deben, a ver si en el Casino…o quizás en la Condomina…

¿Es que se han puesto todos de acuerdo? A ver Campos… ¿dónde está Campos?¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Águilas con su Zerrichera, 5 años y seguimos esperando, y con su presidente autonómico, que en el parlamento murciano dijo que “con los papeles en la mano demuestro aquí y en Sebastopol que la Zerrichera es legal”. El día 21 del pasado diciembre se derogaba la orden que aprobaba la urbanización y sin dimisiones, como es preceptivo. ¿Aclarará la justicia este culebrón?

Y Lo Poyo, ¿Cómo estará esto de Lo Poyo? ¿Contará algo el enjuiciado Roca? ¿Llegaremos los ciudadanos a saber de esta trama? Aquí, habría que añadir Novo Carthago. Estas van de misterio y de cluedos

Son sólo ejemplo de los innumerables casos pendientes: Abanilla, Abarán, Caravaca, Ceutí, Cieza, Fortuna, Fuente Álamo, Torre Pacheco, Librilla, Lorca, Los Alcázares, Mazarrón, Mula, Ojos, San Javier, Santomera, Ulea, Villanueva del Segura, el resto de municipios salpicados por la corrupción. ¿Quién da más?

Cualquiera podrá decir, con toda la razón, que son muchos los casos de corrupción política y económica. Es verdad, son demasiados. Quizás sean sólo el reflejo de una acción política, que, como tal, nunca pretendió el bien estar de la sociedad, sino el de unos pocos.

Sociedad murciana que esperaba ser servida, aunque las realidades son las que son. Hemos sido engañados por que no había otro motivo que el propio y vil enriquecimiento personal de cuantos fueron y son. Los que tenían en sus manos el poder, que los ciudadanos les habían confiado, querían alicatarnos toda la región. Acabar con nuestras tierras aunque estuvieran protegidas, ¿Qué más les daba a ellos? Muchos “Murcia Open Bussines” de galería y autobombo. Todo falso, sólo cortinas de humo.

Esta Región de Murcia bien valdría una película, a ver si ahora que Álex de La Iglesia anda por Cartagena se lo plantea alguien y la hace. Éxito taquillero seguro. Nada que envidiar a “Falcon Crest”, ¿Se acuerdan? En esas series siempre había uno que hacía de bueno, aquí ni lo tenemos, habría que buscarlo, a ser posible con bigote. Eso sí, tenemos a todos los demás personajes, a los malos y esos dan una cancha ¡que no te digo! Estoy pensando que esto da para más de una, hay para hacer como en Harry Potter, toda una serie. Lo que faltaría son los líos de faldas. En una buena película tienen que aparecer aunque sean de personajes secundarios. Y algunos buenos cocainómanos que se hacen las suyas propias y se creen que viajan por el mundo exterior y sin escafranda. ¡Menuda retahíla tenemos! Lo que siento es que no aparecerán los caballos y las grandes panorámicas de paisajes naturales, abiertos y limpios, de las películas del Oeste que tanto me gustan. Quizás, más adelante, empiece el guión. Ya les cuento.

Están próximas las elecciones municipales y autonómicas. La justicia no se presenta a ellas pero sí debe estar al lado de los ciudadanos, con toda la responsabilidad social que conlleva tan alta instancia. Y el interés de la ciudadanía está en saber quiénes, de todos los imputados, son merecedores o no de su confianza. Un poco de agilidad, por favor.

Dos son las preguntas que tendríamos que hacernos ahora: ¿No hemos aprendido ya lo suficiente? ¿Vamos a seguir apoyando a estos depredadores de lo público? Piénsenlo, reflexionen, comenten con sus amigos, debatan sobre lo acontecido en esta Región. Háganlo con objetividad y poniendo en la balanza lo bueno y lo malo de estos 16 años. Tienen 113 días para hacerlo con sosiego. Háganlo aunque sea por el futuro de sus hijos. Porque con la experiencia que tenemos, con los mismos, no nos quedará ni la esperanza.

lunes, 24 de enero de 2011

LA VERDAD ESTÁ AHÍ FUERA, EN LA CALLE

La desfachatez y sinvergonzonería del partido popular clama al cielo. La campaña de acoso a la izquierda poliédrica, que sólo se defiende blandamente, es esperpéntica. Digo que blandamente porque sus reacciones ante tanta injuria son, en contra de lo que ha dicho Rubalcaba, de arrugarse. Así, ellos los que injurian, mienten y ladran por doquier, se crecen y no entiendo cómo aún no han pedido el cese de nuestro embajador en las Naciones Unidas, porque ya puestos.

Cuando un perro ladra defendiendo lo que considera su territorio, hay dos opciones. Una, irnos lo antes posible y dejar que se calme y, por lo tanto, dejará de ladrar. Y dos, levantarlo en peso. Meterá su rabo entre las piernas y silencio. Sabrá, al ver nuestra fuerza, que el territorio no es suyo.

Y no arrugarse significa no perder la dignidad de nuestras ideas y nuestra libertad de no estar de acuerdo. No es permisible que, por elevar ellos la voz, hayamos de estar callados. Nos asiste el derecho y el deber, no ya con los propios militantes, sino con todos los ciudadanos de esta Región de Murcia que se sienten progresistas y de izquierdas y también con los que son vilmente engañados. ¿Por qué ante acusaciones directas, basadas en la mentira, hemos de estar silentes? ¿Por qué ante la manipulación de los hechos hemos de silenciar nuestras voces? ¿Por qué ante aptitudes barriobajeras y mafiosas hemos de sellar nuestras bocas? ¿Por qué ante acusaciones falsas y pretenciosas hemos de enmudecer?

¿Dónde están nuestros derechos como ciudadanos? No somos súbditos de nadie. Ya pasaron las dictaduras y los silencios obligados, el miedo a la libre expresión. Algunos, después de 35 años, quisieran creer que todo sigue igual. Esta es la derecha del siglo XXI, la misma que la del XIX.


Se camuflan como los camaleones y pregonan que son el partido de los trabajadores, el partido de los más débiles. Son ellos, la derecha neoliberal, la que se está cargando el estado del bien estar. Ya no quieren que la riqueza sea distribuida. La riqueza la quieren sólo para ellos. Quieren volver al caciquismo, al feudalismo que tanto y siempre les ha gustado. No se dejen engañar estimados lectores, son los mismos de siempre aunque vendan confianza. No confíen nunca. Lo llevan en sus genes. Siempre se han sentido superiores a todos los demás ciudadanos. Se consideran los ungidos, los bendecidos por Dios. Engañan más que hablan, esa es la única verdad.

Son ellos los que están desmantelando a los Estados Europeos, a los estados del bien estar que creó la socialdemocracia europea. Quieren acabar con los Estados Sociales, donde la riqueza es redistribuida y no privatizada. Quieren acabar con los derechos a la sanidad, a las pensiones públicas, a la educación. Ellos sólo buscan a las corporaciones y multinacionales que bien les paga sus servicios. Hacen de lo blanco, negro y viceversa, según les interese. Son los manipuladores de la verdad. Al pueblo lo quieren sin derechos y de rodillas, como siempre hicieron en la historia. No debemos permitirlo, no ya por nosotros, que también, sino por nuestros hijos. Porque su defensa será lo que nosotros seamos capaces de hacer ahora. Ellos no podrán porque lo que haya de ser ese futuro, se les dará hecho.

Nosotros, los ciudadanos, no tenemos los medios de comunicación con los que ellos cuentan, no hemos comprado a nadie, ni tampoco hemos agredido a nadie. Y ante tanta falsa acusación, sólo nos queda nuestra voz, nuestra palabra. ¿Por qué hemos de callar? Son ellos los que tendrían que callarse, no nosotros. Y bajarse de tanta prepotencia y tanta injuria.

Ellos, sin pruebas, sólo por que les parece, culpabilizan a otros. Se creen infalibles cuando el curriculum de su gobernanza es el que es.

Nosotros, los ciudadanos, somos quienes sufrimos los miles de parados, los mayores índices de pobreza, los embargos y desahucios, la incultura y el desconocimiento de nuestros jóvenes, los salarios más bajos y las deudas y déficits en nuestra comunidad autónoma y en todos los ayuntamientos de nuestra región. Nosotros somos quienes sufrimos su política. Y ¿encima hemos de guardar silencio, para que sigan riéndose a nuestra costa? Somos ciudadanos libres y tenemos el derecho a manifestar nuestro descontento y nuestro hartazgo, más que les pese. ¿Cuántas mentiras acumulan en estos 16 años de gobierno? Innumerables.

¡Basta ya! Ni por un momento más debemos dejarnos pisotear con tanta afrenta. Y saldremos a la calle las veces que sean necesarias y elevaremos nuestra voz más alta. Nada más que nuestra voz. Porque, de momento, la verdad está ahí fuera, en la calle. Hoy, en Murcia, a las 18 horas.

Y si les molesta el grito de los ciudadanos libres, tapen sus oídos o dense media vuelta, que la entera se la daremos el 22 de mayo.

viernes, 21 de enero de 2011

FITUR, CARTAGENA Y LA PARAMOUNT

Fitur abrió sus puertas el pasado día 19 y las cerrará el día 23. Más de 160 países, en el mundo hay 193 países con reconocimiento internacional o lo que es lo mismo el mundo entero está representado en esta feria del turismo. Ahí, durante 5 días, se dan cita las mejores empresas de: turoperadores, las agencias de viajes, las compañías de transporte, la hostelería, las infraestructuras, del ocio y la cultura, de servicios y del turismo residencial. Hay acreditados más de 7.352 periodistas y 3.687 medios de comunicación. Fitur es uno de los mejores escaparates del mundo para todo lo que tenga que ver con el turismo.

Antes de continuar quiero solicitar la indulgencia de aquellas autoridades regionales y locales que pudieran sentirse ofendidas. No es esa mi intención. Pero se que algunos están a la que salta y no vaya a ser que la tomen conmigo. Sólo trasladar al lector mis apreciaciones ante la oportunidad que el magno acontecimiento turístico de Fitur posibilita y parece no ser aprovechado.

Lo que más me llama la atención es la ausencia de Cartagena. Su gran momento en la Fitur va a ser la presentación “de la apuesta decidida de la ciudad por fomentar el turismo idiomático, iniciativa en la que se está trabajando por medio de la Fundación de Cartagena para la Enseñanza de la Lengua y la Cultura Española… ofreciendo cursos acreditados de español para extranjeros” ¡Manda huevos! Y, por cierto, no se qué falta le hace a Cartagena esta Fundación (¿cuánto nos cuesta a los cartageneros?) La otra gran apuesta era la presentación de la película de Alex de La Iglesia, pero como no ha ido el consejero Cruz, lo dejan para otro día. El Ayuntamiento de Cartagena, sabemos, está en quiebra. Pero, si para pagar la Med Cup este pasado verano, (650.000€) ¿porqué no ha habido para Fitur? Deplorable. Pésima gestión.

Cartagena, guste o no, es, o debiera ser la panacea del turismo de esta Región (sin menoscabar en absoluto las realidades y las potencialidades del resto de nuestros pueblos y ciudades). Cartagena es la que tiene la arqueología, las playas, los cruceros y fiestas como Semana Santa, Carnavales y Romanos y Carthagineses. ¿De qué sirve el esfuerzo y el dinero invertido en la recuperación arqueológica, sin luego son incapaces de venderlo en la mayor muestra turística de Europa? En Cartagena disminuyen las pernoctaciones, los hoteles cerrados. Es turismo de día, turismo de cercanía. No es internacional.

Esto tampoco funciona, ¿a qué ha ido el concejal de turismo y la Alcaldesa a Fitur? A ver a los 3 ó 4 vestidos de romanos o simplemente a dar un paseo. Ya me contarán ustedes. Cuatro folletos. Vergüenza nos debiera dar a todos los cartageneros. Luego dirán que Fitur no es para tanto, que tal y cual…Mentirán.




Y lo de la Región de Murcia, con la ausencia de Cartagena, es patético. Son tan miopes estos oligarcas que nos gobiernan que, por aquello de no reconocer los valores, la idiosincrasia y el elemento diferenciador que representa Cartagena, son capaces de hacer lo que hacen: Ningüenar las potencialidades que esta Región tiene. No se dan cuenta de que omitiendo y silenciando a Cartagena en cada ocasión que tienen, esta Región de Murcia cada vez irá a menos. ¿De dónde les vendrá tanto miedo? Puede que sea un complejo del que no quieren curarse. Y así nos va a todos. ¡Mediocres de lo público!

Hacer del stand de la Región de Murcia una realidad virtual creo, sinceramente, que ha sido un fracaso. Para todo lo virtual y televisivo ya están Internet y la propia televisión. Un stand en Fitur no debe caer en experimentos virtuales. La gente quiere ver en directo, por eso se desplaza y se encuentra presente. Para lo otro se conecta a la red y en paz. Y, si es posible, degustar las exquisiteces que gastronómicamente se puedan ofrecer y no sólo el fin de semana. Llevarse algo a la boca es real y tangible y hace que las personas se paren y vean.

Además, mienten a todo Quisque. Que van a presentar el proyecto de La Paramount. “de los pasos dados hasta el momento y se va a proyectar un video realizado por la multinacional en Los Ángeles, en donde se habla de su centenario y del proyecto de Murcia” Lo que emiten es sobre su centenario, nada del proyecto en la Región de Murcia y les hacemos publicidad gratuita y le echan la culpa a la ausencia del consejero. ¡Menos mal que andaba por allí el Samper! ¡Y qué suerte! Se encontró con un murciano que estaría encantado de participar en el proyecto. ¡Mira qué es suerte! ¡Ya tenemos solucionado el problemita éste de los inversores! De pena, me da mucha pena. Que se juegue con las ilusiones y la buena voluntad de las gentes. Y que lo hagan los que gobiernan me pone los pelos de punta, por indignación. Y que encima lo hagan en La Fitur.

Y, lo que más de uno tendría que hacer, es lo que dijo Cospedal, “a quién no le guste cómo lo está haciendo el Gobierno de Murcia lo que tiene que hacer es no votarle”

Yo continuaré contándoles lo que pueda y sepa desde otra perspectiva, para que todo no sea tan monocromo como en esta Región de Murcia es.

Y por favor no dejen de acudir a la manifestación del próximo día 25. No es sólo de los funcionarios, es de todos los que vemos la situación de miseria y de engaño a la que han llevado a esta Región después de 16 años. Y para que ellos vayan tomándose el aperitivo de lo que será mayo.